Cuentos sobre la igualdad - Cuento sobre el 8 de marzo para Infantil y Primaria

 Cuento sobre el 8 de marzo, d√≠a de la mujer, para Infantil y Primaria

Recursos educativos - Cuentos sobre la igualdad con actividades

Este cuento es un homenaje a las mujeres y a los hombres que lucharon y luchan por la igualdad.

Hab√≠a una vez un pa√≠s muy, muy lejano. Ese pa√≠s era Estados Unidos. All√≠ en una ciudad que se llamaba Nueva York naci√≥ Ana.

Ana desde muy, muy peque√Īa tuvo que trabajar para poder comer y no pod√≠a irse a jugar con mu√Īecas, ni con pelotas, ni con sus amigos y amigas, ni siquiera pod√≠a leer cuentos con los que so√Īar porque ten√≠a que trabajar para ayudar a su familia.

Cuando Ana creció y se convirtió en una jovencita comenzó a coser en una fábrica muy, muy grande que había en su ciudad. Allí conoció a Ben, su buen amigo.

La verdad es que Ana no tenía muchas amigas, de su casa se marchaba al trabajo y del trabajo a casa sin pensar en otra cosa. Pero Ben era un buen chico.

Allí en la fábrica de ropa Ben cosía dos filas más allá que Ana.

Llegó fin de mes y los trabajadores y trabajadoras de la fábrica textil se pasaron por Administración para cobrar su salario. Ana se dio cuenta que los hombres y los muchachos iban a la parte A y las mujeres y muchachas a la parte B.

Ana cobró sus seis dólares y los guardó en su bolso, pero se dio cuenta que algo no iba muy bien.

Esper√≥ a Ben, su amigo a la salida del trabajo y pens√≥ en dar un peque√Īo paseo por el parque de vuelta al hogar.

Ben se alegró mucho al ver que su amiga Ana le esperaba y ambos

comenzaron el paseo. Antes de recorrer el primer paso ella le preguntó a su amigo:

-¬°Oye Ben!, ¬ŅCu√°l es el salario que te han dado a ti?

Ben se puso de color rojo fuerte, no se esperaba que una chica le preguntara por dinero, pero como era muy amiga de él , le respondió:

-Me han dado doce dólares. Creo que sé porque me lo preguntas Ana, pero quizás te estás metiendo en un lío.

Ana se quedó callada por un momento, su corazón, le pedía que tenía que hacer algo ante aquella injusticia, sabía que al final no estaría sola, así que le comentó a Ben lo siguiente:

-Ben, sé que eres mi amigo y eso es muy importante para mí, si quieres puedes ayudarme escuchando lo que voy a decirte.

Ambos trabajamos doce horas, ¬Ņverdad? Ben asinti√≥ con gesto emotivo. -Si trabajamos igual, tintamos las mismas telas, utilizamos las manos para trabajar, ¬Ņpor qu√© t√ļ cobras de la Administraci√≥n A doce d√≥lares y yo seis de la B?

-La verdad es que no tengo ni idea, -asinti√≥ Ben. -Creo que porque t√ļ eres una chica, y vosotras cobr√°is menos.

-Ah! Pero trabajamos en lo mismo las mismas horas, yo y mis compa√Īeras, sin embargo cobramos menos, vosotros ten√©is 45 minutos para comer, nosotras media hora. Si tenemos beb√©s nos echan del trabajo, si nos enfermamos nos descuentan los d√≠as .Vosotros s√≥lo ten√©is medio d√≠a de descuento y de tener familia, os da igual porque no os afecta. Creo y siento que todo esto es injusto. Tengo que hacer algo.

Ana dejó boquiabierto a Ben y se marchó a casa. Allí cogió papel y pintura e ideó un plan.

Ya s√© lo que voy a hacer,-pens√≥-, voy a recorrer los barrios ricos y poderosos de la ciudad de Nueva York y voy a reclamar igualdad en el trabajo para mujeres y hombres. Para ello se colg√≥ un cartel en el que pon√≠a : ‚Äúigualdad para las mujeres y los hombres‚ÄĚ.

As√≠ que a la ma√Īana siguiente se despert√≥ como todos los d√≠as, se duch√≥, visti√≥ y desayuno como de costumbre y se coloc√≥ el cartel. Baj√≥ las escaleras de su casa, abri√≥ el portal de la calle y se qued√≥ perpleja. All√≠ estaba su amigo Ben, sonriendo, y le dijo:

-Amiga m√≠a, me he tirado toda la noche pensando en todo lo que me dijiste del trabajo, he pensado en mi madre, en su trabajo de ama de casa, en lo importante qu√© es lo que hace para mi familia. He pensado en mi hermana, que trabaja tanto para dar de comer a sus peque√Īos y su marido enfermo, as√≠ que supongo que todas las mujeres del mundo hoy deber√≠an estar muy orgullosas de lo que vas a hacer. Yo soy hijo de una mujer y de un hombre, tengo tanto de mam√° como de pap√°. As√≠ que estoy contigo.

