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La Villa de Los Silos enclavada en el noroeste de la Isla de Tenerife, en pleno corazón del macizo de Teno, esconde una valiosa e interesante riqueza tanto de flora como de fauna. Los frondosos bosques de laurisilva contrastan con los llanos costeros, que aún atesoran pequeñas superficies de cardones y tabaibas, surcados por escarpados barrancos que son vías de unión entre las altas cumbres y amplia costa.

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Historia

Terminada la Conquista se fundó ’Los Silos’ en territorios del reino prehispánico de Daute, ubicado en el ángulo Noroeste de la Isla de Tenerife. Aunque no exista Acta Fundacional, su origen está íntimamente ligado al portugués Gonzalo Yanes (Gonzalianes), poseedor de tierras en el lugar desde finales del Siglo XV. El nombre de Los Silos aparece por primera vez en un albalá fechado el 15 de marzo de 1509. El origen de esta nomenclatura hace referencia a tres depósitos (silos) para guardar cereal construidos en la hacienda de Gonzalo Yanes.

En el siglo XVI se fueron formando los núcleos de población que se hicieron a base de castellanos, catalanes, extremeños, portugueses y genoveses, además de ciertos flujos migratorios procedentes de las islas de La Gomera, El Hierro y Gran Canaria.

La principal fuente de ingresos fue la agricultura, en su doble vertiente, de secano y regadío, destacando el cereal en cantidad suficiente para su exportación. También se cultivó la caña de azúcar hasta el punto de contar con algunos ingenios que a lo largo del tiempo se vieron reducidos. No debemos olvidar las grandes extensiones de terreno dedicadas al cultivo de la vid.

A mediados del siglo XVI, el lugar tenía un centenar de habitantes y poseía una ermita bajo la advocación a Nuestra Señora de la Concepción en la hacienda del fundador, Gonzalo Yanes. Debido a su pequeñez, los vecinos decidieron construir una en el casco bajo una nueva advocación, Nuestra Señora de la Luz.

Debemos precisar que desde este siglo Los Silos tuvo un alcalde real dependiente del Cabildo de La Laguna. Sus atribuciones, en todos los campos, fueron parcas debido al poco rango de su cargo pues en el campo edilicio se trataría de un alcalde pedáneo, mientras que en el judicial, se trataría de un juez de paz.

A comienzos del siglo XVII, fueron precisamente afortunados. En los primeros años se desató una epidemia de peste que tuvo como punto de partida Garachico y de ahí se extendió por toda la comarca durando hasta julio de 1606.

A pesar del desastre, Los Silos duplicó su población y así lo confirman las Sinodales del obispo Cámara y Murga que afirma que tenía 200 vecinos y una iglesia con curato. Fue en este siglo cuando se edificaron los monumentos más significativos del lugar, así como se compraron las obras escultóricas más importantes.

El siglo XVIII, Fue el siglo de la prosperidad según la versión del ilustre historiador José Viera y Clavijo pues detalla la situación estructural y económica del lugar: se edificaron gran número de casas en los pagos de Daute y Palma, Esparragal, Erjos y Tierra del Trigo, que confluyeron en la concentración de 965 personas.

Se iniciaron los primeros pasos en base a la infraestructura del lugar centrando el núcleo del lugar en la plaza principal con su iglesia y convento, casa parroquial, casa del vicario, ayuntamiento y alhóndiga. En la plaza morían las principales vías del pueblo: calles de la Estrella, plaza del Calvario, El Sol, Félix Benítez de Lugo, Olivo Herrería, Medio, Rosa y El Clavel; concentrándose en las 149 casas un total de 589 habitantes. El pueblo concluía con dos pequeños callejones: Puerto Escondido y Susana, donde se ubicaron catorce casas.

En el último tercio de siglo, Los Silos, según el censo de Aranda y Floridablanca, la población permaneció inalterable y contó con 31 labradores, dos artesanos, tres empleados de la Corona, dos militares y un estudiante; además de 116 jornaleros y 39 criados. Años después, concretamente en 1769,  don Juan Nicolás de Matos y Hoyos nos cifra la población en 968 habitantes.

Con respecto a la administración municipal, desde finales del siglo los alcaldes fueron elegidos por los vecinos, pero el pueblo contó con un síndico pregonero que se encargaba de dar a conocer la opinión popular ante la administración.
El territorio se fue estructurando y se dividió en dos zonas: la superior, inmersa por la influencia del alisio, por lo que presenta temperaturas bajas y engloba una notable reserva de laurisilva y fayal-brezal; mientras la zona interior, con sus suaves inviernos, está ocupada mayoritariamente por los cultivos.

En el siglo XIX, En este siglo adquirió indudable protagonismo el cultivo de la cochinilla, aunque fue abandonado con rapidez. Según Pascual Madoz, Los Silos siguió siendo un lugar encantador aunque los pagos de Canteras, Daute, Tierra del Trigo, Juncia y Erjos prestaban muy pocas comodidades. Las calles anchas y empedradas dieron un paisaje idílico del lugar. Sus plazas, como la de Nuestra Señora de la Luz, Calvario y Placeta, armonizan la estructura urbana.

