Ideas para jugar al escondite con bebé y niños

Jugar al escondite es un juego sencillo que puede adaptarse a la edad de los niños. Es un juego que atrae tanto a los bebés como a los niños en edad escolar. Además de ser divertido, este juego ayuda a los niños a crecer.

Los beneficios de jugar al escondite

Cuando los niños juegan al escondite, ejercitan la memoria y la concentración. También ganan confianza en sí mismos. 

Jugar al escondite también les permite explorar su entorno, aunque se escondan a menudo en el mismo sitio. Este juego también desarrolla sus habilidades motoras, ya que corren, se arrodillan, intentan no moverse, etc. Jugar al escondite también ejercita su equilibrio y coordinación.

Más adelante, este juego les ayuda a aprender a contar, a esperar su turno y a seguir las reglas.

Ideas para jugar al escondite

De 0 a 3 años

El juego del cucú suele ser el primer juego de escondite que aprenden los niños. Puedes jugar al cucú con tu bebé desde muy pequeño para que se entretenga, pero es a partir de los 8 meses cuando este juego le ayuda a entender que las personas y los objetos siguen existiendo aunque no los vea.

  • Esconde tu cara detrás de las manos o detrás de un cojín y reaparece diciendo: "¡cucú!". Tu hijo se dará cuenta de que los objetos o tu cara no desaparecen mágicamente para siempre. Poco a poco aprenderán que sigues estando ahí, aunque no te vean durante un tiempo.
  • Invierte los papeles ocultando y descubriendo la cara de tu bebé con una manta. Después de unas cuantas repeticiones, deja la manta en su sitio durante más tiempo y pregúntale a tu hijo pequeño: "¿Pero dónde te escondes?". Tu hijo se divertirá quitando la manta para mostrar su cara.
  • Esconde un objeto bajo una manta y hazlo reaparecer. Tu bebé se dará cuenta poco a poco de que el objeto sigue existiendo aunque no lo vea.
  • Invita a tu hijo pequeño a esconderse en la casa y a buscarlo. Cuanto más crece, más le gusta esconderse y ser encontrado. Si no puede verte, cree que tú tampoco puedes verle, aunque a veces su espalda sobresalga un poco del lugar donde se esconde.
  • Deja que tu hijo te siga cuando vayas a esconderte. Intentará imitar las posturas que adoptas para evitar ser visto y, al mismo tiempo, obtendrá nuevas ideas para esconderse por su cuenta más adelante.
  • Sugiere a tu hijo que juegue en habitaciones distintas a las que suele ir si tiende a esconderse en los mismos lugares. Esto le animará a encontrar nuevos escondites.

De 3 a 5 años

El niño entiende mejor las reglas del juego del escondite. También aprenden a respetar el hecho de que a todos les toca esconderse y buscar.

  • Haz que el niño cuente o cante una canción mientras los demás se esconden. Hazle saber que estás empezando a buscar diciendo: "¡Listo, no listo, allá voy! "
    No tardes en encontrarlo. Todavía no es muy paciente y saldrá rápidamente de su escondite si miras demasiado tiempo.
  • Anímale a encontrar buenos y seguros escondites. A medida que sea más consciente de su tamaño, el niño pensará en dónde esconderse. Sentarse sobre sus talones o hacer acrobacias para meterse detrás de los muebles o debajo de la cama le ayudará a desarrollar sus habilidades motoras.
  • Juega al escondite en una habitación oscura con luces tenues. El que busca utiliza una linterna. Esto permite que el niño se divierta sin tener miedo a la oscuridad.
  • Jugar al escondite en el patio del colegio. Además de desarrollar nuevas habilidades, el niño se familiarizará con esta nueva área de juego y la disfrutará durante años. Identificar una zona segura para esconderse.

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