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conjuntivitis ninos

La conjuntivitis es una infección del revestimiento de la superficie del ojo. Es muy común en niños pequeños y es contagiosa.

¿Qué es la conjuntivitis?

La conjuntivitis causa enrojecimiento e hinchazón en la conjuntiva, la membrana transparente que cubre la parte blanca del ojo y el interior del párpado.

Si el niño tiene los ojos llorosos y con pus, es importante que consultes a su pediatra lo antes posible. La causa de estos síntomas puede ser otra cosa, como un pequeño objeto atrapado en su ojo.

La conjuntivitis generalmente es causada por un virus o bacteria. Tu hijo puede infectarse si tiene contacto con la secreción de los ojos, nariz o garganta de un niño infectado, dedos, superficies o toallas contaminadas, o si nada en agua contaminada.

Una reacción alérgica también puede causar conjuntivitis. Esta forma de conjuntivitis no es contagiosa.

Los bebés a menudo nacen con conductos lagrimales obstruidos o estrechados, causando una secreción pegajosa. No es contagioso. Por lo general, desaparece sin tratamiento. A veces, el ojo pegajoso puede provocar una infección o conjuntivitis, por lo que es aconsejable consultar a un médico si el bebé muestra síntomas de la afección.

Síntomas de conjuntivitis

Todas las formas de conjuntivitis causan enrojecimiento e hinchazón de la superficie del ojo. Esto generalmente ocurre de 24 a 72 horas después de que un niño se infecta, y puede durar de 2 días a 3 semanas.

  • Si tu hijo tiene conjuntivitis bacteriana, generalmente ambos ojos se verán afectados. Se sentirán arenosos y habrá pus en el ojo.
  • Si se trata de conjuntivitis viral, uno o ambos ojos pueden verse afectados. El ojo estará rojo y con picazón y habrá una secreción llorosa.
  • Si se trata de conjuntivitis alérgica, también tendrá otros síntomas de alergia, como picazón, secreción nasal o estornudos. Sus ojos estarán llorosos y sentirá picor.

Otros síntomas de la conjuntivitis incluyen:

  • Ojos hinchados.
  • Ojos llorosos.
  • Sensibilidad a la luz.
  • Formación de una secreción verde y pegajosa en los ojos que se seca mientras el niño está dormido y una costra alrededor del párpado (a veces los ojos de tu niño pueden estar pegados cuando se despierte)

Tratamiento

Es importante ver a un médico para que pueda verificar qué tipo de conjuntivitis tiene el niño. La conjuntivitis generalmente no es grave, pero algunas formas pueden conducir a problemas de salud más serios.

Si se trata de conjuntivitis bacteriana, es posible que necesite antibiótico o gotas recetadas por el médico.

La conjuntivitis viral no necesita tratamiento, pero debe limpiar suavemente los ojos de tu hijo para ayudarlo a sentirse más aliviado.

La conjuntivitis alérgica se trata mediante el control de otros síntomas de alergia (por ejemplo, tomando antihistamínicos y evitando las cosas que desencadenan la reacción alérgica).

Consulta inmediatamente con el médico si aparece dolor fuerte, problemas para ver, si la hinchazón empeora, o si desarrolla fiebre y no se sienten bien en general.

Lo que puedes hacer

Para que tu hijo se sienta mejor puedes limpiar los ojos regularmente.

Necesitarás:

Gasa de algodón, que puedes comprar en tu farmacia; no uses pelotas de algodón porque pueden dejar restos de algodón en el ojo.

Solución salina débil (1 cucharadita de sal en 500 ml de agua hervida que se ha enfriado) o agua tibia (pero no caliente).

Limpia el ojo cerrado suavemente pero con firmeza para eliminar los restos de pus. No toques el ojo en sí, ni limpies dentro del párpado, ya que puede dañar el ojo.

No importa en qué dirección limpies el ojo. Sin embargo, con niños pequeños que es probable que vuelvan la cabeza, es más fácil limpiarlos desde la nariz hacia fuera.

Previniendo la conjuntivitis

La mejor manera de prevenir la conjuntivitis es seguir buenas prácticas de higiene. Lavarse las manos con jabón, no compartir toallas ni toallitas, y desechar los pañuelos de papel o las gasas que hayan tocado el ojo.