En la década de los cincuenta y, según Pedro de Oliva, el lugar contaba con 961 habitantes y éstos tienen como principal trabajo el campo, basándose la actividad económica, lógicamente, en la agricultura, ganadería y explotación de montes y aguas. La producción agrícola tuvo como fundamento el cereal, la ganadería contó con 713 cabezas distribuida entre el ganado cabrío, vacuno, lanar y porcino; mientras la explotación de aguas en el monte fue notable, así como la de leña.

A finales del siglo XIX, se inició una reconversión agraria concentrada en la expansión del cultivo del plátano que estuvo acompañado por una sobresaliente cabaña ganadera. El auge económico propició un aumento poblacional que originó el levantamiento masivo de viviendas, 317 edificios clasificados en 165 de un piso en poblado y 90 en despoblado, 44 de dos pisos en poblado y 17 en despoblado; y uno de tres pisos. Todo ello contribuyó a las mejoras en infraestructura básica en los barrios de Tierra del Trigo y Erjos: agua potable, luz eléctrica y apertura de caminos y calles que se hizo extensivo a todo el lugar.

Los Silos asistió en la primeras décadas del siglo XX al fortalecimiento de su economía que generó un extraordinario aumento poblacional que se vio reflejado en los barrios de San José, Las Canteras y La Caleta. Las edificaciones señoriales fueron aumentando así como la infraestructura urbana. Estos condicionantes marcaron las pautas para la concesión del título de Villa el día 28 de julio de 1921.
La arquitectura del lugar marcó una nueva etapa, gracias a la llegada de uno de los mejores arquitectos de la renovación urbana de Canarias. Se trata de Mariano Estanga, que introdujo el modernismo eclecticista y el revival gotizante en la iglesia, plaza y algunas viviendas del casco urbano.

Los años posteriores estuvieron marcados por un auge económico que se vio truncado por los acontecimientos de la guerra civil española que, a posteriori, marcó, claro está, la penuria económica (cocinas económicas y cartillas de racionamiento). La población, que se había duplicado entre 1920 y 1940, pasando de 2.003 a 4.172 habitantes, tan solo se incrementó en 600 en las dos décadas siguientes, es decir, los años 50 y 60. 
El sector primario continuó siendo el pilar de la economía de la Villa, capitaneado por el cultivo del plátano y comenzaron las aperturas de comercios al por menor siempre acompañadas de los bodegones, panaderías, etcétera, dándose un notable arraigo en todos los barrios del municipio.

Poco a poco, la economía logra sus frutos y en la década de los setenta se dio el primer intento por consagrar un turismo adaptable al medio que generó una base para el desarrollo turístico de ahora. En los últimos años, Los Silos aumenta su población, superando los cinco mil habitantes y genera una economía basada en el sector primario, pero con un gran avance hacia el secundario e incluso al terciario o servicios. Hoy por hoy, la localidad presenta una notable infraestructura urbana y económica dentro de unas ratios razonables.

Patrimonio histórico

Arquitectura

Son numerosos los ejemplos de arquitectura tradicional canaria que se conservan en Los Silos. En la mayor parte de estas edificaciones podemos apreciar múltiples elementos arquitectónicos acordes con la más fiel tradición de las construcciones autóctonas: aleros salientes, carpintería de cojinetes con utilización de tea, ventanal de guillotina o de dos hojas con ventanillas levadizas, etcétera. 

Los ejemplos más representativos son la Casa de los Trujillo, hoy sede del Ayuntamiento y ubicada en la plaza de La Luz. Otros ejemplos lo constituyen la Casa de los Páez, en la calle Félix Benítez de Lugo, 3, que data del siglo XVIII; la Casa de Caraveo, en la placeta de la Constitución, número 6, de finales del siglo XVIII o principios del XIX, que fue reformada en su lateral derecho a principios del siglo XX por Mariano Estanga que le dio un estilo ecléctico acorde con la arquitectura de su tiempo. Por último, la Casa del señor Estévez (antiguo casino) situada en la calle Doctor Jordán, 6, es un ejemplo de las nuevas formas arquitectónicas. 

También cabe destacar algunas edificaciones que presentan un estilo ecléctico, marcado por las directrices del arquitecto Mariano Estanga.
La arquitectura religiosa en Canarias comenzó con la construcción de sencillas ermitas de recinto único, aunque con el paso del tiempo se le añadiera en muchos casos capillas en la cabecera y sacristía a un lado. Generalmente responden a esta organización: la punta, un arco de media punta a los pies,  más a veces hay una segunda a un costado; al exterior, los encalados paramentos sólo tienen el contraste de marcos pétreos en las puertas y del rojizo de las tejas; en el interior, sencillas armaduras mudéjares. Su simplicidad explica que desde su construcción tengan el mismo porte y amplitud, pues al igual que otras realizaciones son sometidas a obras de conservación, ampliación y mejora.
Es indudable que también existió la arquitecctura monástica donde cabe destacar dos partes esenciales: la iglesia y el claustro, que representan lo divino y lo humano, respectivamente, pudiendo añadirse una tercera de trabajo, el huerto. Efectivamente, sus casas muestran amplias superficies encaladas, donde las espadañas y las portadas en cantería indican la presencia de los templos, de una nave. 
El resto de los muros sólo es interrumpido por los vanos, destacando  en esta extrema blancura las labores de una exquisita carpintería. En los monasterios femeninos adquieren toda su belleza los balcones porque desde los ajimeces las religiosas contemplan las procesiones y otros actos sin romper la clausura.

