Cuentos Infantiles

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El Castillo que Cambió de Colores - Cuentos para Niños

Recursos educativos - Cuentos infantiles

El castillo que cambió de colores

Carlucho XVIII, “Príncipe de Las Tierras al Sur de la Laguna Roja” – a quien podemos llamar Carlucho Dieciocho o Carlucho Décimo Octavo y, sus íntimos, en lo más íntimo, y no en presencia de sus Padres Reyes, podían llamar Carlitos o Charlie - se había alejado hasta las orillas del río que bordeaba su palacio, acompañado de uno de los sacerdotes del monasterio cercano.

Acababan de salir de uno de los refugios del camino, donde estuvieron cobijados por el paso de una lluvia reciente. Como por esa mañana, era notorio, no seguiría lloviendo, decidieron continuar su paseo.

No teniendo otra cosa más que hacer, Carlucho XVIII miró hacia las aguas del río.

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Una bicicleta azul con alas

Recursos educativos - Cuentos infantiles

Una bicicleta azul con alas

Niña Soliluna - que aún no tenía ese nombre, porque todavía no había nacido - apenas si podía dormir. Se sentía muy sola y triste porque en el vientre de su madre no encontraba una bicicleta azul con alas.

Desde que la había visto en sueños, no pensaba en otra cosa.

Para colmo, se había montado en ella y había dado unas vueltecitas por la Plaza Principal de ciudad en la que iba a nacer, bordeando sus aceras, y aromando a todos con las flores de su alegría.

Usando el cordón umbilical como un periscopio - al igual que lo había hecho otras veces - miraba hacia ese mundo de afuera ansiando encontrarla.

- ¡Ah, si la encontrase, aunque sólo fuera en sueños! - se dijo para sí, mientras le daba unas cuantas pataditas al vientre materno.

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 El mejor Arquero del Rey

Recursos educativos - Cuentos infantiles

El mejor Arquero del Rey

Este era un Rey que tenía el mejor palacio de todos los palacios del reino, y de todos los reinos vecinos. Porque tenía los mejores arquitectos de éste y los otros reinos. Se lo habían construido con las mejores piedras para tener los mejores muros, las mejores torres, los mejores torreones, las mejores almenas, con los mejores fosos, los mejores puentes levadizos y las mejores puertas. Con las mejores habitaciones, las mejores ventanas, los mejores salones, las mejores salas, los mejores corredores, los mejores pasadizos, los mejores pisos y los mejores techos.

Las mejores capillas y – por qué no -, las mejores mazmorras y prisiones. Como, también, los mejores patios y las mejores plazas arboladas, con las mejores fuentes, de éste y otros reinos.

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 La Princesa que no reía

Recursos educativos - Cuentos infantiles

La Princesa que no reía

No todo cuento tiene que comenzar con “Había una vez” pero, este sí.

Había una vez un cielo, con nubes, sol y pájaros volando.

Debajo de esto un reino, con su bosque, su campo, su río y su pequeña montaña. En la montaña, un palacio, con su torre. Y, en la torre – asomada - una princesa que no reía y, casi siempre, estaba como mirando hacia el camino.

La princesa era bondadosa y muy querida por su pueblo y el reino era feliz, bueno, casi feliz, ya que todos – desde los Reyes, hasta el más pequeños de los súbditos - se notaban preocupados por la seriedad que la embargaba.

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Soy Yo Quien Decide - Historias para Pensar

Recursos Educativos - Cuentos e Historias cortas para reflexionar

Soy yo quien decide

Un influyente columnista de un diario norteamericano acompañaba en cierta ocasión a un buen amigo a comprar el periódico. Cuando estuvieron delante del quiosco, su amigo saludó al vendedor amablemente. El quiosquero, en lugar de devolver el saludo, le respondió de mala manera y les lanzó el periódico sin casi mirarles a la cara, como si le hubiesen ofendido con algo que desconocían. Su amigo, sin molestarse los más mínimo, sonrió al airado quiosquero y, sin inmutarse, le deseó que pasase un buen fin de semana.

