Desarrollo Psicosocial

Desde el nacimiento a la edad adulta, la afectividad tiene sus características propias aunque se mezcla con otros aspectos del desarrollo: el crecimiento físico, las adquisiciones motrices y verbales y la inteligencia. La afectividad cubre el campo de las emociones, los afectos y los sentimientos vinculados a la esfera subjetiva, a lo vivido por el niño.

segundo tercer

Segunda infancia - Segundo y tercer año del niño

El interés del niño en este período se orienta hacia las nuevas posibilidades que le brindan tanto la retención y expulsión de sus materias fecales, como el dominio voluntario del esfínter.

El comportamiento del niño en esta etapa oscilará entre la docilidad-sumisión, la terquedad-obstinación y la actividad-pasividad.

Aparece la famosa crisis de “oposición” que tanto inquieta a los padres. El niño se niega a obedecer, incluso se hace provocador o agresivo. Se muestra caprichoso o colérico y responde con un “no” sistemático a cada orden de los padres.

Primera infancia - Desarrollo psicosocial del niño

Desde el nacimiento a la edad adulta, la afectividad tiene sus características propias aunque se mezcla con otros aspectos del desarrollo: el crecimiento físico, las adquisiciones motrices y verbales y la inteligencia.

La afectividad cubre el campo de las emociones, los afectos y sentimientos vinculados a la esfera subjetiva, a lo vivido por el niño.

En el desarrollo afectivo se producen una serie de experiencias diversas más o menos conflictivas, relacionadas con la lucha entre los intereses del niño y las exigencias del entorno.

sindrome asperger

¿Qué es el síndrome de Asperger?

El síndrome de Asperger es un conjunto de características mentales y de conducta que forma parte de los trastornos del espectro autista. Se encuadra dentro de los trastornos generalizados del desarrollo que conlleva alteraciones neurológicas en el procesamiento de la información.

ninos celosos

Cuando llega un hermanito a casa, muchos padres se enfrentan con un sentimiento temido y a la vez esperado, los celos.

Los celos infantiles son un comportamiento afectivo a través de los cuales los niños expresan su miedo a ser abandonados y su temor a perder a su referente, que suele ser la madre.

Los celos pueden empezar a aparecer a partir del año y medio de vida y esta conducta (totalmente normal) puede continuar hasta los siete años. Se ha comprobado que es más frecuente entre los niños que entre las niñas.

¿Qué pueden hacer los padres?, lo primero que deben tener en cuenta es que la conducta celosa desaparecerá espontáneamente. Es un comportamiento habitual y normal entre niños, más cuando llega un hermano pequeño a casa. Si el niño es inseguro, las posibilidades de que tenga celos aumentarán. Es muy importante trabajar la autoestima del niño, la seguridad en sí mismo. Elogiar sus actos, su conducta, si es generoso con el hermano, si le permite compartir sus juguetes. Los padres debemos siempre evitar las comparaciones, pues generan sentimientos negativos, envidias.

La socialización de los niños

Bebés de poco más de un año comparten espacio en los parques infantiles, se interesan por los juguetes de otros, más novedosos e interesantes que los propios, deambulan de acá para allá curiosos y divertidos explorando todo lo nuevo.

Pero, jugar, lo que se dice jugar con sus iguales, con otros niños de su edad, rara vez.

Poco después llegan los temidos 2 años. Los niños entran en una fase de cambios, desarrollo emocional, maduración. Se trata de un periodo difícil debido a los grandes cambios que experimentan. Pero como son niños que se mueven libremente, empiezan a hablar, son más independientes, se espera de ellos poco menos que hagan vida social en el parque. Y entonces los padres empezamos a utilizar una temida palabra para ellos, “compartir”. Pero una vez más nos encontramos con peleas, desencuentros, gritos y llantos que juego en grupo. Los niños no están preparados aún para socializar.

¿Por qué los bebés se despiertan por la noche?

¿Por qué los niños se despiertan por la noche? Sueño infantil

El sueño, como tanto otros aspectos en el ser humano, es un proceso evolutivo, es algo que tenemos que desarrollar y mejorar desde que se nace hasta que se alcanza la edad de 5 ó 6 años.

Cuando los bebés nacen tienen dos únicas fases de sueño. La fase activa y la fase de sueño lento.

Las personas adultas tenemos cuatro fases (lo que se correspondería con el sueño lento del bebé) y el sueño REM (que sería la fase activa en los niños).

matronatacion

Suele decirse que los adolescentes inteligentes tienen la mente más abierta y entrenada gracias al diálogo y la relación que mantuvieron con sus padres de pequeños.

Pero las actividades que podemos realizar para tener este tipo de relación, provechosa tanto desde el punto de vista emocional como desde la perspectiva del desarrollo, son varias; una de ellas, sin duda, es la matronatación.

Primeras experiencias

La matronatación es una actividad de estimulación acuática. El padre, la madre o ambos juegan en el agua con el bebé y le ayudan así a acostumbrarse a desenvolverse en un nuevo medio. 

El sueño del bebé

Sabemos que el sueño es fundamental para el desarrollo y la salud de nuestro bebé, pero no siempre conseguimos que duerma todo lo que debe, y casi siempre, acabamos creando malos hábitos que solo empeoran la situación. Hay que saber que se puede aprender a dormir.

Los niños que duermen mal pueden presentar desde alteración del estado de animo, irritabilidad, impulsividad, intranquilidad, más disposición a infecciones, hasta problemas en la secreción de la hormona del crecimiento. No olvidemos, como hemos indicado anteriormente en "la siesta, no te la saltes", tanto el hecho de dormir como la siesta, son los momentos en los que consolidamos lo aprendido durante el día. Sin descanso, anulamos el paso final sobre lo que han aprendido y consigo, retrasamos la educación de nuestro bebé.

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