Cuentos Infantiles

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pulgarcita

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Pulgarcita - Hans Christian Andersen 1805-1875

Una viejita muy pobre y muy buena se encontraba sola en el mundo, pues se le habían muerto todos los parientes. Como ya no estaba en edad para casarse, le preguntó a una hechicera cómo tendría que hacer para conseguir una niña que la reconociese como madre. Y la hechicera la contestó:

—Aquí tienes un grano de cebada. Es de una clase especial que nada tiene que ver con la que cosechan nuestros agricultores. Siémbralo en una maceta de flores y verás lo que sale.
Después de agradecer a la maga, la pobre mujer entró en su casa y plantó el grano de cebada donde aquélla le había dicho. No tardó en brotar una linda y fragante flor parecida a un tulipán, pero completamente cerrada.

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sirenita

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La sirenita - Hans Christian Andersen 1805-1875

Hace mucho tiempo, en lo más profundo del mar, se alzaba el palacio del rey de los océanos, con sus muros de coral, sus torres puntiagudas y sus altos ventanales de ámbar purísimo. El rey de los océanos era viudo y su anciana madre lo ayudaba a cuidar del palacio. Era muy sabia y prudente y quería muchísimo a sus cinco nietas, cinco alegres sirenitas de largos cabellos y hermosa cola de pez. La más gentil era la menor, que tenía la piel suave y clara como un pétalo de rosa y los ojos tan azules como el mar.

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reina nieves

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La Reina de las Nieves - Hans Christian Andersen 1805-1875

PRIMER EPISODIO - El Espejo y el Trozo de Espejo

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princesa guisante

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La princesa y el guisante - Hans Christian Andersen 1805-1875

Érase una vez un príncipe cuya madre insistía una y otra vez en que debía casarse. El joven príncipe era apuesto e inteligente pero pese a eso había alcanzado la treintena sin encontrar una princesa con la que contraer matrimonio. El problema era que la vieja reina era muy estricta con la elección de la futura princesa y no estaba dispuesta a casar a su hijo con una princesa cualquiera. Ella quería que se casara con una princesa de verdad.

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traje emperador

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El traje nuevo del Emperador - Hans Christian Andersen 1805-1875

Hace de esto muchos años, había un Emperador tan aficionado a los trajes nuevos, que gastaba todas sus rentas en vestir con la máxima elegancia.

No se interesaba por sus soldados ni por el teatro, ni le gustaba salir de paseo por el campo, a menos que fuera para lucir sus trajes nuevos. Tenía un vestido distinto para cada hora del día, y de la misma manera que se dice de un rey: "Está en el Consejo," de nuestro hombre se decía: "El Emperador está en el vestuario." La ciudad en que vivía el Emperador era muy alegre y bulliciosa. Todos los días llegaban a ella muchísimos extranjeros, y una vez se presentaron dos truhanes que se hacían pasar por tejedores, asegurando que sabían tejer las más maravillosas telas. No solamente los colores y los dibujos eran hermosísimos, sino que las prendas con ellas confeccionadas poseían la milagrosa virtud de ser invisibles a toda persona que no fuera apta para su cargo o que fuera irremediablemente estúpida.

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soldadito plomo

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El soldadito de plomo - Hans Christian Andersen 1805-1875

Había una vez veinticinco soldaditos de plomo, hermanos todos, ya que los habían fundido en la misma vieja cuchara. Fusil al hombro y la mirada al frente, así era como estaban, con sus espléndidas guerreras rojas y sus pantalones azules. Lo primero que oyeron en su vida, cuando se levantó la tapa de la caja en que venían, fue: "¡Soldaditos de plomo!" Había sido un niño pequeño quien gritó esto, batiendo palmas, pues eran su
regalo de cumpleaños. Enseguida los puso en fila sobre la mesa.

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cuentos para niños

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El pato de oro

Cierta vez, en un valle muy apartado, vivía un granjero con su esposa y sus tres hijos.

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O-Yuki la cieguecita

Recursos educativos - Cuentos para niños

O-Yuki la cieguecita

Hace mucho tiempo nació en el Japón una niña que se llamó O-Yuki.

Esta niña sufrió un accidente de caballo cuando era muy pequeñita y, a consecuencia de esto, quedo ciega.

Conforme crecía fue haciéndose más hermosa, pero su defecto la imposibilitaba para cualquier trabajo.

Como le gustaba mucho la música, se dedicó a ella por completo, y tanta era su afición, que aventajaba incluso a sus propios maestros, quienes no se cansaban de escuchar a tan singular alumna.

O-Yuki iba siempre acompañada de su fiel perrito Tambo, que era un animal muy inteligente y dócil.

O-Yuki estaba un día ensayando al piano una composición, cuando oyó que la llamaban por su nombre:

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navidad con paz

Recursos educativos - Cuentos Navidad - Navidad Con Paz

Navidad con Paz, vídeo cuento de Navidad que contiene el villancico, Llega La Navidad. Narrado y cantado por Miliki.

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el abeto

Cuento de Navidad titulado El abeto. Recursos Educativos

Vídeo cuento navideño que trata de la insatisfacción de un pequeño abeto debido a su tamaño. Ansía ser mayor para codearse con otros grandes árboles o surcar el mar en forma de mástil. Convertirse en árbol de Navidad al principio le entusiasma, pero ¿cuánto durará?.