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Mamá Gaviota - Historias para Pensar

Recursos Educativos - Cuentos e Historias cortas para reflexionar

Mamá Gaviota

Hace mucho tiempo, en una playa castigada por olas gigantescas, había una gaviota desesperada. Acababa de poner sus huevos en la arena y el mar se los había arrebetado. Mamá gaviota se lanzó al mar para recuperarlos y se sumergió en él una y otra vez, pero sus intentos fueron en vano. Con el corazón roto, imploró al mar: "Devuélveme a mis hijos, por favor". Pero el mar no le contestó.

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El Tesoro Escondido - Historias para Pensar

Recursos Educativos - Cuentos e Historias cortas para reflexionar

El tesoro escondido

El rabino Isaac tenía un sueño recurrente en el que una voz le ordenaba que viajase a la lejana Praga y que, una vez allí, empezara a cavar debajo del puente que conduce al Palacio Real hasta encontrar un tesoro. Como pasaban los meses y el sueño persistía, al final decidió hacer el largo viaje para comprobar qué había de verdad en esa revelación.

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Lo que dijo toda la Familia

Recursos educativos - Cuentos sobre la familia

Lo que dijo toda la Familia - Hans Christian Andersen

¿Qué dijo toda la familia?

Veamos primero lo que dijo María.

Era su cumpleaños, el día más hermoso de todos, según ella. Llevaba su mejor vestido, regalo de la abuelita, que lo había hecho con sus propias manos. La mesa de la habitación de María estaba llena de regalos: libros, juguetes y una muñeca que decía "¡Ay!" cuando se le apretaba la barriga. A María le encantaba celebrar su cumpleaños.

-¡Qué bonito es vivir!- dijo. Y el padrino añadió que la vida era el más bello cuento de hadas.

En la habitación de al lado estaban sus hermanos, dos niños de nueve y once años respectivamente. Pensaban también que la vida era muy hermosa, aunque quizá la imaginaban de forma distinta que María. Uno de los muchachos tenía una preocupación: que todo estuviera ya descubierto cuando fuera mayor; quería ir en busca de aventuras, como en los cuentos.

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El Ratón de Campo y el Ratón de Ciudad

Recursos educativos - Cuentos infantiles

El Ratón de Campo y el Ratón de Ciudad

Un día el ratón de ciudad hizo una visita a su primo el ratón de campo. Este sacó las cosas que solía comer y que tenía almacenadas en su pequeña madriguera, junto al tronco de un gran árbol: granos de maíz, bellotas, espigas de trigo...

-¿Esto es lo que coméis normalmente por aquí? -preguntó el ratón ciudadano.

-Pues claro -contestó el ratón de campo, sorprendido-. Comemos lo que crece en el campo y lo que crece en el campo y lo que se encuentra en el bosque. ¿Qué otra cosa íbamos a comer?

-¡Tú no sabes lo que es vivir! - exclamó el ratón de ciudad-. Ahora mismo vienes conmigo a la ciudad y verás lo que es comer debidamente.

-¡Pero aquí no hay campos ni árboles! - exclamó el ratón de campo cuando llegaron a la ciudad-. ¿Dónde crece la comida?

-No hay campos ni árboles -contestó su primo-, pero hay hombres. Los hombres comen cosas suculentas, y dejan las sobras para nosotros... Ven conmigo y lo verás.

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San Antonio, el Fuego y los Hombres - Cuentos para Niños

Recursos educativos - Cuentos infantiles

San Antonio, el Fuego y los Hombres

Hubo un tiempo en el que no había fuego en el mundo. Los hombres se morían de frío y fueron a pedir ayuda a San Antonio. Le dijeron que no aguantaban más; si no se ponía remedio acabarían congelados.

San Antonio se compadeció y a pesar de que el fuego estaba en el infierno, decidió ir a buscarlo.

Se presentó ante las puertas del infierno con su bastón y su cerdito, pues antes de ser santo, San Antonio había sido porquero.

-¡Abran la puerta! -gritó golpeando con su bastón- ¡Tengo frío y me quiero calentar!

Los diablillos abrieron un poquito la puerta, pero sólo dejaron pasar al cerdo, que entró de un salto en el infierno. El travieso animal se puso a corretear y a meter el hocico en todos los rincones.

Cansados de perseguirlo, los diablillos acabaron por ir a hablar con el santo.