¬ŅCu√°ndo puedo llevar a mi beb√© a la piscina? verano, sol, beb√©s

¬ŅSe puede llevar a un reci√©n nacido a la piscina con seguridad?

Si has tenido un parto en el agua, técnicamente hablando tu bebé ya ha estado en una piscina. Por supuesto, no es eso lo que estamos tratando; pero el hecho es que tu bebé puede meterse en el agua a cualquier edad si las condiciones que lo rodean son tomadas con precaución.

Puedes meter a tu beb√© en una piscina a partir del primer o segundo mes de vida, siempre que tomes las medidas necesarias para evitar accidentes. Tambi√©n debes sentirte seguro al exponer a tu beb√© a los elementos y a los g√©rmenes presentes en el entorno de la piscina.

Si prefieres esperar hasta que puedan practicar en el agua en un entorno de clase con profesionales de la seguridad acu√°tica presentes, puedes esperar unos meses m√°s. 

Incluso si esperas m√°s tiempo para meter a tu peque√Īo en el agua, es fundamental tomar medidas para prevenir los ahogamientos, como practicar la supervisi√≥n del tacto y no confiar en los dispositivos de flotaci√≥n.

Cada beb√© es diferente. Aseg√ļrate de consultar con un pediatra si tienes alguna duda sobre la entrada de tu beb√© en una piscina.

¬ŅCu√°les son los riesgos de llevar a un beb√© a la piscina?

Antes de llevar a tu peque√Īo a la piscina, ten en cuenta lo siguiente:

Temperatura de la piscina

Como a los bebés les cuesta más regular la temperatura de su cuerpo, deberás comprobar la temperatura del agua de la piscina antes de entrar.

La mayor√≠a de los beb√©s son muy sensibles a los cambios de temperatura. La relaci√≥n entre la superficie de la piel y el peso corporal es mayor que la de un adulto, por lo que los beb√©s son m√°s sensibles que t√ļ a la temperatura del agua e incluso de la habitaci√≥n. Si el agua te parece fr√≠a, seguro que est√° demasiado fr√≠a para tu peque√Īo.

Los jacuzzis y las piscinas climatizadas a m√°s de 37,8 ¬įC no son seguros para los ni√Īos menores de tres a√Īos.

Productos químicos para piscinas

Para mantener una piscina libre de bacterias se utilizan muchos productos químicos. Si los niveles no se gestionan adecuadamente, las bacterias y las algas pueden crecer en la piscina.

Seg√ļn un estudio de 2011, la exposici√≥n al cloro utilizado en las piscinas durante la infancia puede provocar un aumento del riesgo de bronquiolitis.

Vigila la cantidad de agua de la piscina que traga tu bebé Es conveniente que tu bebé trague la menor cantidad posible de agua de la piscina. Más adelante hablaremos de los riesgos de bacterias e infecciones por ingerir agua de la piscina.

Las piscinas de agua salada tienen niveles de cloro más bajos que las piscinas tradicionales, pero no están libres de productos químicos. El agua de las piscinas de agua salada es más suave para la piel sensible de tu bebé, pero se siguen aplicando otros factores de riesgo y pautas de seguridad.

Infecciones y diarrea

La más limpia de las piscinas puede contener todo tipo de contaminantes invisibles. Muchas de las bacterias que contaminan una piscina pueden provocar diarrea a un bebé.

Y la posterior diarrea en la piscina puede provocar infecciones oculares, de oído y de piel, problemas respiratorios y gastrointestinales... las cacas en la piscina son perjudiciales.

Los bebés de menos de dos meses tienen un sistema inmunitario extremadamente vulnerable. Es una de las principales razones por las que se aconseja mantener al bebé alejado de las multitudes durante las primeras 6 semanas. Además, los bebés tienden a llevarse las manos a la boca. Piénsalo por un momento.

Aunque los pa√Īales de nataci√≥n parecen "contener" la materia fecal, no son lo suficientemente eficaces para evitar esta situaci√≥n de caca. Las enfermedades relacionadas con las aguas recreativas pueden ser bastante graves.

Si se produce un incidente con la caca, todo el mundo debe salir de la piscina inmediatamente hasta que se pueda reequilibrar y limpiar químicamente la piscina, para que sea seguro volver a entrar en ella.

Seguridad en el agua para los bebés

Nunca dejes a tu beb√© solo -o al cuidado de otro ni√Īo peque√Īo- en una piscina o cerca de ella. El ahogamiento es la primera causa de muerte relacionada con accidentes entre los ni√Īos de 1 a 4 a√Īos, siendo los ni√Īos de 12 a 36 meses los de mayor riesgo.

Se necesita tan solo un cent√≠metro de agua, tan solo unos segundos, para que un ni√Īo se ahogue. Y es silencioso.

