Embarazo ¿Cómo saber si tienes insuficiencia cervical? ¿Cómo se trata la insuficiencia cervical? Embarazada

¿Qué es una brecha o fisura cervical? ¿Cuáles son los riesgos para la madre y el feto? ¿Cuáles son las causas? ¿Qué tratamientos se utilizan? Las respuestas.

La insuficiencia cervical (IC) [antes incompetencia cervical] es el ensanchamiento y adelgazamiento prematuros del cuello uterino. Si no se trata, la insuficiencia cervical puede provocar partos prematuros y abortos espontáneos en mujeres que se encuentran en el segundo y tercer trimestre. Por lo general, la insuficiencia cervical es un problema recurrente y muchas mujeres que experimentan múltiples abortos espontáneos padecen esta afección. La siguiente información se ha recopilado para ayudarte a mitigar los riesgos asociados a la insuficiencia cervical y a garantizar que tu bebé llegue a término.

Causas de la insuficiencia cervical

La insuficiencia cervical se inicia cuando el cuello uterino empieza a cambiar de forma, normalmente entre las semanas 14 y 16. A medida que el peso del bebé aumenta y empieza a presionar el cuello uterino, éste puede empezar a ensancharse, acortarse y adelgazar a un ritmo más rápido de lo aceptable. Las pruebas demuestran que un cuello uterino más corto que la media es la principal causa de que se produzca este proceso, ya que el cuello uterino tendrá menos margen de maniobra para cambiar antes de alcanzar un punto crítico. Por lo general, no hay síntomas preventivos para identificar que este proceso está ocurriendo, salvo que se visite a un médico y se realice un examen para ver la situación actual del cuello uterino.

Diagnóstico de la insuficiencia cervical

La mayoría de los diagnósticos de insuficiencia cervical se determinan por medio de ecografías transvaginales, junto con los problemas previos de los embarazos. Las personas que han sufrido múltiples abortos espontáneos en el segundo y tercer trimestre y/o que han tenido uno o más partos prematuros son propensas a padecer insuficiencia cervical. A partir de las 16-20 semanas, el médico puede utilizar las ecografías transvaginales para inspeccionar y medir la longitud del cuello uterino y, mediante el control periódico de los cambios en la forma y el tamaño del cuello uterino, puede determinar si puede desarrollarse o no una insuficiencia cervical. Si el médico descubre cambios rápidos entre las ecografías, esto indica que el riesgo de insuficiencia cervical es mucho mayor. Las mediciones iniciales del cuello uterino también pueden indicar la probabilidad de insuficiencia cervical, ya que cuanto más corto sea el cuello uterino, mayor será el riesgo.

Tratamiento de la insuficiencia cervical

Debido a la delicada naturaleza de este trastorno, no existe una forma segura de garantizar que una madre embarazada no sufra insuficiencia cervical. Un método que puede ayudar a combatir la IC es el cerclaje, una banda cosida alrededor del cuello uterino que supuestamente lo refuerza y ayuda a mantenerlo cerrado. Las pruebas recientes sugieren que el cerclaje puede no ayudar en la mayoría de los casos en los que se aplica debido a que se aplica cuando ya han comenzado los cambios cervicales y porque el cerclaje puede causar infecciones, rotura de membranas y otros problemas que conducen a un parto prematuro. Las nuevas evidencias sugieren que en los casos en los que se han producido múltiples abortos o casos de IC, el cerclaje puede instalarse a las 13-16 semanas de embarazo y se muestra notablemente más eficaz para evitar que el cuello uterino se transforme prematuramente.

Pronóstico de la insuficiencia cervical

Si bien la insuficiencia cervical apenas supone una amenaza seria para la madre, puede suponer graves riesgos e incluso la muerte para los bebés, dependiendo de la fase del embarazo en la que se encuentren cuando se produzca la situación. Acudiendo a tu médico y realizando un seguimiento periódico de los cambios en el cuello del útero, puedes empezar a anticiparte a lo que puede ocurrir y tomar la mejor decisión sobre cómo remediar la situación.

Para concluir

La incompetencia cervical consiste en la incapacidad del cuello del útero para aguantar cerrado hasta que finalice el embarazo. Suele detectarse en el segundo trimestre de embarazo y puede provocar abortos o partos muy prematuros.

Suele haber una historia previa de abortos repetidos, o incluso partos precoces (de fetos muy inmaduros). Se inicia sin contracciones ni dolor y con rotura abrupta de la bolsa de líquido amniótico.

Las causas son variadas, una intervención quirúrgica del cuello del útero, un legrado previo, un parto traumático, o bien puede ser un problema congénito, sin historial clínico que lo justifique.

Desgraciadamente en la mayoría de los casos el diagnóstico se produce cuando el problema ya ha aparecido. En muchas ocasiones se detecta antes de que se desencadene el aborto o parto en las revisiones habituales con el ginecólogo. Las ecografías vaginales, dejan ver una modificación o borrado del cuello del útero.

Generalmente en aquellas mujeres con antecedentes familiares se pueden realizar pruebas para confirmar si sufrirá de incompetencia cervical durante el embarazo. Las ecografías vaginales suelen ayudar, pero también existe una prueba que es capaz de comprobar si el cuello del útero está más dilatado de lo que puede ser normal en una mujer no embarazada. Esta prueba se realiza con una bujía quirúrgica.

Una vez establecido el diagnóstico, el tratamiento consiste en una intervención quirúrgica denominada cerclaje. Requiere anestesia general e ingreso. Con ello se logra cerrar el cuello del útero evitando su dilatación. Se realiza una sutura alrededor del cuello uterino como una cuerda. Se realiza alrededor de la semana 12-14. Si el embarazo ha ido bien se retirará el cerclaje en la semana 38 para que el parto se desencadene de modo natural. Solo se retirará antes de la semana indicada si se da manchado, hemorragias o sospecha de bolsa rota.

Se recomienda llevar una vida muy tranquila, de reposo relativo y extremar las medidas higiénicas.

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