Cómo acelerar la recuperación de un parto por cesárea, después del parto, posparto

El parto es un momento emocionante. Por fin puedes conocer al bebé que ha crecido en tu interior durante los últimos 9 meses.

Sin embargo, tener un bebé puede suponer un gran esfuerzo para tu cuerpo, especialmente si has tenido un parto por cesárea. Necesitarás más tiempo para recuperarte que después de un parto vaginal normal.

Aquí tienes sugerencias para acelerar la recuperación y pasar menos tiempo dolorida y cansada, y más tiempo para establecer vínculos con tu nuevo bebé.

La cesárea es una cirugía

Muchas nuevas mamás piensan que pueden hacer las cosas que hacían antes de la cesárea, pero la verdad es otra. No se puede.

Es una cirugía abdominal y hay algunas reglas estrictas que debes obedecer si quieres recuperarte rápidamente.

Tendrás que permanecer en el hospital durante 5 días y tendrás que levantarte de vez en cuando para evitar que se te formen coágulos.

A medida que te vayas recuperando, podrás ocuparte de tu pequeño. Eso incluye la lactancia materna y el establecimiento de vínculos afectivos.

Pero si te sientes mal en algún momento, necesitarás descansar. La cesárea es diferente al parto vaginal y necesitas cuidarte adecuadamente. Eso significa que tienes que descansar y pedir a alguien que te ayude con el bebé.

No puedes pretender cocinar y limpiar con una herida en el vientre. Es bueno que te levantes y estés un poco activa, pero asegúrate siempre de escuchar a tu cuerpo.

El proceso de recuperación de la cesárea suele durar 6 semanas, así que asegúrate de hacer sólo lo imprescindible. Para todo lo demás, pide ayuda a tu pareja o un familiar.

La recuperación de la cesárea dura más que la del parto vaginal

Dado que se trata de una cirugía mayor y que existen riesgos tanto para la mamá como para el bebé, tienes que hacer caso a todo lo que te aconsejen tus obstetras.

Muévete todo lo que puedas para evitar que se formen coágulos de sangre.

Además, cuida la cicatriz de la cesárea porque no querrás ver ningún signo de infección.

En los primeros días, las enfermeras del hospital se ocuparán de tu cicatriz, pero una vez que salgas, estarás sola.

Es probable que sientas dolor en las primeras semanas, pero mejorará progresivamente si haces caso a las normas.

Probablemente tu médico te recetará algunos analgésicos que te ayudarán a funcionar con normalidad y a cuidar de tu pequeño.

Comprueba siempre cuántas de esas pastillas puedes tomar en caso de que estés dando el pecho.

Muchos médicos afirman que un simple ibuprofeno puede reducir el dolor alrededor de la herida, pero ten cuidado de no tomarlo durante mucho tiempo mientras estés dando el pecho, pues de lo contrario aumentas el riesgo de dañar a tu bebé.

El cuidado del posparto es extremadamente importante y asegúrate siempre de reducir tu actividad física al mínimo.

Bebe mucha agua

Es cierto que no podrás comer nada el primer día después de la cesárea, pero al menos podrás beber.

Tienes que beber mucha agua, sobre todo cuando empieces a dar el pecho.

La leche no subirá tan rápido como en el caso de las mujeres que han tenido un parto vaginal.

En el caso de la cesárea, la leche sube aproximadamente a los 3 días, durante los cuales debes pasar todo el tiempo posible con tu bebé.

Aprovecha el tiempo para formar ese vínculo íntimo y disfruta de cada pequeño cambio que haga tu pequeño.

Si tienes problemas con la lactancia o si eres una madre primeriza, siempre puedes pedir ayuda a una asesora de lactancia.

Ten en cuenta que la lactancia materna es el mejor regalo que puedes hacerle a tu bebé.

Pero si hay alguna razón válida para introducir a tu bebé en la leche artificial, no te sientas mal por ello.

Aprende a prevenir el estreñimiento

Este es un problema importante para todas las madres primerizas y, si no sabes cómo prevenir el estreñimiento, puede ser muy desagradable.