Siempre que el bebé esté cerca de la piscina debe estar a un brazo de distancia. La Academia Americana de Pediatría (AAP) sugiere utilizar la supervisión por contacto. Esto significa que tu bebé debe estar siempre al alcance de un brazo, para que puedas alcanzarlo y tocarlo al instante. Esto puede ser agotador, pero nada es más importante.

Mant√©n las toallas, el tel√©fono y cualquier otro objeto que quieras tener al alcance de un brazo tambi√©n, para minimizar el n√ļmero de veces que tienes que cargar con tu resbaladizo peque√Īo nadador dentro y fuera del agua.

Adem√°s de una supervisi√≥n estrecha y constante, la AAP recomienda utilizar vallas de piscina de 1 metro de altura en los cuatro lados de la misma y con puertas a prueba de ni√Īos y con cerradura. Si tienes una piscina, aseg√ļrate de comprobar la puerta con frecuencia para comprobar que funciona y se cierra correctamente.

Los flotadores y otros juguetes hinchables son divertidos, pero no confíes en ellos para mantener a tu bebé seguro en el agua y fuera de la zona profunda.

Independientemente de lo que utilices para ayudar a tu hijo peque√Īo a mantenerse a flote, permanece siempre al alcance de un brazo mientras tu beb√© explora este tiempo de juego.

Para mayor seguridad, mant√©n el equipo de rescate (un gancho de pastor o un salvavidas) junto a la piscina e inscribe a tu peque√Īo en clases de nataci√≥n tan pronto como est√© preparado para ello.

Seguridad solar para los bebés

Seg√ļn la AAP, los beb√©s menores de 6 meses deben mantenerse alejados de la luz solar directa. Si sales con tu beb√©, es mejor que te quedes a la sombra en la medida de lo posible y limites la exposici√≥n al sol durante las horas m√°s calurosas del d√≠a (entre las 10 de la ma√Īana y las 5 de la tarde). Incluso en los d√≠as nublados, los rayos del sol son lo suficientemente fuertes como para provocar una quemadura solar.

El uso de sombrillas, toldos para el cochecito, sombreros con solapa en el cuello y ropa con protección solar UPF 50+ que cubra los brazos y las piernas del bebé ayudarán a evitar las quemaduras solares.

A partir de los seis meses puedes empezar a usar la protecci√≥n solar, no apliques nada inferior a 15 FPS y aseg√ļrate de cubrir las zonas m√°s peque√Īas, como la cara, las orejas, el cuello, los pies y el dorso de las manos de tu beb√© (no olvides que los beb√©s se llevan las manos a la boca con frecuencia).

Es conveniente que pruebes primero el protector solar en una peque√Īa zona de la espalda de tu beb√©, para asegurarte de que no le provoca una reacci√≥n al√©rgica. Recuerda volver a aplicar el protector solar despu√©s de nadar, sudar o cada dos horas.

Si tu bebé se quema con el sol, aplica una compresa fría sobre la piel afectada. Si la quemadura solar se ampolla, parece dolorosa o el bebé tiene temperatura, ponte en contacto con tu pediatra o médico de familia.

Otros consejos para un ba√Īo seguro

  1. Considera la posibilidad de obtener un certificado de reanimación cardiopulmonar.
  2. Nunca dejes a tu beb√© solo -o al cuidado de otro ni√Īo peque√Īo, o de un adulto bajo la influencia de sustancias o alcohol- en la piscina o cerca de ella.
  3. No dejes a tu beb√© en el agua de la piscina m√°s de 10 minutos al principio. Cuando salga, aseg√ļrate de envolver a tu beb√© en una manta o toalla caliente inmediatamente. Los beb√©s menores de 12 meses no deben permanecer en la piscina m√°s de 30 minutos seguidos.
  4. Si tienes una piscina, Instala una valla de metro y medio de altura, con un cierre a prueba de ni√Īos, en los cuatro lados de la piscina (incluso en las piscinas hinchables).
  5. No dejes los juguetes de la piscina fuera, tentando a tu peque√Īo a aventurarse cerca del agua.
  6. No dejes que tu beb√© se ba√Īe si tiene diarrea. Utiliza siempre pa√Īales de nataci√≥n adecuados para los peque√Īos que no est√°n entrenados para ir al ba√Īo.
  7. No lleves al beb√© a la piscina si las tapas de los desag√ľes est√°n rotas o faltan. Comprueba la seguridad de la piscina cada vez que entres en ella.
  8. Inscribe a tu bebé en clases de natación tan pronto como creas que está preparado para ello.
  9. Aclara a tu bebé con agua limpia después de nadar para evitar posibles irritaciones e infecciones de la piel.

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