Redes sociales y adolescentes

Tu hijo quiere crear un perfil online en Instagram, Twitter o Facebook. Es difícil prohibirlo y está fuera de discusión hacer la vista gorda... ¿Cómo reaccionar? ¿Deberías preocuparte? ¿Qué consejos de seguridad puedes darle? Te lo contamos.

Según un estudio, el 68% de las niñas y el 60% de los niños de 11 a 14 años están registrados en al menos una red social. La proporción se eleva al 93% y 90% respectivamente entre 15 y 18 años. Pero es muy complicado para los padres saber cómo actuar. Como con cualquier herramienta nueva, tómate el tiempo para ayudar a tu hijo adolescente a descubrir Facebook, TikTok o Instagram.

Redes sociales: ¿A qué edad?

La mayoría de las redes están prohibidas a los menores de 13 años. Sin embargo, muchos jóvenes llenan sus perfiles con fechas de nacimiento falsas. No lo aceptes y supervisa a tu hijo. En caso de problema, si solicitas a redes sociales, por ejemplo, borrar datos, se pedirá una tarjeta de identificación para demostrar que es el propietario de la cuenta. Si la información no coincide, como la edad, el sitio puede negarse a cooperar.

Por otro lado, a partir de los 13 años, un menor puede dar sus primeros pasos en línea. Ya estás dotado de una cierta razón. En cualquier caso, tienes que ser capaz de evaluar las consecuencias de tus acciones.

Dependiendo del nivel de desarrollo del adolescente, se aconseja no prohibir formalmente las redes sociales. Los jóvenes se construyen a sí mismos a través de interacciones con personas de su misma edad. Y cuando no tienes una identidad digital, no perteneces actualmente al grupo de la misma manera.

Es mejor estar atento y dar tu consejo, que descubrir más tarde que tu hijo ha desafiado tu prohibición creando secretamente un perfil para sí mismo.

No difundir todo en las redes

Antes de dejarlo solo frente a su pantalla, el primer paso es comprobar que la cuenta es privada y que los mensajes están destinados a un círculo privado de amigos.

Entonces explícale al adolescente las reglas para difundir la información. No es obvio para ellos que los fundamentos de la comunicación también se aplican en Internet: no nos burlamos de los demás, nos respetamos, etc... El acoso cibernético está, por desgracia, muy extendido en las redes.

También insiste en la discreción. Una foto, incluso una anodina, puede ser mal utilizada. Por supuesto, hay que dejarle claro que no envíe fotos de desnudos, ni siquiera dentro de una pareja o amistad íntima.

Consejos de seguridad en redes sociales

Herramientas poderosas, las redes sociales pueden ser capaces de lo peor, así como de lo mejor. Sé claro y dile a tu hijo adolescente que hay peligros. Hazle saber que tan pronto como algo les moleste o parezca extraño (una solicitud de dirección, una foto, etc.), debe hacértelo saber.

Debe aprender a descifrar los mensajes recibidos y no dirigirse a extraños. "¿La persona que te escribe es realmente lo que dice?". Puedes pedirle a tu hijo que compruebe, cuando reciba una solicitud de contacto, que es realmente su amigo enviándole un e-mail o haciendo una llamada telefónica.

Durante un periodo de prueba, comprueba con quién está hablando y cómo

También depende de ti transmitir las reglas básicas de seguridad técnica. Los adolescentes deben elegir su contraseña con cuidado, con un sistema de codificación personal, no usar una contraseña para todas sus cuentas y cambiarla cada tres meses más o menos.

Debes de insistirle en el hecho de que la contraseña es una llave, como la de casa. La contraseña debe mantenerse en secreto. No debe saberla ni su mejor amigo.

Encontrar la dosis correcta para el uso juvenil de redes sociales

Desde el principio, hay que darle al joven usuario de Internet reglas de funcionamiento para que no se vea abrumado por el uso de las redes sociales. Depende de ti definirlos: no en la mesa familiar, no después de cierta hora de la noche... Si es necesario, el software de control parental te permite definir franjas horarias.

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