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cordon umbilical feto

El cordón umbilical es lo que sirve de unión al bebé con su madre en el útero materno. Encargado del transporte de oxígeno y nutrientes, también tiene como función la eliminación de tóxicos que podrían dañar al feto.

En algunas ocasiones, poco frecuentes, pueden aparecer algunas alteraciones que dificultan el correcto crecimiento del feto.

Las principales alteraciones que pueden darse son las siguientes:

  • Vueltas en el cordón umbilical: el cordón umbilical se puede enredar alrededor del bebé. Cualquier presión que se ejerza sobre el cordón puede suponer un alteración en el paso de componentes al feto, en este caso, oxígeno y alimento. Si esto sucede el bebé puede verse afectado seriamente, incluso, en su normal desarrollo y/o crecimiento. A esto se le llama sufrimiento fetal.
  • A pesar de que pueda parecer grave, es algo normal y frecuente. Uno de cada cinco bebés que nacen por parto vaginal trae el cordón enrollado en alguna parte de su cuerpo. Lógicamente hay que prestar especial atención cuando se enrede alrededor del cuello. Pero hoy en día existen pruebas diagnósticas para detectar cualquier peligro que la criatura pueda correr (ecografías, doppler obstétrico).
  • Nudos en el cordón umbilical: Los nudos son habituales en el cordón umbilical, pero tan solo en un 1% de los casos puede suponer un grave problema para el feto. Es difícil detectar un nudo que pueda traer consecuencias negativas para el bebé, durante el embarazo. Pero durante el parto sí es posible detectarlo pues el nudo provoca alteraciones en los latidos cardiacos, que disminuyen en frecuencia.
  • Cordón umbilical de una sola arteria: El cordón está formado por tres vasos sangüíneos (una vena y dos arterias). Por una malformación puede que el cordón desarrolle solo una arteria. Las consecuencias sobre el feto son: bajo peso al nacer, posibles alteraciones en el sistema nervioso, sistema renal y sistema cardiovascular. Se da en menos de un 1% de los bebés nacidos.
  • Prolapso del cordón umbilical: Sucede cuando en un parto vaginal, en lugar de salir primero la cabeza del bebé, sale el cordón primero. Esto puede poner en peligro al bebé ya que supone una disminución en la frecuencia cardiaca. Ocurre en uno de cada mil partos, y se corre más riesgo de que suceda cuando la bolsa de líquido amniótico se rompe de manera artificial, antes de que el bebé haya descendido a través del canal del parto.  En muchas ocasiones suele ser necesaria una cesárea para poder estabilizar rápidamente al bebé.