Constantemente hablamos de igualdad, y de verdad pensamos que la mujer se encuentra al mismo nivel del hombre en el mercado laboral.

La realidad es que muchas mujeres que quieren formar una familia sienten una enorme culpabilidad porque sienten que no están con sus hijos el tiempo que desearían. Las dificultades de la conciliación laboral ponen, a veces, a la mujer en la encrucijada de tener que elegir entre su desarrollo profesional o su desarrollo personal.

Sin duda, el diálogo de pareja es esencial para poder organizar los pilares fundamentales de la familia. El padre debe de participar de forma activa en la educación y en el cuidado del niño. Afortunadamente, en este sentido, la sociedad sí que ha evolucionado de forma notable. De forma curiosa, hoy día también sorprende que algunas mujeres renuncien de forma voluntaria al éxito laboral y se centren al cien por cien en el cuidado del hogar. Una decisión que es igualmente respetable porque cada persona debe de encontrar su propio modo de vivir y de disfrutar desde su vocación.

Muchas mujeres arrastran estrés y ansiedad en su rutina diaria porque tienen un elevado nivel de exigencia sobre sí mismas. Es decir, tienen la sensación de que deben ser perfectas. SI este es tu caso, relájate. Pide ayuda en caso de que lo necesites. Por ejemplo, contrata a una niñera durante el tiempo que consideres oportuno cada día para cuidar del niño. Por otra parte, merece la pena que aprendas a ser más flexible.

Además, cualquier madre, a veces, comete el error de olvidarse de sí misma ya que sus prioridades cambian al tener al bebé. Pero toda tu vida no se reduce a la maternidad, es decir, debes seguir haciendo planes con tus amigos, disfrutar de tus aficiones, tener un espacio en el día a día para poder desconectar y recuperar la calma. Piensa que para cuidar de un niño debes estar bien contigo misma.  

La culpabilidad es una de las emociones más dañinas con las que nos podemos encontrar en el día a día.  A veces, este sentimiento surge de forma inconsciente. Por ello, disfruta de una vida activa, aliméntate bien, evita el tabaco, realiza ejercicio, es decir, siente de cerca la vida como un manantial de magia y de esperanza.

Ser mujer no siempre resulta fácil. Y no se trata de una idea feminista sino de una realidad. En cualquier caso, no olvides que cuentas con el apoyo de tu pareja y con la compañía de aquellos que te quieren.

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