La realidad es que pedir ayuda es más que necesario a nivel emocional en diferentes momentos de la vida.

Pedir ayuda no es un signo de debilidad, al revés, es un síntoma de valentía que muestra que tienes ganas de vivir y de ser feliz. De hecho, cada uno debemos descubrir nuestros propios límites para no caer en el vacío de la angustia.

Muchas personas siguen teniendo prejuicios a la hora de ir al psicólogo. Un hecho que sin duda, se debe de corregir mediante la información y especialmente, mediante la normalización de un hecho tan positivo como el de saber queexisten profesionales que pueden ayudarte cuando estás atravesando un periodo de tristeza.

Sin duda, no creo que sea adecuado que una persona vaya al psicólogo ante la más mínima debilidad emocional puesto que en ese caso, nunca pondrías en práctica todo tu potencial ni tus propios recursos para ser feliz. No olvides que  tus amigos y familiares pueden consolarte cuando estás pasando una mala época, por ejemplo, un desamor, un despido laboral, la muerte de un ser querido... Pero hay veces en que la sensación de frustración, dolor y apatía son tan grandes que ir al psicólogo es tan vital como ir al médico cuando te duele el corazón.

La tristeza no siempre se cura con el paso de los días. La tristeza se cura si pones de tu parte, es decir, si pones los medios adecuados. Sin duda, a la hora de elegir un psicólogo sería bueno que pudieses contar con las referencias de alguien de confianza que pudiese hablarte bien de un profesional. Sin embargo, en caso de que eso te sea imposible, sencillamente, debes informarte de qué profesionales existen en tu ciudad y concertar una cita con varios de ellos. Las primeras impresiones valen más de lo que parece cuando estás en la consulta de un psicólogo. No lo dudes y elige a aquel que te transmite confianza para abrir tu corazón porque como explica el propio Victor Frankl todo paciente debe confiar el cien por cien en su médico. Es decir, debes contar sin ningún tipo de límite qué es lo que te sucede y explicar cómo te sientes ya que sólo así, podrán ayudarte.

La vida merece la pena al cien por cien. Más allá de toda tristeza y todo dolor, lo cierto es que lo más importante es que incluso en el sufrimiento tengas el convencimiento interior de que podrás salir adelante. La relación que un paciente establece con su psicólogo es especial por una sencilla razón, porque se trata de un vínculo profesional pero también, humano. Por otra parte, no sólo te animo a que pidas ayuda cuando sea necesario sino que siempre, en la medida de tus posibilidades busques un hueco para la introspección, por ello, realizar cursos sobre temas de psicología que también te ayudarán a conocerte mejor a ti misma e incluso, puede que te permitan fortalecer tu autoestima. Mucha suerte.