depresión posparto

Lágrimas, tristeza, angustia... Muchas madres experimentan la melancolía después del parto. Pero a veces puede tratarse de una verdadera depresión (también llamada depresión posparto), que debe ser tratada específicamente.

La melancolía y la depresión posparto: ¿cuáles son las diferencias?

Mientras que más de la mitad de las madres jóvenes experimentan baby blues, afortunadamente sólo el 10% sufre depresión después del parto (depresión posparto). No confundas las dos cosas.

La melancolía aparece a los tres días de dar a luz y desaparece en dos semanas. No es una enfermedad, a diferencia de la depresión posparto, que es más larga y está marcada por un estado clínico más grave (sentimiento de culpa intenso, sensación de no poder avanzar, fatiga, etc.).

La melancolía posparto: los síntomas

Ahora sabemos que afecta a casi la mitad de las mujeres que dan a luz. Por lo tanto, es una reacción casi normal.

Su frecuencia máxima es al tercer día después del nacimiento y su resolución espontánea entre 1 y 10 días.

Su sintomatología es bien conocida en el ámbito obstétrico:

  • Son madres jóvenes y tristes, con ataques repentinos de llanto.
  • Están muy irritables y su estado de ánimo es inestable.
  • Son insomnes.
  • Están ansiosas.

Este blues sería una reacción fisiológica que marca el fin del estrés físico y mental. Fue descrita en el postoperatorio por Kennerley en 1989. También se produce después de competiciones deportivas o intelectuales.

¿Cómo se supera la tristeza - baby blues?

Aquí hay algunas recomendaciones para ayudarte a sentirte mejor:

  • Haz saber a tu pareja o a tus seres queridos que no te encuentras bien y que necesitas más ayuda para el cuidado del bebé y las tareas cotidianas.
  • Cuídate: duerme, date un baño (a no ser que te hayan hecho una cesárea), sal a la calle para distraerte, disfruta;
    Realiza actividades con tu bebé: paseos al aire libre, contacto piel con piel, etc.

Si, después de varias semanas, sigues sintiéndote infeliz o agobiada, o si tienes poco interés en tu bebé, probablemente ya no estés sufriendo de baby blues, sino de depresión posparto (o postnatal).

¿Qué es la depresión posparto?

La depresión posparto puede producirse en cualquier momento del año siguiente al parto. Los expertos coinciden en que no existe una única causa de la depresión posparto, sino una combinación de factores que pueden influir en su aparición.

La depresión posparto puede explicarse por causas fisiológicas, pero también puede estar provocada por los enormes cambios vitales que supone la llegada del bebé. También puede deberse a la sensación de agobio o incluso al estrés y a la falta de equilibrio entre las tareas y las actividades placenteras.

Los estudios informan de que la depresión posparto (depresión mayor) afecta a cerca del 7% de las madres en los tres primeros meses después del parto. Sin embargo, puede afectar hasta al 19% de las mujeres en caso de depresión leve. Los estudios demuestran que la tasa de depresión posparto suele ser más alta tres meses después del parto y que después disminuye gradualmente.

Factores de riesgo y consecuencias de la depresión posparto

Las mujeres que han padecido depresión o ansiedad en el pasado o durante el embarazo tienen un mayor riesgo de desarrollar una depresión posparto. Se han reconocido otros factores de riesgo, por ejemplo:

  • Haber experimentado recientemente acontecimientos estresantes (por ejemplo, una mudanza, estrés financiero).
  • La falta de apoyo social.
  • Baja autoestima.
  • Menor satisfacción marital.

A diferencia de la melancolía, la depresión posparto es más grave. En los casos más graves, no sólo puede perjudicar a la madre, sino que también puede interferir en el desarrollo del vínculo de apego entre ella y su bebé y reducir sus interacciones con él. Incluso puede verse afectado el desarrollo cognitivo, social y emocional de su hijo.

