Las fiestas de San Fermín son universales y es que el color blanco y rojo viste la ciudad desde el día 6 de julio hasta el 14 en un sinfín de música, color, toros y fuegos artificiales que llenan de magia la capital navarra.

Una ciudad acostumbrada a la calma y a la tranquilidad durante el resto del año que puede llegar a recibir a miles de visitantes durante estas fechas. Y es que, San Fermín es el mejor reclamo para atraer el turismo. De hecho, de forma curiosa, muchas personas de Pamplona abandonan la ciudad durante esos días en busca de la calma y de la tranquilidad. Viajan con destino a la playa pero se alejan de las multitudes.

Ya han llegado las vacaciones de verano por lo que merece la pena que dediques un tiempo a pensar en posibles planes con los que seguro que puedes divertirte y disfrutar de un rato agradable. Hoy me gustaría proponerte viajar a San Fermín. En caso de que tengas amigos o familiares que vivan en Pamplona o en los pueblos de alrededor puedes aprovechar esos días para visitarles. De lo contrario, te recomiendo que empieces ya a buscar alojamiento porque los hoteles suelen agotarse durante estos días ante la alta demanda de gente.

En San Fermín puedes disfrutar de conciertos en los lugares más emblemáticos de la ciudad como, por ejemplo, la Plaza del Castillo, el Paseo Sarasate o la Plaza de los Fueros. Por otra parte, las corridas de toros y los populares encierros que son retransmitidos por la televisión se convierten en uno de los puntos de referencia de las fiestas. Es decir, en caso de que no puedas viajar a Pamplona puedes estar informado gracias a la televisión. Merece la pena viajar aunque sea en alguna ocasión en la vida a Pamplona para disfrutar el sabor de la fiesta y conocer la hospitalidad de los navarros. Disrutar de la buena gastronomía y de una ciudad con grandes zonas verdes.