Escultura

Ligada al trabajo de los grandes maestros escultóricos que basan su oficio, en su mayor parte, en la imaginería. En la Villa de Los Silos cabe destacar algunas por sus características estilísticas y su antigüedad. Estas son:

Pintura

El patrimonio pictórico del municipio presenta una gran variedad estilística. Entre las pinturas que se conservan en la iglesia de Nuestra Señora de la Luz destacan:

Orfebrería

La orfebrería ha jugado siempre un papel primordial puesto que muchas de las joyas son parte de las vestimentas de las tallas, pero sin olvidar nunca los utensilios básicos para la celebración de la Eucaristía. 
Podemos destacar:

Cruz Procesional: Una de las piezas más logradas y de mayor valor artístico del Renacimiento isleño. Trabajada en plata y fechada en 1580.

La Corona Imperial: Que lleva la Virgen de la Luz en las grandes solemnidades, de procedencia mejicana, data de 1650 y es uno de los pocos ejemplares existentes en Canarias.

Dos ciriales de plata: De procedencia venezolana, que fueron donados según inscripción adversa por Manuel Casañas en 1762.

Dos atriles de plata repujada: Con cierto carácter rococó, de procedencia venezolana, que fueron donados por Guerra en 1762 y el propio Manuel Casañas en 1784.

Juego de vinajeras barrocas de plata: De procedencia mejicana, que data de 1770.

Puerta del Sagrario revestida de plata repujada: Que data de 1795.

Andas del baldaquino de la Virgen: Obra de Leopoldo Fernández Trujillo, realizadas en plancha de níquel y en un estilo barroco. Ya en las primeras décadas del siglo XX llegaron a la Parroquia.

Esculturas de la naturaleza

La Fundación Global Nature en Canarias, el Ayuntamiento de Los Silos y la Asociación Canarias Conservación han trabajado conjuntamente para recuperar el esqueleto de un rorcual boreal, varado en las costas del Archipiélago y crear una escultura ubicada en el paseo de El Charco de la Araña.

Esta iniciativa, que se enmarca en el proyecto "Esculturas de la naturaleza", es pionero en la provincia de Santa Cruz de Tenerife y pretende mejorar la estética de este enclave de Los Silos, además de contribuir a la concienciación ambiental y ofrecer un recurso didáctico que, a la vez, rinda homenaje a los océanos y a los cetáceos de Canarias.

Espacios naturales

La Villa de Los Silos enclavada en el noroeste de la Isla de Tenerife, en pleno corazón del macizo de Teno, esconde una valiosa e interesante riqueza tanto de flora como de fauna. Los frondosos bosques de laurisilva contrastan con los llanos costeros, que aún atesoran pequeñas superficies de cardones y tabaibas, surcados por escarpados barrancos que son vías de unión entre las altas cumbres y amplia costa.

Estos los principales espacios naturales de los que puedes disfrutar:

Paisaje Protegido Acantilados de La Culata

Flanqueando la mayor parte de la Isla Baja, discurriendo paralelamente por la costa, se encuentra el paisaje protegido conocido como Acantilados de La Culata, que comparten los municipios de Garachico, El Tanque, Los Silos e Icod de Los Vinos, con una superficie total de 552,1 hectáreas, de las que 50 pertenecen al término municipal de Los Silos. Este espacio fue declarado Paraje Natural de Interés Nacional, y reclasificado a su actual categoría en 1994.

Este paraje natural une a su valor paisajístico, un importante interés geológico y geomorfológico y una gran diversidad florística, en un espacio de accidentada geografía. Es una amplia franja de acantilados antiguos (serie I y II) que, en su mayor parte se encuentra aislado del mar por una plataforma costera originadas por erupciones volcánicas posteriores (de las series III y IV) y que recubrieron parcialmente los antiguos acantilados suavizando el relieve.

Se pueden observar restos de antiguos bosques termófilos, sobre todo en la parte occidental del acantilado, destacando especies como dragos (Dracaena draco), malvas de risco (Lavatera acerifolia), almácigos (Pistacia atlantica) y sabinas (Juniperus canariensis). En las zonas más agrestes del acantilado abundan las plantas rupícolas como la amargosa (Vieraea laevigata), cardoncillos (Ceropegia dichotoma), cerrajas (Sonchus congestus), pasteles de risco (Aeonium tabuliforme), etc., constituyendo asimismo un reducto de algunas especies amenazadas.

Dentro del Parque Rural de Teno, repartidas entre Los Silos y el vecino municipio de El Tanque, por encima de los 950 metros de altitud, se encuentra en Erjos el Paraje de los Dornajos “Charcas de Erjos”, ejemplo de extracciones de áridos y tierra que se llevaron a cabo entre los años 70 y 80 del siglo XX para su traslado a las plantaciones del sur y norte de la isla. Por su carácter arcilloso se han transformado en depósitos naturales de agua de lluvia. Ello las convierte en una de las escasas zonas de interior capaces de albergar especies acuáticas.

Finalizadas las extracciones, hace alrededor de 20 años, gran cantidad de especies vegetales y animales han ido colonizando paulatinamente las charcas, si bien su presencia está condicionada por las oscilaciones pluviométricas, por lo que no es extraño que las charcas permanezcan semisecas durante largos periodos de tiempo.

