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preocupaciones primerizos

Ser padres es una de las experiencias más gratificantes, pero también puede ser una de las más difíciles.

Muchos padres primerizos se preocupan porque no saben qué hacer. Sin embargo, hay maneras prácticas de enfrentar los desafíos que traen la maternidad y la paternidad para que puedan disfrutar más de su bebé.

Las emociones

Es normal tener cambios emocionales bruscos durante el embarazo y después de que nazca el bebé. Probablemente la mujer pueda experimentar alegría, amor, deleite y sorpresa, y en otros momentos estrés, enojo y frustración.

Todas las personas tienen que aprender cómo ser padres según van enfrentando el día a día con los hijos. Puede ser aún más difícil lidiar con las emociones cuando se vive lejos de la familia o si se es madre o padre soltero.

A menudo, tener un bebé es diferente de lo que se esperaba. Puede que el parto y/o el postparto hayan resultado difíciles, que hayan surgido complicaciones en el inicio de la lactancia, o estás teniendo algunos días malos y muchas noches sin dormir.

Muchos padres se sienten perdidos, y creen que no lo están haciendo bien. Sin embargo, aprenderán y su confianza crecerá con el tiempo, paciencia y paso a paso.

También hay padres que pueden llegar a tener sentimientos negativos hacia el bebé. Si son intensos y/o duran mucho tiempo, se debe hablar con un profesional de la salud.

Preocupaciones y temores comunes

Es normal sentirse preocupado o ansioso cuando estás a cargo de un nuevo bebé. Aquí hay algunas preocupaciones comunes, con consejos sobre cómo administrarlas.

  • Preocupación porque el bebé muera mientras duerme. Muchos padres temen que su bebé se ahogue, se dé vuelta o experimente el síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL). Para minimizar el riesgo, se debe colocar al bebé de espaldas para dormir, no fumar cerca de él, ni en su habitación, Debe dormir con la cabeza descubierta y sin almohadas, cojines, muñecos a su alrededor.
  • Preocupación por no crear un vínculo con el bebé: es común que tanto las madres como los padres sientan que no se han unido correctamente con su bebé. Pueden transcurrir días, semanas o meses hasta que se sienta cerca él. Es probable que sientan una mezcla de emociones. Si esos sentimientos perduran por un tiempo, hablen con un profesional de la salud.
  • Preocupación por dañar la fontanela: los bebés tienen puntos blandos en la cabeza llamados fontanela. La fontanela es más dura de lo que piensan. Aunque siempre se debe cuidar la cabeza del bebé, no pueden lastimarlos tocando o acariciando la fontanela.
  • Preocupación de que el bebé pueda caerse de los brazos: Evitar que hayan cosas fuera de lugar en casa para evitar tropiezos o caídas. Comprobar que no haya enganches en alfombras o tapetes, mantener los escalones libres de obstáculos y al caminar con el bebé hacerlo con tranquilidad y sin prisas.
  • Preocupación por el desarrollo del bebé: los padres a menudo comparan el desarrollo de su bebé con el de otros bebés. Pero los niños se desarrollan a su propio ritmo y alcanzan hitos en diferentes momentos. Aproximadamente entre el 10 y el 15% de los niños experimentan un retraso en el desarrollo antes de cumplir los 3 años. Así que es importante evitar las comparaciones con otros niños de su edad, y si están preocupado por algo, hablen con el pediatra.
  • Preocupación porque el bebé llora demasiado: es normal que los bebés recién nacidos lloren todo el tiempo. El llanto aumenta a las 2 o 3 semanas y alcanza su punto máximo entre las 6 y 8 semanas, especialmente cuando padecen el molesto cólico del lactante. Es más común al final de la tarde y al anochecer. Si el llanto suena diferente o si están preocupado, consulten con su médico.
  • Preocupación porque el bebé duerme demasiado: algunos bebés duermen la mayor parte del tiempo, otros se despiertan mucho. Durante las primeras semanas, el bebé deberá comer entre 8 y 12 veces al día. Mientras el bebé se alimente a demanda, no pierda peso y tenga un aspecto saludable, es poco probable que haya un problema.