epilepsia infantil

La epilepsia es una enfermedad neurológica caracterizada por las llamadas crisis epilépticas. Estas crisis son descargas eléctricas que afectan a las neuronas del cerebro.

Este trastorno afecta a un 1% de los niños. La mayoría de los niños afectados desarrollan una vida normal ya que responden de manera favorable a los tratamientos.

Las crisis epilépticas se producen por descargas desorganizadas de impulsos eléctricos en algunos grupos de neuronas.

Factores que pueden provocar crisis epilépticas:

  • Falta de oxígeno durante el parto o inmediatamente después
  • Problemas en el desarrollo durante el embarazo.
  • Meningitis.
  • Traumatismos craneoencefálicos.
  • Convulsiones febriles prolongadas.
  • Tumores cerebrales.
  • Herencia de familiares y/o parientes cercanos.

Cómo saber si nuestro hijo sufre epilepsia:

No todos los ataques o crisis indican que nuestro hijo sufra esta enfermedad. En cuadros de fiebre alta, muchos niños sufren convulsiones. Incluso en llantos prolongados y angustiosos pueden sufrir lo que se llama espasmos del sollozo. Pero esto no indica que el niño sea epiléptico. Debemos tener en cuenta:

  • Pierde el conocimiento, o tiene ausencias notables en su actividad, se queda en blanco y no reacciona.
  • Tiene dos o más crisis convulsivas sin desencadenantes (como pueda ser una fiebre alta).
  • Tiene contracciones musculares violentas, como sacudidas.
  • Presenta naúseas, sudoración excesiva, alteraciones bucales.

La epilepsia es un trastorno que tiene tratamiento farmacológico. Estos medicamentos mejoran la calidad de vida de los pacientes. En casos más graves, y menos frecuentes, se utiliza la cirugía para solventar las crisis incontrolables mediante medicación.

Algunos casos leves se solucionan solos con el crecimiento del niño. Pero la gran mayoría suele necesitar tratamiento farmacológico de por vida.

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