Charcas de Erjos

En estas charcas la especie vegetal de mayor porte es el sauce canario (Salix canariensis) existiendo otras como los tabacos (Typha domingensis), los juncos (Juncus efussus) y los carrizos (Cyperus eragrostis). Pero sin duda alguna, las más espectaculares protagonistas de las charcas son las aves ligadas al medio acuático. Entre ellas destacan la gallineta común (Gallinuela chloropus), cuya presencia se constata desde los años 80, la focha común (Fulica atra), la agachadiza común (Gallinago gallinago) y la garza real (Ardea cinerea). Otras aves relacionadas con el medio acuático que suelen avistarse de forma más irregular son la alpispa o lavandera cascadeña (Motacilla cinerea canariensis), el archibebe claro (Tringa nebularia) y el guincho o águila pescadora (Pandion haliaetus) que se puede ver en algunas ocasiones, sobre todo cuando el mal estado del mar dificulta la búsqueda de alimento.
Cabe resaltar, que las charcas son además paso obligado de las aves migratorias, que encuentran en nuestras tierras un lugar idóneo donde pasar los crudos inviernos del norte de Europa.

La costa

La zona costera de La Villa de Los Silos posee una longitud cercana a los 5 kilómetros, donde la temperatura media anual se sitúa en torno a los 20º C, sin grandes oscilaciones estacionales, lo que proporciona unos inviernos suaves y unos veranos no demasiado calurosos. Su tramo litoral presenta una costa rocosa con numerosas puntas, salientes rocosos, entre las que se intercalan algunas playas y charcos. Todo ello, junto con la buena accesibilidad, se ha convertido en un reclamo que no ha pasado desapercibido entre los vecinos de los municipios colindantes y turistas, que se acercan para disfrutar del paisaje y de la tranquilidad que les brinda un paseo por la orilla de la mar.

Partiendo desde el sector occidental, entre el barrio de La Caleta y el complejo turístico de Sibora, nos encontramos con el Charco de Juaniquín, el Charco del Cumplido, el Charco del Romancito, el Charco de Las Damas y el Charco del Inglés. En la zona costera de La Caleta de Interián se encuentran las salinas domésticas, donde se elabora la sal de manera tradicional, mediante un largo y trabajoso proceso, utilizando las oquedades naturales de las rocas. Esta labor se lleva a cabo en los meses de verano.

Siguiendo por la carretera de la costa nos encontramos con la Playa de Agua Dulce. Esta debe su nombre muy posiblemente, a la presencia de una fuente de agua dulce que emanaba de la base de un pequeño acantilado próximo a la playa. Es una playa de callaos en su parte exterior, pero con fondos completamente arenosos. Apta para el baño, siendo los meses estivales los idóneos para el deleite de sus aguas. Además, las fuertes mareas de septiembre hacen que la arena muestre todo su esplendor.

En sus inmediaciones se encuentran el ingenio azucarero de Daute y la Caseta del Telégrafo, así como el antiguo muelle de Daute del que tan sólo se conservan las ruinas.

Siguiendo la carretera de la costa llegamos al paraje natural de El Puertito, donde se ubican las piscinas municipales y El Puertito de pescadores, donde es habitual ver a los pescadores locales con sus baldes llenos de pescado, y también a numerosos buceadores procedentes de diferentes puntos de la isla disfrutando del fondo marino. Esto hace que el municipio cuente en la actualidad con dos centros de buceo, donde se puede alquilar el equipo y la contratación de un guía experto.

Hacia el oeste de El Puertito y adentrándonos por un camino de tierra, se sitúan el Charco de Los Chochos, el Charco de la Araña y el Charco Don Gabino, todos aptos para el baño. Algunos de estos enclaves costeros han sido acondicionados y constituyen zonas de recreo muy populares entre los silenses.

En este paraje natural dominado por tabaibas dulces y cardones, especies vegetales endémicas de Canarias y adaptadas a la elevada insolación y alta salinidad, se realizan multitud de actividades tanto deportivas como de ocio, entre las que cabe destacar la práctica del footing, siendo muy habitual encontrar a muchas personas practicando este deporte, o tan solo, paseando y disfrutando de un momento de sosiego por la orilla de la mar, teniendo la oportunidad de poder observar un gran número de aves marinas por los salientes rocosos, destacando especies como el zarapito trinador (Numenius arquita), el chorlitejo grande (Charadrius hiaticula), la gaviota patiamarilla (Larus cachinnans), etc. Además, las buenas condiciones de la pista de tierra, permiten realizar su recorrido en bicicleta, donde los desniveles son muy suaves haciendo el recorrido muy llevadero para cualquier persona.

Las buenas condiciones ambientales de la comarca han permitido que se desarrollen otras actividades dentro del municipio como el parapente. También en este punto es muy habitual observar el vuelo de cometas por muchos aficionados a este deporte.
Cabe mencionar, que la costa silense tampoco ha pasado desapercibida por aquellos amantes de la práctica del surf, acercándose a este litoral personas procedentes desde diversos puntos de la isla en busca de la ola perfecta, destacando lugares como El Chorrillo o el Charco de la Espuma.

