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Cómo enseñar disciplina con amor y respeto

Disciplinar y educar a los niños pequeños significa guiarlos y entrenarlos para que aprendan a tener autocontrol y un comportamiento adecuado. Puede tomar tiempo encontrar el mejor enfoque de disciplina para los niños. Aquí hay algunas ideas que pueden ayudarte.

Sobre la disciplina

La disciplina significa mucho más que corregir el mal comportamiento, aunque ciertamente es necesario, también implica fomentar el buen comportamiento y construir una relación fuerte y segura con nuestros hijos. Se trata de darles herramientas para que aprenden a tomar buenas decisiones porque quieren hacer lo correcto, en lugar de simplemente para evitar el castigo.

Los niños pequeños aprenden mejor cuando se sienten motivados y seguros. Un enfoque positivo de crianza debe ser amoroso y firme a la vez. Los niños también aprenden un buen comportamiento durante los momentos en que se relajan y se divierten. Por ejemplo, cuando enseñas a tus hijos a turnarse durante un juego, están aprendiendo paciencia, autocontrol y respeto por los demás.

Todo lo que haces le enseña algo a tu hijo. Debes ser un buen modelo a seguir. Por ejemplo, si quieres que tu hijo tenga buenos modales, debes dar el ejemplo siendo amable y cortés. Tu hijo también aprenderá lecciones importantes al observar cómo te las arreglas cuando las cosas van mal.

Los niños pequeños están adquiriendo muchas habilidades nuevas, pero también pueden sentirse frustrados cuando experimentan emociones fuertes, pero aún no se pueden explicar por sí mismos. Esto puede llevar a comportamientos difíciles como rabietas, decir 'no' a todo lo que le pidas o incluso morder a otros niños.

Cómo disciplinar a los niños pequeños

Aquí hay algunas ideas que puedes probar cuando tus niños pequeños se porten mal:

  • Haz tu mejor esfuerzo para mantener la calma.
  • Ayuda al niño a expresar sus sentimientos. 'Pareces enfadado porque tu turno se acabó. Muy pronto te tocará de nuevo.
  • Recuérdales a tus hijos cómo esperas que se comporten y por qué. "Siempre nos tomamos de la mano cuando cruzamos la carretera porque te mantiene a salvo de los coches".
  • Si tu hijo tiene un mal comportamiento o hace una mala acción, ponte a su nivel, míralo a los ojos y dile una frase breve y firme como "No se pega".
  • Evita humillar a los niños. Si se han portado mal en un entorno grupal, sepáralos a un lado para hablar con ellos en privado.
  • Actúa de manera apropiada e inmediata. 'No tienes permitido tirar juguetes. Me llevo ese juguete por 10 minutos".
  • Algunas veces la mala conducta de un niño también puede ser divertida. Si decides intervenir, usa voz y expresión firme. Procurando reírte de su travesura cuando el niño no te vea.
  • Trata de averiguar si hay una causa que provoque el mal comportamiento. ¿Está demasiado cansado ​​o hay algo que le produce ansiedad?
  • Una vez que hayas abordado el comportamiento de tu niño pequeño, asegúrate de que sepa que lo sigues amando. Es hora de un abrazo.

Enseñar a los niños pequeños a comportarse correctamente no debe incluir un castigo físico, como abofetear, patear, pellizcar u obligar a los niños a permanecer en posiciones incómodas.

El castigo físico no se considera una herramienta de disciplina útil. Los estudios muestran que el niño podría dejar de hacer lo que le causó el castigo, pero que quizás no aprenda a cambiar su comportamiento para mejor.

Las alternativas a los castigos físicos incluyen:

  • Recompensa por buen comportamiento.
  • Establecer límites claros.
  • Retirar privilegios.
  • Explicar al niño cómo debe comportarse correctamente.
  • Mantener la calma.

En algunas ocasiones lidiar con una conducta muy mala puede hacer que te sientas frustrada y enojada. Si crees que puedes perder el control y terminar pegando al niño, llévalo a un lugar donde esté seguro, como su habitación, y toma distancia en otro lugar de la casa durante unos minutos hasta que te calmes y puedas volver con tu hijo.