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vida social maternidad

Cuidar a un bebé puede ser agotador y las exigencias y falta de tiempo se multiplican si tienes hijos mayores. Puedes sentirte arrastrada en diferentes direcciones y desesperada por una buena noche de sueño. Ahora, más que nunca, es esencial que cuides de ti y de tus relaciones.

Cuídate

Además de ser madre, eres un adulto con intereses y habilidades. Tener un bebé no cambia eso: debes continuar valorándote como una persona con una identidad separada de la maternidad.

Intenta encontrar formas de seguir disfrutando de actividades que te hagan sentir bien: tomar un café con amigos, ir al cine o hacer deporte.

Para poder pasar unas horas alejada de casa tendrás que acudir a alguien de tu familia o persona de confianza para que cuiden al niño o niños una vez que te sientas segura para hacerlo.

Si no cuentas con estos recursos, puedes optar por salir y hacer actividades con algún grupo de madres. Tendrás compañía adulta y experiencias compartidas y tal vez más tarde, podrán cuidarse los niños mutuamente.

Nutrir las relaciones es clave

Aunque tu pareja, tu madre, padre o mejor amiga te proporcionen ayuda y apoyo, debes dedicar tiempo y esfuerzo para mantener viva tus amistades. Además es importante que la pareja dedique un tiempo para hablar sobre sus frustraciones, miedos, preocupaciones y colaborar en soluciones, y tiempo para disfrutar de la compañía mutua sin hablar de los niños por un rato.

Tus amigos son una parte clave de lo que eres. Ellos te entienden y necesitarás su afecto y compañía ahora y cuando tus hijos crezcan. Los amigos sinceros brindan aliento y, a veces, un control de la realidad.

Los expertos ofrecen ideas simples para mantener viejos amigos y hacer nuevos:

  • Planea con anticipación encuentros con amigos, pero adviérteles que sean flexibles; los bebés pueden hacer cambiar de planes en el último minuto.
  • Si tienes amigos que ya son padres, también pueden organizar salidas con los niños y realizar actividades al aire libre en la piscina, la playa, el monte o un parque, será algo que los niños y adultos disfrutarán.
  • Cada cierto tiempo, una vez a la semana o cada quince días pueden organizar una cena donde todos colaboren y cada uno traiga un plato, es mucho menos estresante que la organización de todo.
  • Cuando estés reunida con amigos es importante que hable acerca de una amplia gama de intereses comunes, además de contar anécdotas del bebé.
  • También debes nutrir tu relación contigo misma y estar orgullosa de lo que logras.

Actividad, comida y descanso

Cómo te sientes físicamente, afecta cómo te sientes mentalmente, así que ten en cuenta estas tres cosas:

  • El ejercicio regular te mantiene en forma y saludable, y mejora tu estado de ánimo: un paseo al aire libre o bailar con tu música favorita pueden levantarte el ánimo.
  • Comer bien es importante, especialmente si estás amamantando; ten a mano frutas y verduras frescas para comer y alimentos sanos en general y evita comprar comida basura.
  • Maximiza tu descanso durmiendo cuando el bebé duerma, acostándote temprano, si puedes, y durmiendo la siesta cuando sea posible. Puedes establecer con tu pareja turnos para dormir mientras el otro se encarga del bebé.