Monte del Agua y pasos

Ubicado en el término municipal de Los Silos, dentro del Parque Rural de Teno, con una extensión aproximada de 800 hectáreas, y una altitud que oscila entre los 600 y 1.200 metros, constituye un enclave de alto valor ecológico por las especies vegetales y animales que alberga. Dentro de nuestro monte se pueden diferenciar tres tipos de formaciones:

Monte-verde húmedo, que se encuentra en las zonas altas, donde la influencia del mar de nubes se hace notar con más intensidad y los suelos están más desarrollados. Las especies botánicas más representativas de esta zona son: el loro o laurel (Laurus azorica), el follao (Viburnum rigidum), el viñático (Persea indica), el acebiño (Ilex canariensis), el til (Ocotea foetens) y el aderno (Heberdenia bahamensis). El sotobosque correspondiente a esta zona está compuesto por especies de menor porte como la cresta de gallo (Isoplexis canariensis), malfurada (Hypericum grandifolium), algaritofe (Cedronela canariensis), bicacaro o campanillas (Canarina canariensis), pata de gallo (Geranium canariensis) y los helechos, musgos, líquenes y hongos propios de la laurisilva.

Fayal-brezal, ocupa las zonas más degradadas del monte verde, así como las situaciones más desfavorables de su distribución potencial, caso de las crestas venteadas y con escaso suelo. Estas superficies son dominadas por tres especies de porte arbóreo como son el brezo (Erica arborea), el acebiño (Ilex canariensis) y la faya (Myrica faya), que presenta un fruto en drupa subglobosa, carnosa, de unos 8 mm de diámetro y color negro rojizo en la madurez, y cuyas semillas fueron utilizadas en tiempos de hambruna para elaborar gofio.

Monte-verde seco, situado en las zonas bajas con menor humedad y mayor temperatura. Destacan el mocán (Visnea mocanera), el madroño (Arbutus canariensis), ambos con frutos comestibles que formaron parte de la dieta de los guanches, palo blanco(Picconia excelsa), marmulanes (Sideroxilon marmulano) y delfinos (Pleiomeris canariensis), además de barbusanos (Apollonias barbujana), árbol muy significativo en las islas, conocido comúnmente como “el ébano de Canarias”, uno de cuyos ejemplares más espectaculares se encuentra en el sendero de las Cuevas Negras, siendo probablemente el mayor de los existentes en las islas.

Respecto a la fauna hay que destacar la coexistencia de las palomas rabiche (Columba junoniae) y turqué (Columba bollii), ambas endémicas de Canarias. Asimismo, la chocha perdiz (Scolopax rusticola) tiene su mayor población en este monte. Otras especies que pueblan la zona son el pinzón vulgar (Fringilla coelebs), el herrerillo común (Parus caeruleus), el petirrojo (Erithacus rubecula), el canario (Serinus canaria), el mirlo (Turdus merula), y rapaces como el gavilán (Accipiter nisus), búho chico (Asio otus), cernícalos (Falco tinnunculus) y aguilillas (Buteo buteo insularum).
Entre los invertebrados existe un gran número de especies
endémicas, entre los que cabe resaltar el carábido (Plutonia lamarckii), un fósil viviente considerado como una subespecie exclusiva de los montes silenses.
La mayoría de estas especies animales perviven gracias al entorno vegetal que las protege y alimenta. A su vez, las aves contribuyen a dispersar las semillas y los insectos a la polinización de estas especies vegetales.

Parque rural de Teno

Macizo montañoso, alberga abundantes valores de interés científico con cuantiosas masas forestales en las cumbres, las cuales ejercen un papel importante en la captación de aguas y la protección de los suelos. Los bosques son sobre todo comunidades de laurisilva, importantes por su carácter relíctico, su escasez y su gran biodiversidad endémica. Dicha importancia se expande también a las comunidades vegetales más xéricas de la zona baja y las de carácter rupícola. Entre las especies endémicas y amenazadas hay algunas que se circunscriben exclusivamente a Teno, y otras que encuentran aquí zonas de importancia vital para su biología (palomas de laurisilva, águila pescadora, etc.). Las estructuras geomorfológicas están igualmente bien representadas, con espectaculares barrancos, abruptos acantilados y elementos de interés científico que configuran un peculiar paisaje lleno de contrastes y belleza. A tales valores, hay que sumar aquellos de tipo cultural derivados de la importancia arqueológica de la comarca, con pueblos donde la arquitectura tradicional todavía marca la tónica edificatoria.

Declaración:
fue declarado por Ley 12/1987, de 19 de junio, de Declaración de Espacios Naturales de Canarias, como parque natural de Teno, y reclasificado a su actual categoría por la Ley 12/1994, de 19 de diciembre, de Espacios Naturales de Canarias.

Otras protecciones:
este espacio ha sido declarado zona de especial protección para las aves (ZEPA), según lo establecido en la directiva 79/409/CEE relativa a la Conservación de las Aves Silvestres. Dentro del mismo se encuentra el monte de utilidad pública nº 11 «Aguas y Pasos».

Relación con otros espacios:
un pequeño sector del espacio limita al noreste con el sitio de interés científico de Interián y al sureste, con la reserva natural especial del Chinyero.

Municipios:
Buenavista, Los Silos, Santiago del Teide y El Tanque.

