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Se desaconseja completamente el uso de los famosos andadores para los más pequeños de la casa por múltiples motivos.

andadores para niños

El andador o vulgarmente llamado tacatá o taca-taca, está oficialmente desaconsejado por la Academia Americana de Pediatría. La razón es que impide al niño buscar el punto de equilibrio y no le permite verse los pies y las piernas. Además el niño no puede sujetarse en las cosas que se encuentra por el camino. Esto supone muchas limitaciones en un periodo de crecimiento, en el que los niños deben moverse libremente, y por consiguiente, retrasa considerablemente la maduración motora del niño.

Son ya muchísimos los pediatras que aconsejan NO utilizar éste tipo de artilugios. Además del retraso en la maduración motora del bebé, no ayuda para nada a los niños a caminar y los accidentes que con éstos se pueden producir son múltiples. En zonas como Canadá, se prohíbe el uso.

Puede producir arqueamiento en las extremidades inferiores, al ponerlo en el andador a edades tempranas en las que el niño aún no está capacitado para soportar su propio peso. Como se mencionó anteriormente, al estar sentado en el taca-taca y debido al tamaño de éste, ni puede ejercitar y entrenar posiciones de equilibrio, ni puede ver los posibles obstáculos que pueda haber en el suelo, como juguetes, moqueta, mesas. Además puede llegar a obtener una velocidad con el andador, la cual no tiene que ver con la velocidad real del niño y producir una falta autonomía y las por consiguiente las más que probables caídas cuando le quite el andador, sin dejar de olvidar, que en ocasiones y debido a la forma en la que el niño se ve obligado a caminar con el andador, llegan a caminar de puntillas cuando les llega la hora de caminar, debido a la práctica tenida con el andador y produciendo problemas y atrofias musculares.

Según un estudio de la Asociación Española de Pediatría, el tacatá se encuentra entre las principales causas de accidentes graves en el segundo semestre de vida, un 24,4% de los niños que utilizaban el andador tuvieron accidentes por caídas, siendo los golpes (76,2%) y las heridas (14,3%) los problemas más frecuentemente encontrados. Puede leer los patrones de uso, creencias populares y accidentalidad por andador infantil suminiestrados por la Asociación Española de Pediatría, aquí.

A pesar de no tener una libre movilidad, lo cual sí es necesario en éste periodo de vida, sí tienes una mayor posibilidad de movimientos, dejando a su alcance innumerables objetos de riesgo.

Los padres se ven beneficiados por los andadores, puesto que el niño, en una edad en la que quiere conocer y saber todo, anda de aquí para allá a sus anchas, a parte en la parte frontal del tacatá suele tener cositas con las que jugar, aparte de su bandeja y otras cositas que entretienen al niño y les aporta un descanso extra a los padres. Pero para entretener al niño hay cosas más útiles e importantes que un tacatá.

En la juguetería podrá encontrar una gran variedad de juegos y juguetes para el niño, a ser posible juegos educativos, en los cuales podrá ver, en su dorso, la edad recomendada para los que está creado ese juguete, dato importante puesto que hay que tener en cuenta que el niño va desarrollando sus habilidades poco a poco y cada juguete educativo está diseñado para potenciar las habilidades dependiendo de la etapa que atraviesa en niño.

Aunque el niño a edades tempranas Añora y no quiere que se despegen ni un solo centímetro, es importante alejarse un poco, siempre en constante vigilancia para que el niño vaya perdiendo la costumbre de llorar por dicha circunstancia. Para eso es de utilidad las barandillas que se sujetan a los marcos de la puerta y así evitar que el niño esté rondando por toda la casa sin saber donde está o se caiga por las escaleras.

Andador o tacatá, ¡mejor no!.