Ratio: 5 / 5

Inicio activadoInicio activadoInicio activadoInicio activadoInicio activado
 

pinzamiento cordon

El pinzamiento del cordón umbilical es una práctica sobre la que no se ha tenido especial cuidado.

Estudios recientes están demostrando los beneficios del pinzamiento tardío frente al pinzamiento precoz, beneficios tanto a corto como a largo plazo en los recién nacidos.

La práctica más habitual era el pinzamiento precoz del cordón umbilical, nada más nacer el niño. Quienes lo defienden argumentan que disminuye el riesgo de policitemia e hiperbilirrubinemia. Por el contrario, los defensores del pinzamiento tardío del cordón alegan que esperar tan solo tres minutos (o cuando el cordón haya dejado de latir) para pinzar el cordón disminuye la anemia en la infancia, ayuda a la adaptación del recién nacido a la vida extrauterina, facilita el vínculo materno y el volumen de sangre del bebe resulta ser un 50% superior.

En caso de encontrarnos con recién nacidos prematuros, el retraso del pinzamiento del cordón logra niveles más altos de hemoglobina y hematocrito. Y además la necesidad de transfusiones sanguíneas es menor en estos niños.

El interés en el momento del pinzamiento o ligadura, viene dado a que en ese volumen de sangre que el recién nacido podría recibir en esos minutos de diferencia, hay una gran cantidad de hierro. Con la ligadura a los 30 segundos el bebé recibe alrededor de 25 mg de hierro. Si se hace al pasado un minuto, recibe 40 mg. Y si se realiza en el minuto tres, 48 mg. Con esa cantidad se aumentarán considerablemente las reservas de hierro en el primer año de vida del niño. Además se previene el déficit de hierro (anemia), que es el trastorno nutricional más prevalente en todo el mundo, especialmente en países desarrollados.

El pinzamiento precoz empezó a hacerse para interrumpir la pérdida de sangre fetal y está indicado en caso de sangrado placentario grave y en placenta previa sangrante. También está indicado en hijos de madres con diabetes y toxémia. Reduce la duración de la última etapa del parto, el alumbramiento, y desminuye la hemorragia materna postparto.

Pero a día de hoy se está demostrando las múltiples ventajas para el recién nacido, si tan solo se esperan tres minutos antes de pinzarlo.