Superficie:
8063,6 hectáreas.

Gestión:
Oficinas del Parque Rural de Teno
Finca Los Pedregales
El Palmar
Buenavista del Norte
Teléfono: 922128032

Sitio de Interés Científico Interián

Interián es Área de Sensibilidad Ecológica en toda su extensión y fue reclasificado a su actual categoría por ley 12/1994, de 19 de diciembre, de Espacios Naturales de Canarias. Con 101, 8 hectáreas de superficie, se reparte entre los municipios de Los Silos, Garachico y El Tanque, correspondiendo al municipio de Los Silos 49,3 hectáreas.
Es una de las pocas zonas de la isla de Tenerife donde se conservan restos del denominado bosque termófilo, cuya área de distribución actual es muy reducida debido a la acción del hombre. Los almácigos (Pistacia atlantica), dragos (Dracaena drago), barbusanos (Apollonias barbujana), palos de sangre (Marcetella moquiniana) y palmeras (Phoenix canariensis, símbolo vegetal de Canarias), todas ellas especies protegidas y endémicas, colonizan estos bosques conviviendo con especies amenazadas como el cabezón (Cheirolophus webbianus).
En la parte alta de Interián se encuentra un caserío perteneciente a la Tierra del Trigo, por donde discurre una carretera que baja por el acantilado hasta la carretera general Tf-142 Icod – Buenavista. Dicha carretera atraviesa el sector donde se ubican las mejores comunidades de palmeras y almácigos de toda la zona protegida.
La avifauna de esta zona la componen canarios (Serena canaria), currucas cabecinegras (Sylvia melanocephala), mirlos (Turdus merula), aguilillas o ratonero común (Buteo buteo insularum), cernícalos (Falco tinnunculus), etc.

alfombras de san bernardo

Fiestas y tradiciones

Las fiestas locales, o al menos muchas actividades que en ellas tienen lugar, presentan un carácter ritualizado. En ellas a menudo domina el polo sensorial, la emoción, el ruido, el color, la luminosidad, el ritmo; en el marco de una comunicación social interna. Todos los pueblos, por muy humildes que éstos sean, se reservan varios días al año para que sus gentes abandonen la rutina del trabajo y puedan apreciar el lado positivo de la vida; Los Silos, a pesar de su singularidad, no podría ser una excepción.

Por ello, desde muy pronto, allá por el siglo XVIII comienzan sus pobladores la gran tarea de celebrarlas aún siendo netamente religiosas. Poco a poco, surgen los actos populares, en la medida de las posibilidades económicas de la época en que se van produciendo. Estas fiestas populares son aquellas en las que hombres y mujeres de un barrio, pueblo, ciudad o isla son los protagonistas, cualquiera que sea su forma organizada (comisión de fiestas, patronatos de cultura y fiesta, etc). Por tanto, sigue siendo el factor participativo y vivencia lo que define una fiesta popular como la que se celebra no sólo en el centro del pueblo sino en cada uno de nuestros barrios Silenses.
A pesar de todo, las fiestas se crean y recrean incesantemente, cambian, evolucionan e incluso revitalizan el pasado.

Festividad en honor a Nuestra Señora de la Luz, patrona de Los Silos

Se celebra la primera semana de septiembre, siendo el día 8 el de su festividad. El pregón da comienzo a los festejos donde la fe, la devoción, junto al jolgorio popular convierten al municipio en un lugar encantador durante esos días de fiesta. Todo ello se manifiesta en forma de solemnes misas y fervorosas procesiones, exhibición de lucidos fuegos artificiales, ofrendas florales a la Virgen, predicaciones, festivales juveniles e infantiles, tradicionales festivales folclóricos, etcétera.

Cabalgata de Reyes

El día 5 de enero se celebra el desfile de sus majestades los Reyes de Oriente por las principales calles del municipio, finalizando el trayecto en la fachada del exconvento de San Sebastián, seguida de una exhibición pirotécnica al término de la misma.

Fiesta en honor a San Antonio Abad

El tercer domingo del mes de enero tiene lugar la fiesta en la que se venera a este santo, que según la creencia popular, bendice al ganado de la región. En ella se realizan diferentes actos como la feria de ganado y artesanía.

Baile de magos

Se celebra cada 29 de mayo en la plaza del Calvario. El festejo se desarrolla como inicio de los actos programados para la celebración del Día de Canarias (30 de mayo)

Corpus Christi

La exaltación de motivos de la Eucaristía y la elaboración de alfombras engrandecen el carácter alegre y popular de esta festividad, que se celebra en mayo.

Festividad de San Juan

Tiene lugar en el barrio de La Caleta de Interián a finales de junio, siendo el día 24 su celebración. Son fiestas que exaltan los frutos del mar, siendo tradicional la famosa quema de hogueras y la iluminación de “hachitos”. Es un día festivo en Los Silos con motivo de la celebración del día de San Juan, donde también se realizan diferentes actos religiosos y populares en las inmediaciones de las piscinas municipales.

Fiesta en honor a San Bernardo y San Cristóbal

En el barrio de San bernardo, comúnmente llamado Las canteras, en la segunda quincena de julio se realiza una peculiar procesión de vehículos acompañando a San Cristóbal por las principales calles de Buenavista, Los Silos y La Caleta.

