Maui de Moana - Cuentos Cl√°sicos infantiles

Recursos educativos - Cuentos para ni√Īos - Cuentos Cl√°sicos

Maui de Moana

Maui levanta las islas

Un día Maui dijo a sus cuatro hermanos: "¡Venid a pescar conmigo hoy! Vayamos lejos en el mar. Allí los peces son mucho más grandes y mejores que cerca de tierra".

"¡Está bien!", dijeron sus hermanos. Eran buenos pescadores y querían esos grandes peces. Los cuatro hermanos y Maui se subieron a su canoa y empezaron a remar. Cuando se adentraron en el mar y ya no podían ver tierra, Maui saltó al extremo de la canoa. Sacó su anzuelo mágico para pescar. Cuando sus hermanos miraban al frente, lanzó el anzuelo por encima del costado de la canoa. El anzuelo se hundió profundamente en el agua azul.

Pronto, el anzuelo m√°gico se clav√≥ en el fondo del mar. Maui tir√≥ del sedal con fuerza. Grit√≥: "¬ŅVes ese tir√≥n? Debo haber enganchado un pez gigante".

"¬°Vaya, ya lo veo!", dijo un hermano.

"¬°Vaya pez que has pescado!", dijo otro.

"¡Hermanos!" gritó Maui. "¡Remad con fuerza para que podamos sacar este gran pez!"

Los hermanos remaron con todas sus fuerzas. Remaron con tanta fuerza que no vieron que el anzuelo estaba sacando la tierra del fondo del mar. Detrás de ellos, una isla tras otra surgía del mar.

La leyenda dice que así es como Maui hizo las islas, donde ahora vive la gente.

Maui atrapa el sol

Un día, Maui quiso ver cómo era la vida de las personas que vivían en las islas. Pero lo que vio allí hizo que su corazón diera un vuelco. La vida era muy dura para ellos. Y pudo ver por qué: ¡los días eran demasiado cortos! No había tiempo en un día para que las personas hicieran lo que tenían que hacer, como preparar y cocinar alimentos. Si pusieran una manta mojada sobre la arena, la manta todavía estaría mojada al día siguiente. Ni siquiera hubo tiempo para que la fruta de los árboles madurara.

"¬°Es ese Sol!" dijo maui. ‚Äú¬°Est√° corriendo demasiado r√°pido por el cielo! No est√° pensando en la gente que vive abajo, en las islas‚ÄĚ.

Maui sab√≠a que depend√≠a de √©l, un semidi√≥s, frenar al Sol. ¬ŅPero c√≥mo? Le pregunt√≥ a sus hermanos. Le pregunt√≥ a su hermana Hina. Pregunt√≥ a otros que conoc√≠a.

"¬ŅQui√©n te crees que eres, Maui?" dijo uno. ‚Äú¬°Nadie puede atrapar el Sol!‚ÄĚ

‚ÄúIncluso si eres un semidi√≥s‚ÄĚ, dijo otro, ‚Äúsabes muy bien que el Sol es demasiado grande y brillante para que alguien lo detenga‚ÄĚ.

Pero la hermana de Maui, Hina, no dijo ese tipo de cosas. Se cortó el pelo largo. Ató el cabello en cuerdas y le dio las cuerdas a Maui. Con esas cuerdas, Maui hizo un lazo gigante.

Esa noche, Maui llev√≥ su lazo a la monta√Īa m√°s alta de las islas de Haw√°i. La monta√Īa hab√≠a sido una vez un volc√°n activo. A√Īos atr√°s hab√≠a enviado olas de lava caliente. Cuando el volc√°n termin√≥, qued√≥ un gran cr√°ter en la cima de la monta√Īa. Y ese cr√°ter es donde Maui plane√≥ atrapar el sol.

Junto al cr√°ter esperaba Maui, muy quieto. Ocult√≥ el lazo detr√°s de √©l, fuera de la vista. Cuando el Sol sali√≥ al amanecer, comenz√≥ a correr por el cielo muy r√°pido. Pronto ese Sol volaba sobre la cima de la monta√Īa. El valiente Maui arroj√≥ el lazo sobre su cabeza. ¬°Las cuerdas se engancharon! El Sol intent√≥ y trat√≥ de moverse, ¬°pero qued√≥ atrapado!

"¡Sácame de aquí!" gritó el Sol.

"¬°A√ļn no!" dijo maui. ‚ÄúTe est√°s moviendo demasiado r√°pido por el cielo. Haces que los d√≠as sean demasiado cortos para los humanos que viven abajo‚ÄĚ.

"¬°As√≠ es, me gusta ir r√°pido!" dijo el Sol. "¬ŅA quien le importa? ¬°D√©jame salir de aqu√≠!"

"¡No!" dijo Maui en voz alta. "¡Me importa! ¡Tienes que quedarte aquí, en este cráter! Tiró del lazo con fuerza. Pero en su corazón, Maui no se sentía valiente. No sabía cuánto más podría aguantar. Cierto, su lazo era más fuerte que cualquier otra cuerda en toda la tierra. Pero no sabía cuánto tiempo podría durar incluso un lazo hecho con el cabello de su hermana antes de que los rayos calientes del sol lo quemaran.

El Sol intent√≥ moverse de nuevo, pero no pudo. "¬°Oh muy bien!" dijo el Sol, por fin. ¬°Puedes estar seguro de que Maui estaba muy contento de escuchar eso! ‚ÄúSupongo que podr√≠a reducir un poco la velocidad‚ÄĚ, dijo el Sol. ‚ÄúPero solo durante una parte del a√Īo‚ÄĚ.

As√≠ que Maui y el Sol llegaron a un acuerdo. Durante la mitad del a√Īo, el Sol se mover√≠a a un ritmo lento. Esos d√≠as ser√≠an largos, y eso ser√≠a el verano. Durante la otra mitad del a√Īo, el sol pod√≠a correr tan r√°pido como quisiera. Esos d√≠as ser√≠an cortos, y eso ser√≠a el invierno.

Así es como Maui hizo que los días fueran más largos para la gente de las islas. Por fin, podían hacer las tareas que necesitaban. Y los frutos de los árboles crecieron grandes y dulces.

Preguntas para pensar y compartir:

Pregunta 1: Maui arrastra las islas pero les dice a sus hermanos que está arrastrando un gran pez. Cuenta una ocasión en la que hayas hecho algo grande pero no hayas querido que los demás lo supieran.

Pregunta 2: Maui venció al sol siendo fuerte y valiente aunque dudaba de sí mismo. Cuenta una ocasión en la que no creías en ti mismo pero lo intentaste de todos modos.

‚ô• Tambi√©n puedes leer Cenicienta y Blancanieves y los siete enanitos

Otros cuentos

Comparte este artículo!