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La Lactancia Artificial - Alimentación del Bebé

La lactancia artificial requiere paciencia, tiempo, cariño, higiene y sobre todo satisfacer las necesidades del bebé.

Al igual que con la lactancia materna, tu hijo será el que marque el ritmo en cuanto a su alimentación se refiere.

Tips sobre lactancia artificial

Iniciación: Si se opta por la lactancia artificial desde el principio, es muy importante que el bebé esté con su madre piel con piel desde el primer momento. Cuando se hagan las tomas lo ideal es que madre e hijo estén lo más tranquilos posibles, en esos momentos cuanto menos visitas mejor. No se debe esperar  a que llore para darle el biberón. A veces tras el parto están tan cansados que es normal si tardan en coger el biberón. Si el primer día pasa más de dos o tres horas sin pedir alimento, hay que despertarlo y procurar que coma, no es bueno que un recién nacido pase mucho rato sin comer, ya que se le puede bajar el azúcar.

No fuerces a tu bebé a comer, unas veces tomará más y otras menos. No le obligues a terminar el biberón si no quiere. Sabrás si come suficiente, si llora, le das el biberón y luego deja de llorar.

Al resultarles más fácil acceder al alimento, que con el pecho, suelen comer más de lo que necesitan. Si come demasiado, puede que eche un poco y que en la siguiente toma coma menos.

Si se queda con hambre, además de seguir llorando, la siguiente toma la hará con ansiedad. Y esto favorecerá que coma mal, que le den gases, que le duela la barriga y se irá complicando en las siguientes tomas.

Cada bebé es diferente, no hay que guiarse por horarios o cantidades fijas. Hay niños que no pueden acabarse la dosis indicada y otros se quedan con hambre. Hay que darles la cantidad que quieran, es decir, preparar el biberón con idea de que sobre. Que coma hasta que no tenga hambre, aunque no hay que insistirle.

No te preocupes si come menos de lo que indican los fabricantes de leche de formula según el peso y tiempo de cada bebé. Consulta con el pediatra en caso de dudas.

La leche de formula se digiere despacio, así que es posible que las tomas sean más espaciadas, que con leche materna. Por supuesto, será tu hijo quien regule la frecuencia de sus tomas. Aunque los primeros días no debes dejar de pasar más de tres horas sin darle su biberón. Luego, según su estómago vaya aceptando biberones más grandes, podrás ir alargando el tiempo entre tomas.

Cuando veas que el bebé se termine el biberón completo, quede inquieto o cada vez aguanta menos hasta la siguiente toma, tendrás que aumentar la cantidad de leche.

Si tu hijo no te reclama su biberón y está durmiendo felizmente no hace falta que lo despiertes, a no ser que sea necesario.

¿Cómo debe ser el biberón?

  • Pueden ser de plástico o de vidrio.
  • Deben resistir altas temperaturas, sin que liberen sustancias dañinas.
  • Las tetinas Pueden ser de látex o de silicona. Las primeras se van estropeando y cogiendo mal aspecto con el uso. Las segundas son menos elásticas y resisten los mordiscos. En general, la tetina debe ser blanda, suave y con un orificio especial para evitar que se haga vacío en el interior del biberón cuando el niño chupe. Por el orificio de la tetina debe gotear la leche de forma rápida, pero sin llegar a ser un chorro. Recuerda, que si el orificio es muy pequeño, el bebé tragará aire y le será difícil comer. Y si es muy grande, puede atragantarse. Si tienes que agrandar el orificio de la tetina, hazlo con una aguja al rojo vivo.

Higiene del biberón

  • Lávate las manos muy bien.
  • Antes y después de cada uso, lava el biberón y tetina con agua y jabón. Puedes usar los cepillos especiales que hay para eliminar restos de leche.
  • No hace falta que hiervas todo en cada toma. Puedes hervir la tetina una vez al día.

El agua para el biberón

Lo mejor es que uses agua embotellada con baja mineralización. No hace falta que la hiervas. Pero mantén la botella cerrada.

Si en algún momento tienes que usar agua potable del grifo, hierve entre 1 y 5 minutos. No prolongues más la ebullición ya que aumentará la concentración de sales minerales y otras sustancias inadecuadas para el bebé.

En caso necesario existen en el mercado leches para bebé listas para consumir, eso sí, son más caras.

Leche de formula (Leche maternizada)

Está elaborada a partir de leche de vaca. A pesar de eso, nunca le des a tu bebé leche de vaca de la que tomas en casa, en ninguna de sus modalidades (normal, semidesnatada o desnatada).

Tipos de leche:

Leches de formula normales.

  • Inicio: desde el nacimiento hasta los cuatro o cinco meses.
  • Continuación: a partir de los cuatro o cinco meses.
  • Crecimiento: desde el primer año hasta los tres.
  • Unitarias: desde el nacimiento hasta el primer año.

Leches de formula especiales:

  • Sin lactosa, de soja, anti-regurgitación, anti-alérgicas, etc.

Los botes de leche en polvo debes conservarlos en un lugar fresco y seco. Y desecharlos al mes de abiertos.

¿Cómo preparar un biberón?

Lo mejor es seguir las instrucciones del fabricante. Pero por lo general, tienes que usar 30 ml de agua por cada medida de leche rasa y sin comprimir. No pongas más leche en polvo de la que lleva, ya que puede deshidratar al bebé. Y tampoco menos, quedaría aguada y no quedaría bien alimentado. Así, que si quieres aumentar un poco la cantidad de leche, tienes que añadir 30 ml de agua más y una medida, aunque luego no se acabe el biberón.

Primero tienes que llenar el biberón con el agua y luego añadir la leche en polvo.

La temperatura ideal de la leche es a unos 36/37º similar a la leche materna. Existen termómetros para poder comprobarlo. Pero, con que agites bien el biberón para repartir todo el calor y te pongas unas gotas en el dorso de la mano, será suficiente para verificar que no está demasiado caliente para el bebé. Hay bebés que lo prefieren a temperatura ambiente y no hace falta calentar el agua.

Cuidado con los microondas, ya que no reparten bien el calor y muchas veces el recipiente está más frio que el contenido, y el bebé puede quemarse.

Nunca guardes las sobras para otra toma.

Si preparas un biberón un rato antes de la toma o biberones para todo el día, tienes que conservarlo en la nevara, bien cerrado y con la tetina hacia dentro.

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