Desarrollo del lenguaje del bebé: 1 a 3 años

Las habilidades comunicativas de un niño comienzan a surgir en una etapa temprana de su vida. Durante los primeros 12 meses, los bebés aprenden a comunicarse y a descubrir los sonidos de su lengua. Practican" su uso cuando dicen "aaaa" y luego "bababa". Poco a poco, entiende las palabras y luego empieza a hablar.

Desarrollo del lenguaje de 12 a 18 meses

Los niños pequeños suelen decir su primera palabra entre los 12 y los 16 meses. Las palabras que aprende a decir después suelen referirse a personas y objetos conocidos. También suelen estar relacionados con rutinas, como "sueño" o "hola".

A esta edad, los niños pequeños aún no son capaces de combinar palabras para indicar las cosas que ven y para expresar lo que quieren. Así que una palabra puede significar varias cosas. Por ejemplo, la palabra "otra vez" se utiliza a menudo en varios contextos.

Los niños pequeños entienden incluso más palabras de las que dicen. Aprenden rápidamente el significado de nuevas palabras para objetos o acciones que se encuentran o tienen lugar en un contexto familiar. Capta instrucciones sencillas como: "Ven aquí. "

A esta edad, el niño no suele decir palabras nuevas todos los días. A menudo es necesario esperar a que utilice unas 50 palabras para que su vocabulario progrese más rápidamente. También es normal que no pronuncien las palabras con claridad.

Durante este periodo, el niño es capaz de reconocer ciertos objetos en un libro y señalarlos si se le pregunta (por ejemplo, si se le pregunta "¿Dónde está el gato?").

Desarrollo del lenguaje de 18 a 24 meses

Los niños pequeños siguen desarrollando su vocabulario. Cuando dice varias palabras para personas y objetos, empieza a nombrar acciones (por ejemplo, comer, beber). Algunos sonidos todavía le resultan difíciles de pronunciar.

Cuando el niño es capaz de decir varias palabras, empieza a unirlas para construir frases de dos palabras, como "Papá se ha ido". "Si intenta hacer combinaciones de palabras un poco más largas, suele omitir las palabras más pequeñas (por ejemplo, mi, él, a) porque son difíciles.

En esta etapa, no es raro que señale las imágenes de los libros y que nombre y comente un poco lo que ve.

Desarrollo del lenguaje de 2 a 3 años

A esta edad, los niños están aprendiendo a organizar las palabras en un determinado orden para formar frases. Suelen utilizar frases de dos o tres palabras para expresarse, como "Papá está cogiendo una pelota", y para hacer preguntas, como "¿Dónde está mamá? Las personas que conocen bien al niño suelen entender sus "frases".

El número de palabras que el niño entiende y dice sigue aumentando rápidamente durante este periodo. Se tarda menos tiempo que antes en entender una nueva palabra y en incorporarla a su vocabulario.

También empiezan a comprender conceptos más abstractos. Por ejemplo, conocen la diferencia entre "arriba" y "abajo" o "grande" y "pequeño". También es capaz de seguir instrucciones de dos pasos, como: "Ve a buscar la pelota y lánzamela".

Durante este tiempo, el niño también mejora la comprensión de historias sencillas en los libros. También pueden responder a pequeñas preguntas que se les formulan. Por ejemplo: "¿Dónde está mamá? " o "¿Qué está haciendo papá?

Alrededor de los 3 años, los niños suelen pronunciar correctamente varios sonidos.

¿Cómo puedes apoyar el desarrollo del lenguaje?

Aquí tienes algunos consejos y actividades para ayudar al desarrollo del lenguaje de tu hijo.

De 1 a 2 años

  • Escucha las señales de comunicación de tu hijo. Los sonidos, los gestos, las sonrisas y los llantos son formas de que tu hijo te indique algo.
  • Cuando no entiendas a tu hijo, intenta averiguar lo que está diciendo mirando el contexto. Por ejemplo, si señala el exterior y dice "fuera" mientras estáis dentro de la casa, comprueba si hay algo especial fuera o si simplemente quiere salir.
  • Ayuda a tu hijo a entenderte articulando claramente y no hablando demasiado rápido. Sin embargo, evita el lenguaje infantil (por ejemplo, decir "kiki" por "galleta") y las frases incompletas (por ejemplo, "¡Mamá fue a tienda!").
  • Nombra lo que ves a tu alrededor en casa o cuando sales a pasear fuera (por ejemplo, "Es un árbol, un pájaro, un perro..."). Nombra también lo que señala o mira con interés. Elógiale cuando repita la palabra, pero no le obligues a hacerlo.
  • Amplía el vocabulario de tu hijo añadiendo lo que dice. Por ejemplo, si dice la palabra manzana, di: "¡Sí, una buena manzana! "O, si dice "buena manzana", dile: "Sí, comes una buena manzana. "Al añadir palabras, estás enseñando a tu hijo a utilizarlas.
  • Comenta a menudo lo que dice tu hijo. Por ejemplo, si tu hijo dice "gato grande", dile: "Sí, es un gato negro grande. ¡Te gustan los gatos! "Esto le prepara para utilizar las palabras que conoce para construir frases, aunque todavía no sepa hacerlo por sí mismo. También hace que se sientan escuchados e interesantes.
  • Ofrece a tu hijo libros con ilustraciones sencillas y coloridas de objetos, personajes o acontecimientos que te interesen. Nombra lo que ves en las imágenes o cuenta la historia con tus propias palabras. Esto ayuda a tu hijo a aprender las palabras. Es una buena idea reservar un tiempo para mirar libros con tu hijo, pero también puedes dejarle libros para que los mire cuando quiera.

De 2 a 3 años

  • Demuestra a tu hijo que te interesa lo que dice y al mismo tiempo imita lo que dice repitiéndolo o alargándolo.
  • Para iniciar una charla con tu hijo, empieza por lo que está haciendo. Por ejemplo, en lugar de hablar de su día en la guardería, observa su juego actual y habla de ello (por ejemplo, "¡Estás haciendo una torre grande! ¿Vas a añadir más bloques?").
  • Cuando no entiendas lo que tu hijo está diciendo, trata de entenderlo mirando el contexto y centrándote en lo que estaba claro. Por ejemplo, si ha dicho una frase corta y tú sólo has entendido "gato", dile: "¡Estás hablando de un gato! ¿Dónde lo has visto?"
  • Ayúdale a construir su vocabulario hablándole, pero también a entender la función de las cosas que le rodean y a organizar el mundo en su cabeza. Por ejemplo, muéstrale un cepillo de dientes y dile: "Esto es un cepillo de dientes. Te cepillas los dientes con un cepillo de dientes."
  • No te centres en la pronunciación de tu hijo, sino en lo que quiere decir. Por lo tanto, si él o ella no ha dicho una palabra correctamente, no se lo menciones. Sólo hay que pronunciar la palabra correctamente.
  • Miren juntos las fotos de la familia y utilicen frases sencillas para describir lo que se muestra, como por ejemplo: "Esa era la fiesta de Ana". "Esto les ayudará a comprender mejor su mundo y su lugar en él. También puedes centrarte en las acciones de las personas que aparecen en las imágenes: esto le ayudará a aprender nuevos verbos.
  • Mira a menudo con tu hijo pequeño los libros que tienen historias cercanas a su vida cotidiana (por ejemplo, un libro sobre una fiesta, sobre el entrenamiento para ir al baño, etc.). Deja que te haga comentarios y preguntas: así es como más desarrollará su lenguaje.

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