Si te han practicado una cesárea, no podrás empujar cuando vayas al baño.

Una de las mejores cosas que puedes hacer es probar algún ablandador de heces.

Para empezar, asegúrate de caminar con normalidad y de beber suficiente agua.

Si tiene problemas importantes, puede comer ciruelas o incluso beber zumo de ciruela. Intenta comer alimentos ricos en fibra.

Estas cosas son tan buenas como los ablandadores de heces y, si sigues usándolas, no hay efectos secundarios graves.

Relájate cuando puedas y no pienses que puedes volver a tu antigua rutina sólo porque te sientas un poco mejor.

No levantes objetos pesados: lo más pesado que debes levantar es tu bebé.

Si sigues una dieta equilibrada, no deberías tener mayores problemas de estreñimiento.

Trata con cuidado la cicatriz de la cesárea

La incisión y la cicatriz de la cesárea es la parte de tu cuerpo que necesita cuidados especiales.

Al salir del hospital, asegúrate de mantener siempre seca esta zona.

Cuando te duches, no dejes que el agua entre directamente en la incisión de la cesárea. Una vez que salgas de la ducha, asegúrate de secar la zona con un paño limpio con cuidado.

Usa ropa interior para cesáreas: está diseñada para las mujeres que tienen un parto por cesárea y te proporcionará la mejor comodidad y cuidados para recuperarte lo antes posible.

Tendrás un vendaje sobre la cicatriz de la cesárea y deberás cambiarlo cada día. Cuida el corte: lo último que quieres es ver cualquier signo de infección.

Obviamente, después de la cesárea tendrás puntos de sutura, algunos de los cuales se caerán y otros tendrán que ser retirados por un médico o una enfermera.

Además, sentirás dolor durante algún tiempo, pero eso es completamente normal. Lo más importante es que no subas escaleras ni levantes nada más pesado que tu bebé.

Cuando tu cesárea esté completamente curada, puedes utilizar algunos aceites o cremas especiales en esa zona para una mejor y más rápida recuperación completa.

Caminar

Uno de los mejores consejos que puedes recibir es levantarte con cuidado y caminar después de una cesárea.

La mayoría de las madres se levantan dos horas después de la cesárea porque es una buena manera de evitar los coágulos de sangre.

Si la operación no ha tenido ninguna complicación, no hay razón para quedarse en la cama. Cuanto antes te levantes, mejor te sentirás.

Recuperarás toda tu energía y aprenderás a cuidar de tu bebé por ti misma mientras estés en el hospital.

Una cesárea es una operación seria, pero si sigues todos los consejos de tu obstetra, no tendrás ningún problema.

Estornudar y toser más fácilmente poniendo la mano en la zona de la cesárea

Estornudar y toser después de una cesárea puede ser muy desagradable.

Por eso un buen consejo es poner la mano en la zona de la incisión e intentar estornudar sin mucho movimiento.

Es normal que sientas algo de dolor -¡después de todo, has tenido una cirugía abdominal importante! - pero de esta manera, no te dolerá tanto.

Debes saber que cualquier actividad física que incluya que tus músculos abdominales estén activos te dolerá después de la cesárea, ya sea estornudar, toser o simplemente usar la escalera.

Por eso tienes que ponértelo fácil, sobre todo en esos primeros días.

No tengas miedo de pedir ayuda. Eso no significa que no seas una buena madre, sino que eres un ser humano.

El sangrado vaginal es normal durante la recuperación de la cesárea

Tal vez pensabas que no tendrías ninguna hemorragia vaginal a causa del parto por cesárea, pero eso no es cierto.

Aunque se limpie tu cavidad abdominal después de la cesárea, sigue habiendo sangre vaginal residual que debe salir.

Este tipo de sangrado se llama loquios y no es tan grave como el del parto vaginal.

Es normal que la sangre y el tejido del útero salgan de tu sistema. Todo forma parte del proceso de curación. Todo está volviendo a su sitio y tu cuerpo posparto ha sufrido muchos cambios.