Ana se alegr√≥ mucho y abraz√≥ a Ben, y se fueron caminado calle abajo para coger el tranv√≠a y llegar a esos barrios de los due√Īos de la f√°brica textil. Cuando sac√≥ el ticket del billete pon√≠a 8 de marzo de 1857.

Al llegar a su destino Ana se bajó pero le pidió a su amigo que no lo hiciera que lo más importante para ella era el valor de reconocer la desigualdad que había y eso era lo más importante. Ben accedió y Ana anduvo por las calles llenas de hombres poderosos con miradas perplejas y mujeres calladas pero felices en su interior por observar el valor de una mujer ante una situación así.

Al final Ana consiguió algo de lo que quería, comenzar una lucha por la igualdad, aunque a ella la detuvo la policía por pensar que su mensaje escrito alborotaba a la población.

Hoy en d√≠a a√ļn existen muchas mujeres ‚ÄúAna‚ÄĚ y muchos hombres ‚ÄúBen‚ÄĚ que piensan y sienten que la igualdad es un derecho de las personas.

De esta forma se encontró la noticia de Ana otra mujer en un periódico, ella se llamaba Clara, Clara Zetkin. Ella era alemana y de profesión maestra y se dio cuenta de lo importante que era la historia de Ana, así que creó un periódico al que llamó La Igualdad, por lo que reivindicaba, tuvo que huir de su país e irse a otro, a Suiza. Luego las cosas cambiaron un poco y pudo volver a Alemania. Clara se puso muy contenta cuando regresó.

All√≠ sigui√≥ trabajando y luchando porque mujeres y hombres fu√©semos iguales en los deberes y en los derechos as√≠ que cuando cumpli√≥ los cincuenta a√Īos tuvo su mejor regalo.

En Conpengahe, una ciudad muy bonita que está en Dinamarca se celebró en 1910 la Primera Conferencia Internacional de mujeres y allí ella propuso que este día, el 8 de marzo fuera el Día Internacional de la Mujer.

Lo que Clara consigui√≥ en aquella reuni√≥n fue aprobado y aplaudido por todas las mujeres, el derecho al voto, la igualdad de oportunidades para ejercer cargos p√ļblicos y el derecho al trabajo.

Clara conoci√≥ a√Īos m√°s tardes a otra mujer Rosa Luxemburgo y las dos intentaron parar una guerra, pero esa ya es otra historia...

Mar√≠a del Prado Gonz√°lez Vaca. Responsable de Igualdad. Coordinadora de Proyecto de Coeducaci√≥n.

Actividades para Primaria:

  • ¬ŅQui√©n era Ana?
  • ¬ŅA qu√© se dedicaba? ¬ŅD√≥nde viv√≠a?
  • ¬ŅC√≥mo se llamaba su amigo?
  • ¬ŅPor qu√© Ana se dio cuenta de las diferencias que hab√≠a entre chicos y chicas?
  • ¬ŅQu√© pens√≥ hacer?
  • ¬ŅQu√© le ocurri√≥ a Ben?
  • ¬ŅC√≥mo acab√≥ la historia de ANA?
  • ¬ŅCrees que su lucha sirvi√≥ para algo?
  • ¬ŅQui√©n era Clara Zetkin?
  • ¬ŅQu√© cre√≥?
  • ¬ŅPor qu√© Clara tuvo que huir de su pa√≠s?
  • ¬ŅQu√© Conferencia presidi√≥ Clara?
  • ¬ŅQu√© d√≠a se fij√≥?
  • ¬ŅCrees que las chicas y chicos de tu cole pueden hacer las mismas cosas? Explica tu respuesta.

Actividades para Infantil y Primer Ciclo de Primaria:

A través de fotografías de revistas, folletos de publicidad elaboramos una ficha con las cosas que chicas y chicos pueden hacer en igualdad.

Dibujamos a Ana y a Ben con las cosas, comidas, juguetes,... que m√°s nos gustan.

(El primer ciclo e infantil puede responder a las preguntas arriba indicadas a elección del profesorado)

Mar√≠a del Prado Gonz√°lez Vaca. Responsable de Igualdad. Coordinadora de Proyecto de Coeducaci√≥n.

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