Fiestas en honor a Santa Cecilia

El día de la patrona de la música se celebra cada año durante la tercera o cuarta semana de noviembre, siendo tradicional el concierto de la agrupación musical Nueva Unión de esta villa, además del festival folclórico, el traslado de la bandera y la procesión de la imagen.

Fiestas en honor a San Andrés Apóstol

Durante la segunda quincena de noviembre, en el barrio de La Caleta de Interián también se lleva a cabo esta festividad en la que se recupera la tradición de correr los cacharros. Es sobresaliente la exhibición de fuegos acuáticos y aéreos.

Cada año el Ayuntamiento de Los Silos une esfuerzos para recuperar viejas tradiciones que, junto con la incorporación de novedosos actos, marcan el carácter alegre de las fiestas. Todas ellas cuentan con la actuación de la agrupación musical Nueva Unión y la de las agrupaciones folclóricas Cumbres de Erjos, Los Trigueños, Menceyes de Daute y Mayores de Ingenio, pertenecientes a los barrios de Erjos, La Tierra del Trigo, La Caleta de Interián y al casco de Los Silos, respectivamente.

Fuente: Los Silos. Guía turística. Ilustre Ayuntamiento de la Villa de Los Silos.

Gastronomías y vinos

La gastronomía silense es célebre por la calidad y variedad de sus platos típicos. Tienen fama las exquisitas viejas, las cabrillas, el mero, el murión y las salemas, pescados que se sirven cocinados con papas negras, andinas o bonitas y aderezados con mojo picón, azafrán o cilantro; los burgados en escabeche, las lapas asadas y almejas; las cazuelas de abadejo, los escaldones de gofio, los salmorejos de carne de cabrito, conejo y cerdo. Todo ello rociado con los excelentes vinos blancos, tintos y rosados de la zona bajo la denominación de origen Icoden-Daute-Isora (El Jallar, Viña Spínola, Viña Ratero, Viña Acosta).

Como postres: plátanos de la zona costera, frangollo, rosquetes de vino, huevo y nata y apetitosos quesos de almendra, arroz con leche y truchas (de batata y de cabello de ángel) entre los licores: ruda y mistela.

En el municipio de Los Silos se pueden encontrar excelentes vinos blancos, tintos y rosados de la zona bajo la denominación de origen icoden-Daute-Isora, perteneciente a una de las comarcas vitivinícolas más importantes de Canarias.

Acantilados de La Culata desde la costa [640x480]

Ocio y tiempo libre

Pesca: La escarpada costa silense atrae a muchísimos pescadores que acuden durante todo el año con su caña de pescar y aparejos para intentar que mientras se pasa rato agradable, el esfuerzo no sea en vano y se transforme en una comida sana y sabrosa.

Kayac: Además de la zona de El Puertito, podemos acceder con un kayak o canoa por el Charco de la Araña o por la Playa de La Caleta de Interián, siempre y cuando las condiciones meteorológicas lo permitan. Una vez en el agua, podremos recorrer sin demasiada dificultad todo el litoral silense y apreciar las diferentes zonas desde una perspectiva diferente a la habitual. Desde las zonas más altas, como Tierra del Trigo o Monte del Agua y Pasos, hasta las zonas más cercanas a la costa.

Costa: A cualquier hora del día o de la noche podremos disfrutar de un baño en la costa. Podemos elegir entre uno de los numerosos charcos cuyas aguas limpias y cristalinas están en constante movimiento por el efecto de las mareas. Además poseen una buena accesibilidad al alcance de cualquier persona.

Otra opción es el baño en alta mar. Para ello, el bañista podrá acceder a través de la Playa de Agua Dulce, el Charco de la Araña o El Puertito. Es necesario respetar las buenas condiciones del mar y no adentrarse en zonas desconocidas.
Aunque si todo esto no convence, existe una opción artificial que consiste en visitar las instalaciones de las Piscinas Municipales. Este complejo turístico es uno de los principales atractivos de la costa para pasar un rato agradable. Está ubicado justo al lado del mar y se compone de:

Dos piscinas (una para adultos y otra para niños) de acceso público a precios muy asequibles, con servicio de vestuario y duchas.
Bar-Cafetería.
Restaurante donde podremos degustar un sabroso plato de la zona o un buen pescado fresco.
Gimnasio con acceso desde el exterior o desde las propias piscinas.
Parque infantil con jardines a su alrededor.
Bar disco-pub para disfrutar las noches de los viernes y sábados.

En sus inmediaciones se puede disfrutar de un tranquilo paseo por toda la costa respirando aire puro y apreciando los numerosos charcos existentes aptos para el baño. Todo ello junto a la maravillosa estampa del esqueleto de un Rorcual Boreal recientemente instalado bajo el proyecto denominado Esculturas de la Naturaleza.

Bicicleta: La Villa de Los Silos es ideal para un paseo en bicicleta, ya sea por sus ancestrales calles adquinadas o por algunos de sus núcleos situados a diferentes alturas sobre el nivel del mar junto a espacios naturales que darán lugar a una ruta más atractiva.

Una buena opción también es la costa. El litoral posee más de 4 kilómetros de distancia que podremos recorrer percibiendo una fresca y constante brisa marina.
La mitad de la ruta costera corresponde a un camino de tierra por el que podremos circular sin problemas de atascos y agobios típicos del día a día y algunas zonas de la Isla.