Si tu sangrado vaginal no es abundante, puedes utilizar compresas de maternidad más finas.

Pero es importante tener en cuenta que no debes usar tampones por el alto riesgo de infección.

Aunque creas que todo está bien, asegúrate de utilizar compresas postparto durante este proceso.

No tengas miedo de usar analgésicos

A algunas madres primerizas probablemente les preocupa si los analgésicos pueden perjudicar a su bebé durante la lactancia.

Si hablas con tu obstetra sobre la lactancia y la toma de analgésicos como el ibuprofeno o el Advil, te dirá cuáles son seguros para ti.

No te sientas mal por tomar algo que te ayude a funcionar mejor. Si tienes dolor, no podrás cuidar de tu pequeño.

Por lo tanto, puedes tomar medicamentos durante el tiempo que te duela, pero asegúrate de no excederte.

La herida de la cesárea mejorará cada día si haces caso a lo que te ha aconsejado tu médico.

Por lo tanto, no pasa nada si tomas algunos analgésicos los primeros días, pero una vez que sientas que mejora, deja de tomarlos.

Así podrás seguir mejor el proceso de curación.

La depresión posparto

La depresión posparto es algo de lo que a muchas madres no les gusta hablar. Pero debes tener en cuenta que no es tu culpa y que estas cosas pasan.

Hay muchos factores que influyen en que se produzca o no. Cuando llega un nuevo bebé, algunas madres no saben si todo saldrá bien.

Algunas no pueden dar el pecho, por ejemplo, y se sienten mal por ello.

Piensan que son unas madres pésimas porque no pueden dar a su pequeño ese oro líquido que tanto necesitan.

Pero eso está muy lejos de la realidad. Puedes alimentar a tu bebé con leche artificial y seguir siendo una madre estupenda.

Si sientes que ya no te reconoces a ti misma y que estás malhumorada la mayoría de las veces, pide ayuda profesional.

Tu familia y tus amigos pueden ayudarte un poco, pero un buen terapeuta sabrá hablar contigo y ayudarte a superar este periodo dándote herramientas para afrontarlo y volver a ser la antigua tú.

No tienes nada de qué avergonzarte porque cosas así son normales para el estado en que te encuentras. Y lo más importante es que se puede solucionar muy rápido si pides ayuda a tiempo.

Asegúrate de llevar una dieta equilibrada

Después de dar a luz, no sólo tienes que cuidar de tu bebé, sino también de ti misma. Si no comes bien, no tendrás suficiente leche.

Si no bebes suficiente líquido durante el día, esto afectará a la producción de leche. Así que, como ves, al final todo depende de ti.

Por eso debes asegurarte de llevar una dieta equilibrada cargada de las vitaminas y minerales necesarios.

Además, evita los alimentos que producen gases a tu bebé. 

Comer bien te ayudará a recuperarte mejor y a que tu bebé se desarrolle con normalidad.

Entiendo que no tendrás suficiente tiempo para cocinar, pero no te cortes en pedirle a tu madre o a tu marido que te prepare algo.

Así incluirás al nuevo papá en todo el proceso y no se sentirá excluido.

Un cinturón de recuperación de cesárea puede hacer la vida mucho más fácil

Un cinturón de cesárea es una herramienta inestimable en el proceso de recuperación y no debe pasarse por alto.

¿Sabes esa desagradable sensación que tienes en las tripas como si algo no fuera del todo bien? Pues bien, eso se debe a que tus músculos abdominales se han desparramado.

Se llama diástasis de rectos y puede ser bastante incómodo.

Un cinturón de recuperación de cesárea te ayudará a colocar esos músculos en su sitio y a devolver el útero a su tamaño normal.

Una herramienta práctica que te ayudará a moverte un poco mejor y a tener una experiencia más parecida a la que tenías antes de la cirugía.

Sin embargo, esto no significa que sea una cura milagrosa, sino que debes seguir las instrucciones que te haya dado tu obstetra.

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