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cambios humor embarazo

Una característica propia del embarazo son los continuos cambios de humor, que van de la tristeza a la euforia, sin motivo aparente.

Hay dos causas principales para que esto ocurra, los cambios hormonales y los cambios físicos que la mujer experimenta a lo largo de los meses.

A estos cambios de humor suelen unirse sentimientos de miedo, ansiedad, estrés. La mujer a medida que pasan las semanas se va dando cuenta de su nuevo papel, el nuevo rol que asume, el de madre. El cuerpo deja de responder con la misma eficacia, se vuelve más lento, emocionalmente también vamos cambiando. La vida que hasta ahora llevábamos puede que incluso nos estrese, pues la vemos incompatible con el nuevo mundo al que nos vemos abocadas, la maternidad.

Todo ello puede generar a las futuras mamás una ansiedad y un estrés que no sepan como controlar o dominar.

Miedo a que el bebé no se desarrolle sano y fuerte. Miedo a que tu relación de pareja no cambie o se tambalee. Miedo a saber ejercer el papel de madre del modo correcto. Miedo a la lactancia. Si todos estos miedos se unen a los cambios que una mujer experimenta, es comprensible el  malestar que se puede producir,

Ante todo la mujer, futura madre, ha de darse cuenta que su embarazo es un momento único, donde se tiene la oportunidad de sentir la vida que crece en su interior. Eso nos debe llevar a un cambio de actitud.

El embarazo debemos tomarlo con un paréntesis en nuestra vida, sin preocuparnos de los cambios corporales, de lo que suceda en el trabajo, o a nuestro alrededor. Es un momento importante en el que la mujer ha de ocuparse de estar centrada en ella misma y en su futuro bebé, con la ayuda y el apoyo de su pareja.

Con la pareja se consigue una nueva intimidad, una complicidad extra, la de convertirse en padres, la de crear una familia. Es importante compartir tiempo, inquietudes, hacerle partícipe de todos esos miedos para que el futuro padre pueda empezar a asumir su rol y ayude a la mujer.

Si el parto es un  motivo de preocupación, siempre es bueno hablar con el ginecólogo, la matrona, hacer una buena preparación al parto, e incluso informarse en asociaciones o grupos de madres que puedan ayudar y preparar a la embarazada.

Los cursos de preparación al parto, los grupos de lactancia, asociaciones, pueden ayudar a la mujer embarazada a encontrarse con otras mujeres en su mismo estado, esto facilitará intercambiar experiencias, comprenderá que no es la única que tiene esos sentimientos y además le dará seguridad y la preparará de un modo eficiente para la llegada del bebé.