Es habitual que cuando una de tus amigas empieza a salir con un chico puedas llegar a sentir en cierto modo el vacío que implica un cambio de hábitos y de rutinas.

Evidentemente, mientras que tu amiga siempre estaba disponible para quedar contigo ahora se centra más en su nueva pareja. Algo totalmente comprensible desde un punto de vista emocional teniendo en cuenta que la atracción de los inicios es muy intensa. Entre los síntomas del enamoramiento, destaca el deseo constante de estar con la otra persona.

Sin embargo, la clave a la hora de mantener tus amistades reside precisamente en alegrarte por las cosas buenas que pasen a tus amigas. No sólo en el ámbito profesional sino también en el personal. Por ello, en algunos casos descubrirás que cuando tienes una buena amiga, entonces, su pareja también te va a valorar a ti tanto como ella. Es decir, en cierto modo, ganarás un nuevo amigo.

Esto no te va a suceder siempre, pero sí que puede pasarte en el caso de que tus mejores amigas encuentren a una persona que sea positiva, amable y que sea abierta. Por supuesto, más allá de que tu amiga tenga pareja es importante que encuentre tiempo para estar contigo a solas igual que antes. Es decir, la confianza real, debe alimentarse por ambas partes y es positivo que tu amiga entienda que tú no tienes por qué contarle tus secretos y tus intimidades a su pareja. Es decir, los planes que podéis compartir los tres juntos son más lúdicos y divertidos, como por ejemplo, hacer una excursión, quedar para cenar o dar un paseo. La amistad y el amor son dos cosas totalmente compatibles pese a que algunas personas, tristemente, no lo entienden y se encierran únicamente, en un concepto equivocado de la pareja. Cuantas más amistades tengas estando también en pareja más feliz serás y más alegría podrás compartir con los demás.

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