Canarias, en general, goza de un clima envidiable por todos aquellos amantes del Sol, el calor y las playas.

Éste es el ideal que tienen todos los turistas, incluidos los penínsulares, y en parte es verdad. No se trata solo de una idea ficticia generada por los publicistas con el fin de atraer gente a nuestras islas, aunque tampoco es del todo cierta.

Tenerife consta de una gran variedad paisajística y todo debido a una gran cantidad de microclimas. De ahí que me refiera al sol y las playas no como una realidad ni tampoco como un surrealismo, sino, como una pequeña característica del clima general de la Tierra.

En la isla tenemos para todos. Los amantes de las juergas nocturnas, el sol constante prácticamente los 365 días del Año y las playas, en su mayoría tranquilas para el baño y otras preparadas para el surf, tienen en el Sur de la Isla su lugar perfecto. Las Américas y Adeje, son las zonas turísticas por excelencia. Repleta de hoteles de todo lujo, destaca el Hotel Bahía del Duque Resort, todo un mundo dentro de sus paredes les espera a aquel que pueda costearse uno de los hoteles más importantes de Canarias y península.

Playa jardín Tenerife

El Puerto de la Cruz es uno de los lugares más visitado, aunque aquí empezamos a ver los diferentes climas. más allá de tener una de las playas más importantes de la isla, playa jardín, en Punta Brava, consta de un clima muy, pero que muy variado. Tanto que muchas veces sacas el bañador y antes de salir a la calle, ya estás de vuelta para dentro. El causante de dichos cambios, lo produce la denominada "panza de burro", como la llamamos los portuenses. Se trata de una serie de nubes, las cuales tapan el sol continuamente. De ahí que, desde que veas un poquito de sol, aproveches cuanto puedas, no muchos días al Año tendrás la suerte de encontrarte un día completamente soleado en la ciudad de la tranquilidad. El Puerto de la Cruz ha sido siempre un atractivo turístico, el cual trae una media de un millón de turistas principalmente españoles, alemanes y británicos. Una pena que los responsables no sepan modificar sus ideales y tengan una ciudad tan preciosa, dormida, la bella durmiente se le debería de llamar al Puerto de la Cruz, donde el principal turismo está generado a partir de los 50 Años en adelante.

Pero ahí no paramos con el clima, si de verdad quieres ver un auténtico microclima, no necesitas recorrer toda la isla para comprobarlo. Solo tienes que acercarte a La Laguna, segunda ciudad de importancia en la isla y Patrimonio de la Humanidad, donde antes de llegar te puedes encontrar con toda la isla soleada y ahí, justo entre Guamasa y La Laguna, un paisaje totalmente tupido por la especes de la neblina, lluvias, viento y tranquilamente y sol encantador. Así es La Laguna, donde se sitúa una de las subidas hacia el Teide, llamado por los guanches "Echeyde", es el principal reclamo de la isla, el pico más grande de España con una altura de 3.718 mtrs. sobre el nivel del mar, unos 7000 mtrs. sobre el lecho oceánico y es el tercer volcán más grande de la Tierra.

Teide

La isla consta de sus particulares vientos, los vientos alisios que circulan entre los trópicos, desde los 30-35º de latitud hacia el ecuador. Dichos vientos son los que refrescan el ambiente sobre todo en la época de verano y tan ricos sientan, aunque de ahí el cuidado que se debe tener al exponerse al sol. Los vientos alisios son suaves y muy refrescantes, por lo tanto, hay que tener mucho cuidado cuando se está en la playa o simplemente trabajando en la calle a camisa descubierta. Es como si nos metiéramos en el agua, sin enterarnos del sol, pero cuando se hace la noche, podríamos empezar a notar esos escozores generando inclusive grandes llagas, regalos que se suelen llevar consigo nuestros amigos turistas, sobre todo esos británicos tan blanquitos. Mucho cuidado con los cánceres de piel.