preeclampsia

La preeclampsia es un trastorno del embarazo que se caracteriza por la presión arterial materna alta y proteínas en la orina. Es la complicación médica grave más común del embarazo. Uno a dos por ciento de los casos son lo suficientemente graves como para amenazar la vida de la madre y del bebé.

Las causas de esta afección no se entienden completamente, pero los factores genéticos y la placenta parecen jugar un papel importante. La preeclampsia tiende a ser más común en los primeros embarazos que en los posteriores.

La presión arterial de la mujer generalmente vuelve a la normalidad después del nacimiento del bebé.

Efectos de la preeclampsia en la madre

La preeclampsia puede desarrollarse en cualquier momento durante la segunda mitad del embarazo, pero comúnmente se desarrolla durante las últimas etapas.

La preeclampsia causa con mayor frecuencia presión arterial alta y proteínas en la orina. La gravedad de la enfermedad se decide por el nivel de presión arterial.

En su forma más leve, la proteína se mostrará en una prueba de orina y la presión arterial puede aumentar solo ligeramente. Sin embargo, la preeclampsia puede volverse muy grave.

En su forma más grave, la presión arterial puede ser muy alta y otros órganos del cuerpo se ven afectados, como los riñones, el hígado, el cerebro y la sangre (en particular, el sistema de coagulación).

Si no se trata, la preeclampsia puede provocar problemas graves como: adaptación o convulsiones, insuficiencia renal, insuficiencia hepática, problemas de coagulación o muerte.

Todas las formas de preeclampsia deben tratarse.

¿Quién está en riesgo de preeclampsia?

Es difícil predecir quién se verá afectada, pero ciertas mujeres parecen estar en mayor riesgo que otras, incluidas las mujeres que:

  • Son primerizas.
  • Tienen presión arterial alta preexistente.
  • Tienen antecedentes familiares de la afección.
  • Tienen diabetes.
  • Están embarazada de más de un bebé.

¿Cuáles son los síntomas de la preeclampsia?

La preeclampsia inicialmente no tiene síntomas obvios y la mayoría de las mujeres con la afección se sienten bien. Es por eso que los controles prenatales regulares de la presión arterial son tan importantes.

Los primeros síntomas de la preeclampsia incluyen:

  • Aumento repentino de la presión arterial.
  • Proteinuria (proteína en la orina).
  • Con el tiempo, también se puede desarrollar retención de líquidos (edema). El edema es un síntoma común del embarazo, que generalmente causa hinchazón de los pies y los tobillos. Sin embargo, la hinchazón repentina de la cara, manos y pies puede ser un signo de preeclampsia.

Algunos de los síntomas avanzados de preeclampsia incluyen:

  • Mareo.
  • Dolor de cabeza.
  • Alteraciones visuales, como luces intermitentes.
  • Dolor abdominal justo debajo de las costillas.
  • Náuseas y vómitos.

Si no se trata, la preeclampsia puede provocar problemas graves como:

  • Convulsiones.
  • Insuficiencia renal.
  • Insuficiencia hepática.
  • Problemas de coagulación de la sangre.
  • Muerte.

Efectos de la preeclampsia en el bebé nonato

En el útero, el bebé está unido a un órgano llamado placenta. Ésta proporciona al bebé oxígeno y nutrientes de la sangre de la madre y elimina los productos de desecho (como el dióxido de carbono) devolviéndolos a la sangre de la madre.

Si la madre tiene preeclampsia, la presión arterial alta puede disminuir la cantidad de oxígeno y nutrientes que pueden llegar al bebé. En casos severos, el bebé puede carecer gradualmente de oxígeno y nutrientes, lo que puede afectar el crecimiento. Esta situación amenaza la vida del bebé y es necesario que el bebé nazca antes, incluso prematuramente.

Otra complicación grave de la preeclampsia es el desprendimiento de la placenta, donde la placenta se separa de la pared uterina y la mujer experimenta sangrado vaginal y dolor abdominal. Esto es una emergencia médica.

Diagnóstico de preeclampsia

Algunos síntomas de la preeclampsia, como la retención de líquidos, también son típicos del embarazo normal, por lo que las mujeres pueden descartar los primeros signos de advertencia. Esta es la razón por la cual los controles regulares de la presión arterial prenatal son vitales para detectar y diagnosticar la preeclampsia.

La preeclampsia se diagnostica cuando se produce presión arterial alta (140/90 mm Hg o más) junto con uno o más de los siguientes después de 20 semanas de embarazo:

  • Proteína en la orina: determinada mediante el análisis de una muestra de orina.
  • Hinchazón y líquido en los pies, manos y cara.
  • Anomalías de la función hepática: determinadas por un análisis de sangre para la función hepática.
  • Anomalías de la función renal: determinadas por un análisis de sangre para la función renal.
  • Anomalías en la coagulación de la sangre: determinadas por un análisis de sangre para el recuento de plaquetas.
  • Aparición de dolores de cabeza o trastornos visuales.
  • Restricción del crecimiento fetal: determinada por ultrasonido fetal.

Tratamiento de preeclampsia

Si se te diagnostica una preeclampsia leve, el médico te aconsejará con qué frecuencia necesitas realizarte controles prenatales. La presión arterial y orina se evaluarán regularmente y se te preguntará sobre cualquier síntoma que puedas tener.

Si se te diagnostica preeclampsia severa, es posible que debas ser ingresada en el hospital para monitoreo y tratamiento, esto puede ser hasta que nazca el bebé. El tratamiento puede incluir:

  • Descanso.
  • Medicación para la presión arterial.
  • Medicación anticonvulsiva.

En la actualidad, la única cura para la preeclampsia es que nazca el bebé y que se dé a luz la placenta. En algunos casos esto puede significar que el parto sea inducido.

***El contenido de este sitio web es solo para fines informativos, es de carácter general y no está destinado a diagnosticar, tratar, curar o prevenir ninguna enfermedad, y no constituye asesoramiento profesional. La información en este sitio web no debe considerarse completa y no cubre todas las enfermedades, dolencias, condiciones físicas o su tratamiento. Debe consultar con su médico antes de comenzar cualquier programa de ejercicios, pérdida de peso o atención médica y / o cualquiera de los tratamientos de belleza.

Ratio: 5 / 5

Inicio activadoInicio activadoInicio activadoInicio activadoInicio activado
 
Comparte este artículo!