Dado que el tratamiento es más eficaz cuando la depresión posparto se detecta a tiempo, las madres que creen que pueden padecerla deben buscar apoyo. Esto le ayudará a recuperar la sonrisa y a disfrutar de su bebé.

El padre y otros miembros de la familia inmediata de la madre deprimida deben asegurarse de que recibe la ayuda que necesita.

Padres y depresión posparto

A medida que se recupera, el padre desempeña un papel fundamental y puede tener que hacerse cargo y ayudar la madre a mantener el contacto con el bebé. Sin embargo, es importante tener en cuenta que él también debe adaptarse a los cambios que supone la llegada del bebé. Los estudios informan de que los padres también pueden desarrollar síntomas depresivos en el posparto.

En los tres primeros meses después del parto, alrededor del 7% de los padres experimentan síntomas depresivos, y esta tasa se eleva a cerca del 25% entre tres y seis meses después del nacimiento de su hijo. A partir de entonces, la proporción de padres afectados disminuye.

Del mismo modo, el número de madres con síntomas depresivos también alcanza un máximo en el periodo de tres a seis meses después del parto (alrededor del 41%).

Los padres también tienen más riesgo de desarrollar síntomas depresivos si su pareja padece depresión. Los nuevos padres también pueden necesitar ayuda durante este periodo y no deben dudar en buscarla.

Síntomas de la depresión a tener en cuenta

Alerta si tienes varios de los siguientes síntomas:

  • Profunda tristeza sin razón aparente.
  • Agotamiento permanente o problemas de sueño (dormir mucho o poco).
  • Sentimientos de inutilidad o de culpa excesiva (sentirse una mala madre, dificultad para relacionarse con el bebé).
  • Sentimientos de irritabilidad y rechazo hacia tu bebé.
  • Ansiedad extrema (especialmente por el bienestar de tu hijo).
  • Incapacidad de cuidar adecuadamente a tu hijo.
  • Falta de interés o placer en las actividades.
  • Cambio en el apetito.
  • la sensación de que las cosas nunca mejorarán.

Tratamientos para la depresión posparto

¿Qué hacer ahora? Las buenas palabras y una actitud de espera pueden ser adecuadas ante una "babyblues" moderada, pero si se trata de una auténtica depresión, es diferente y se requiere un tratamiento adecuado.

Los tres tratamientos posibles son:

  • Psicoterapia breve combinada con tratamiento antidepresivo.
  • Hospitalización de corta o media duración en una unidad de padres e hijos, para madres con grandes dificultades.

Recomendaciones

Para poder hacer frente a esta situación nada mejor que una buena preparación al parto, tener información fiable del proceso del embarazo, parto y postparto. En el último trimestre, sobre todo, es conveniente que la futura madre se relacione con otras mujeres que hayan sido madres recientemente o que estén a punto de serlo, a fin de poder compartir experiencias, aprender de ellas. Los cursos de preparación al parto, los grupos de mujeres, los grupos de lactancia, son lugares de encuentro perfectos para que una mujer pueda vencer miedos, informarse, aprender. Ello la dará seguridad cuando enfrente su propio parto y en esas primeras horas del postparto.

Si ya se han padecidos trastornos depresivos, es fundamental ponerlo en conocimiento de los especialistas al quedar embarazada, pues los cambios hormonales propios de la gestación pueden alterar a nivel mental a la mujer. 

También te interesa leer:

*** El contenido de este sitio web es solo para fines informativos, es de carácter general y no está destinado a diagnosticar, tratar, curar o prevenir ninguna enfermedad, y no constituye asesoramiento profesional. La información en este sitio web no debe considerarse completa y no cubre todas las enfermedades, dolencias, condiciones físicas o su tratamiento. Debe consultar con su médico antes de comenzar cualquier programa de ejercicios, pérdida de peso o atención médica y / o cualquiera de los tratamientos de belleza.

Comparte este artículo!