Surf: La costa de Los Silos ofrece varios puntos donde practicar este deporte.

Vela: El excelente viento reinante del noreste invita a cualquier aficionado a los deportes de vela a probar la costa silense para degustar un rato agradable y diferente. El único sitio accesible y con garantías para introducir en el agua elementos de vela (pequeña embarcación de vela, windsurf, etcétera) es la zona de El Puertito. Este espacio está actualmente afectado por la construcción de un pequeño dique que hará que las aguas permitan entrar y sacar de forma adecuada y sin peligro cualquier embarcación o elemento relacionado con el mundo acuático (tabla de windsurf, kayak, piragua, etcétera).

Buceo: Los fondos marinos también son un reclamo para todos los amantes del buceo. Además, el municipio cuenta con el Centro de Buceo Daute y la Escuela-Club Sibora Isla Baja (SIBORAMAR) dedicadas a la visita habitual de la belleza marina, además de impartir cursos a lo largo de todo el año con los que el grupo de amantes a esta modalidad ha ido en aumento considerable durante los últimos años.

Senderismo: Si una de nuestras aficiones es dar un paseo o una caminata a buen ritmo para mantener nuestro corazón en forma, el municipio cuenta con una amplia oferta de posibilidades.
Hacia el monte tenemos los senderos de Cuevas Negras, Moradas y Talavera. Estas rutas enlazan con el Monte del Agua y Pasos y nos ofrece una variedad de la fauna y la flora típica de la zona.
Sin embargo, si lo que nos apetece es el sonido y la frescura del mar, la costa posee un paseo por todo el litoral que va desde La Caleta de Interián hasta Buenavista del Norte. Durante la ruta podremos admirar la belleza del litoral costero y disfrutar de la frescura de la brisa marina.

Cometas: El viento predominante del noreste durante todo el año y, sobre todo, en verano, la aparición de los vientos alisios convierte a la costa del municipio en una zona ideal para hacer volar nuestra cometa. Aprovechando una de los numerosas extensiones de terreno de la costa, podremos disfrutar, de un rato de relajación y sosiego. Muchos, llegan a un dominio perfecto en el vuelo de estos pájaros de tela, una habilidad que demuestran en alguno de los campeonatos que se celebran, sobre todo en verano.

Paseo a caballo: Una pista de tierra ubicada en la costa de unos 4 kilómetros de distancia que une con el municipio vecino de Buenavista del Norte, su tranquilidad, la proximidad con el mar y el aire puro que predomina constantemente, son ingredientes perfectos para dar un paseo a caballo. Este es un buen lugar para disfrutar de nuestro animal ya que las condiciones prácticamente vírgenes del paisaje, harán de jinete y caballo la mejor opción para un rato diferente en un sitio diferente. Comenzando desde las Piscinas Municipales hacia Buenavista del Norte, permaneceremos constantemente y a muy pocos metros de distancia del agua marina por esta pista siendo, por sus características, bastante accesible.

Parapente: Aprovechando las condiciones meteorológicas óptimas y adecuadas, un vuelo en parapente por la zona puede ofrecernos unas maravillosas vistas y un encanto del lugar sin parecido.
La montaña de Taco, la zona de Sitio de Interés Científico de Interián, los Acantilados de La Culata y un sinfín de elementos naturales predominantes en todo el territorio, harán de buena compañía durante todo el vuelo junto a una inolvidable sensación.

A comer: Si hemos elegido el día para disfrutar de una buena comida en compañía o en solitario, tenemos varias opciones al alcance: bien podemos escoger entre los numerosos restaurantes de la zona, ya sea la especialidad de carne o pescado o visitar alguna de las diferentes zonas de esparcimiento adecuadas para disfrutar de una buena comida al aire libre. Una de ellas es el Parque Recreativo de 'La Gomera' situado a la entrada del pueblo viniendo por la Carretera General TF-142 desde Garachico.

Centro de visitantes

Servicio público dependiente y creado por la Administración Pública (Ayuntamiento y Cabildo de Tenerife). Integrado en la Red Insular de Museos (OAMC).
El Centro tiene como objeto la difusión y el conocimiento del patrimonio histórico y natural del municipio de Los Silos.
Se articula a partir de una serie de unidades de contenido, que profundizan sobre la historia del lugar y las peculiaridades del entorno natural en el que se ubica. Asimismo, pretende configurarse como una herramienta de información para que el interesado pueda acceder, de una forma amena e interactiva, a la oferta cultural de la villa norteña.
Además gestiona todos los servicios relacionados con la atención, orientación y asesoramiento de los visitantes ya sean reales o potenciales, sobre todos los elementos que componen la oferta turística del municipio y de la isla en general, con el fin de que los adquiera, los amplie o los precise.

Datos de contacto:
Centro de Visitantes de Los Silos
Dirección Plaza de Ntra Sra de La Luz s/n
38470 Los Silos
Telf 922 84 10 86
Fax 922 84 09 21
E-mail Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Horario:
Lunes a viernes de 9:00 a 13:00
Sábados de 9:00 a 14:00 horas
Domingos cerrado.

Información obtenida en la web del ayuntamiento de los silos.