Lactancia

El alimento idóneo para el recién nacido es la leche de su madre. La leche materna contiene los elementos nutritivos necesarios para el buen crecimiento y desarrollo del niño, y precisamente por estas características se toma como modelo nutricional para la elaboración industrial de leches de sustitución.

Alimentación de la madre durante la lactancia

No hay razones que justifiquen el “comer por dos”. Tu dieta debe ser variada y sana conteniendo leche y derivados, frutas frescas, verduras, cereales, legumbres, carne, pescado y abundantes líquidos.

Guíate por tu hambre y por tu sed. Durante la lactancia “quemas más” lo que contribuye a recuperar antes tu peso habitual.

Se sabe que casi todos los alimentos pueden modificar el sabor de la leche, pero al contrario de ser perjudicial es bueno porque así el bebé se acostumbra a nuevos sabores y cuando tenga que tomarlos no le resultarán “desconocidos”. Por tanto, salvo aquellos alimentos que te puedan sentar mal a ti no prescindas de aquello que te gusta y es sano. Deben evitarse o consumirse con moderación bebidas excitantes como el café, el té o bebidas de cola.

higiene lactancia

La lactancia no supone llevar una higiene especial. Es suficiente con tu ducha diaria con agua y el jabón habitual que utilices.

Antes de las tomas y después es mejor no utilizar lavados rigurosos y mucho menos con jabones “especiales”, que suelen ser más agresivos con la piel y sólo consiguen que haya más humedad en la zona y tener una mayor predisposición a grietas. A lo sumo, antes de dar el pecho pásate un papel de celulosa o un paño limpio sobre los pezones y areola.

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Se recomienda alimentar a los bebés exclusivamente con leche materna durante los primeros seis meses de vida. Además, sería ideal prolongar la lactancia materna no exclusiva hasta que el bebé tenga por lo menos 12 meses, o más si tanto la madre como el bebé así lo desean.

Aunque los expertos consideran que la leche materna es la mejor elección nutricional para un lactante, no todas las mujeres pueden amamantar (o alimentar exclusivamente con leche materna) a sus hijos. En muchas de ellas, la decisión de alimentar a sus hijos con leche materna y/o artificial se basa en criterios de comodidad y estilo de vida, así como en consideraciones médicas específicas.

Introducción de alimentos sólidos y líquidos en lactantes

El agua y los zumos de frutas no se deben dar a los bebés durante los primeros seis meses de vida a menos que lo recomiende el pediatra. La leche materna suele cubrir todas las necesidades nutricionales de los lactantes hasta que empiezan a comer alimentos sólidos.

El bebé no quiere mamar ¿Qué puedo hacer?

Las "huelgas" de lactancia son muy normales y suelen durar pocos días. De todos modos, pueden preocupar bastante a las madres, sobre todo cuando se dan en bebés que nunca habían tenido problemas para mamar.

¿Qué puede llevar a un bebé a dejar de mamar? He aquí algunos de los posibles motivos:

  • La dentición le provoca dolor de encías.
  • Has estado estresada últimamente o hace poco que has modificado la pauta de lactancia.
  • Hueles "diferente" porque has cambiado de jabón, perfume, desodorante o crema corporal.
  • Tu leche sabe diferente porque has introducido algún cambio en tu dieta.
  • Mamar le resulta molesto o doloroso al bebé por algún motivo, por ejemplo, una infección de oído, la nariz tapada, un corte o llagas en la boca.
  • Tu bebé te mordió en una toma previa y la forma en que reaccionaste le asustó.

mismo pecho lactancia

Algunos bebés prefieren uno de los pechos, quizá porque el pezón o la areola son más grandes en ese lado del cuerpo. Pero, para mantener la producción de leche en ambos pechos y evitar la dolorosa congestión mamaria en uno de ellos, es importante que vayas alternando entre ambos y que intentes que el bebé mame aproximadamente la misma cantidad de tiempo de cada uno a lo largo del día.

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¿Se resentirá mi producción de leche si dejo que el bebé duerma toda la noche?

Dejar que el bebé duerma toda la noche (lo que suele ocurrir a partir de los tres meses) no tiene por qué repercutir negativamente sobre la lactancia materna.

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Mientras que algunas mujeres pueden tener la sensación de que no producen suficiente leche, otras tienen la sensación de que están produciendo demasiada. El cuerpo de algunas madres produce más leche de la que necesitan sus bebés. Otras se estimulan excesivamente los senos extrayéndose leche entre tomas, sea manualmente o con la ayuda de un extractor. Si tienes que extraerte leche para evitar la congestión mamaria, límita la duración de las sesiones de extracción a 20-30 segundos o incluso menos.

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Amamantar al bebé para ayudarlo a conciliar el sueño puede convertirse en un problema conforme el bebé se vaya haciendo mayor porque podría necesitar mamar para hacer la siesta o dormirse por las noches. Deberías procurar que tu pequeño deje de mamar para tranquilizarse y pase a concebir las sesiones de lactancia como oportunidades para alimentarse.

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Tengo fuertes dolores, similares a los de la menstruación, cuando amamanto a mí recién nacido. ¿Es normal?

Sí. Durante los primeros días o semanas inmediatamente posteriores al parto, puedes tener fuertes contracciones uterinas cuando le baje la leche. La lactancia materna ayuda al útero a encogerse, de modo que las madres que dan el pecho a sus hijos suelen tener menos hemorragias uterinas tras el parto.

¿Es normal que me duela el pecho mientras amamanto al bebé o después de amamantarlo?

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