¿Por qué el bebé tiene ictericia?, ¿Cómo se diagnostica la ictericia?

Muchos bebés sufren ictericia durante los primeros días de vida. Se trata de un trastorno leve que desaparece por sí solo en pocos días. Sin embargo, la ictericia también puede ser un síntoma de una enfermedad más o menos grave en el bebé... ¡Por lo tanto, acude siempre al médico si la ictericia persiste o empeora! Para ayudarte a entender mejor la ictericia en los niños, aquí tienes toda la información útil que necesitas.

¿Sabes lo qué es bilirrubina y su relación con la Ictericia?

Cuando la hemoglobina envejece y se destruye, se convierte en una sustancia llamada bilirrubina. Que debe ser transformada y eliminada por las heces a través del hígado.

Cuando la cantidad de bilirrubina que circula por la sangre supera los 5 mg/100 ml. (lo normal es menos de 1 mg) la piel y las mucosas adoptan un color amarillo y a esto se le llama Ictericia.

¿Por qué el bebé tiene ictericia?

La ictericia, está causada por una concentración anormalmente alta de bilirrubina en la sangre. Este pigmento amarillo está en exceso porque el hígado del bebé no funciona correctamente. Normalmente, eliminaría rápidamente la bilirrubina en la sangre y luego la expulsaría a través de la orina. La disfunción hepática puede tener diferentes causas.

En los bebés, el hígado simplemente no está completamente maduro. El resultado es la ictericia (ictericia fisiológica) en los primeros días después del nacimiento. Esto es aún más cierto en los bebés prematuros: alrededor del 80% de ellos lo desarrollan. La ictericia sólo desaparece cuando el hígado es totalmente funcional. Hay que tener en cuenta que una reacción a la leche materna es a veces también el origen del problema hepático. Todo vuelve a la normalidad en el momento del destete.

Si la ictericia se produce muy pronto, durante el primer día después del parto, suele tratarse de una incompatibilidad sanguínea entre la madre y el niño. Se trata de un problema peligroso que debe ser tratado inmediatamente.

La ictericia en los niños pequeños también puede estar causada por una enfermedad hepática, como la hepatitis vírica. También pueden observarse otras causas mucho más raras: tumor hepático, enfermedad hereditaria (síndrome de Gilbert)...

Los síntomas comunes a todas las formas de esta enfermedad son la piel y ojos amarillentos. El bebé no sufre a menos que la ictericia sea el resultado de una infección viral. En este caso, el bebé tiene fiebre, vomita y se siente muy cansado. También suele tener diarrea y su orina suele ser muy oscura. Lo mejor es consultar a un médico.

Ictericia y recién nacido

Ictericia en el Recién Nacido

Existen dos circunstancias para que aumente la bilirrubina en el bebé:

  • Nace con mucha cantidad de glóbulos rojos, que ya no necesitará una vez empiece a respirar y que tienen que ser destruidos. Aumentando así la cantidad de bilirrubina.
  • También puede darse que el hígado aún inmaduro, acabe saturado por la gran cantidad de bilirrubina que le va llegando y termine acumulándolo en la sangre.

Por lo tanto, es normal que en los bebés recién nacidos el nivel de bilirrubina sea un poco alto. Y en principio vuelve a la normalidad sin tener que hacer nada. Lo normal es que la ictericia aparezca el segundo o tercer día de nacer el bebé, que no dure más de diez días y que no aparezcan síntomas que puedan hacer sospechar al médico.

Cuando la Ictericia aparece en las primeras 24 horas puede ser grave y requiere que el médico valore. El profesional debe averiguar las causas de la ictericia y evitar sus consecuencias. Se considerará el nivel peligroso de la bilirrubina dependiendo de las horas de nacido del bebé y la edad gestacional (prematuros presentan más riesgos).

¿Cómo se diagnostica la ictericia?

El diagnóstico de la ictericia en sí mismo no es difícil: ¡la coloración amarilla habla por sí misma! Por lo tanto, el médico se centra en encontrar la causa subyacente. Tiene en cuenta la edad del bebé y los síntomas que le acompañan: fiebre, diarrea, aumento del tamaño del hígado a la palpación, etc. Por regla general, esto suele ser suficiente para distinguir una simple ictericia del bebé de una infección viral. Si el médico sospecha que existe una infección grave (por ejemplo, hepatitis B), puede solicitar un análisis de sangre adicional para confirmar la presencia de un virus. Se puede realizar una ecografía abdominal para detectar un tumor.

Por último, si el trastorno es realmente muy intenso y persiste, se puede realizar una prueba de nivel de bilirrubina en sangre. Si es demasiado alta, será necesario un tratamiento específico. Un exceso de bilirrubina puede dañar el cerebro. Esto se llama kernicterus.

¿Cómo se trata la ictericia en los bebés?

El tratamiento consistirá en tratar la causa del problema y además pueden suministrarse medicamentos para hacer descender la bilirrubina, fototerapia y en casos extremos una "exsanguinotransfusión" para reemplazar la sangre del bebé por otra.

En la gran mayoría de los casos, no hay nada que hacer: la ictericia del bebé pasa por sí sola en menos de 10 días. En resumen, lo único que tienes que hacer es tener paciencia, ¡sobre todo porque el bebé no sufre! En las salas de maternidad se practica a menudo la luminoterapia: ¡colocar al bebé bajo una lámpara azul es radical!
En otros casos, todo depende de la causa de la ictericia: tratamiento antiviral en caso de infección grave, extirpación quirúrgica del tumor... En el caso particular de la incompatibilidad sanguínea, es habitual "cambiar" la sangre del bebé por completo con la ayuda de una máquina especial. Por último, si hay una necesidad urgente de reducir el nivel de bilirrubina en la sangre (por temor a daños cerebrales), se puede considerar la fototerapia. Los rayos ultravioleta se proyectan sobre el bebé: ¡destruyen la bilirrubina! Este tratamiento suele requerir varias sesiones. La mayoría de los tratamientos posibles dan buenos resultados y el bebé recupera su salud y una bonita piel al mismo tiempo.

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