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Pérdida de Audición en Recién Nacidos y Niños 

La pérdida de audición en los dos oídos puede afectar de uno a tres de cada 1.000 recién nacidos.

Los bebés recién nacidos  con riesgo de perder audición pueden ser los que nacieron con infecciones (rubeola, sífilis, herpes, citomegalovirus), lesiones en la cabeza o cuello, ictericia grave, antecedentes familiares de pérdida de audición y los prematuros.

En muchos casos la pérdida de audición no se manifiesta desde el principio. No llegando a detectarse hasta los 24/30 meses, cuando los padres sospechan que algo va mal, ya que su hijo no está desarrollando un lenguaje normal. Por lo tanto, es necesario la realización de pruebas auditivas en todos los recién nacidos para detectarlo lo antes posible.

Prueba de emisiones otoacústicas:  Es una prueba simple y no invasiva, que consiste en medir ondas de sonido generadas en el oído interno (cóclea) respondiendo a tonos o chasquidos. Las ondas quedan registradas y un especialista (audiólogo) analiza e interpreta los resultados.

Hay que tener en cuenta, que las pruebas de audición a los recién nacidos no detectan pérdida leve o pérdidas mínimas que progresarán cuando el niño vaya creciendo. Así, que si se sospecha que el bebé puede tener pérdida auditiva, tendrá que hacerse pruebas  de seguimiento entre los tres y seis meses.

Algunos tipos de pérdida auditiva se pueden corregir. Por ejemplo, en casos de infección de oídos, sería tratado con antibióticos. Y en caso de algunas malformaciones congénitas, podrían ser corregidas con cirugía.

Tipos de pérdida de audición en recién nacidos  y niños:

  • Conductiva: Interferencia con la capacidad del oído externo de recibir sonidos o de transmitirlo desde el oído externo a el interno. Las causas de este tipo de pérdida auditiva suelen ser infecciones en los oídos y anormalidades congénitas. En general puede ser tratado con medicación y/o cirugía.
  • Neurosensitiva:  Se debe a anormalidades de las células pilosas del nervio auditivo o del oído interno. Más del 50% de los casos de este tipo de pérdida son hereditarios. Otras causas pueden ser infecciones  adquiridas durante la gestación, ictericia grave y medicamentos. Por lo general la pérdida neurosensitiva es permanente.
  • Pérdida mixta de la audición: Ocurre cuando se tiene pérdida conductiva y neurosensitiva. Suele ser grave. Con ayuda de la cirugía y los medicamentos se podría restituir una parte de la audición.
  • Trastornos auditivos centrales: Originados por problemas en el sistema central nervioso central auditivo (enlace de los nervios del oído y del cerebro). Con este tipo de perdida los sonidos son como mezclas de ruidos.

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