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Se recomienda alimentar a los bebés exclusivamente con leche materna durante los primeros seis meses de vida. Además, sería ideal prolongar la lactancia materna no exclusiva hasta que el bebé tenga por lo menos 12 meses, o más si tanto la madre como el bebé así lo desean.

Aunque los expertos consideran que la leche materna es la mejor elección nutricional para un lactante, no todas las mujeres pueden amamantar (o alimentar exclusivamente con leche materna) a sus hijos. En muchas de ellas, la decisión de alimentar a sus hijos con leche materna y/o artificial se basa en criterios de comodidad y estilo de vida, así como en consideraciones médicas específicas.

La mayoría de bebés no necesitan tomar leche artificial aparte de la materna. Pero para aquellas madres que están teniendo dificultades con la lactancia materna o con la extracción de leche o que necesitan reincorporarse al trabajo, darles a sus bebés biberones suplementarios de leche artificial puede ser la única opción posible. Por descontado, cuanta más leche materna tome tu bebé, mejor.

Algunos expertos consideran que, si se empieza a darle biberones al bebé demasiado pronto (antes de que se haya acostumbrado a la lactancia materna) el pequeño podría experimentar lo que se ha venido a denominar “confusión tetina-pezón” y decidir que el biberón es una opción más rápida y mejor que el pecho materno. Mientras que algunos bebés experimentan esta confusión otros no tienen ningún problema en hacer la transición del biberón al pecho.

La mayoría de los especialistas en lactancia recomiendan a los padres esperar por lo menos un mes antes de ofrecer al bebé cualquier tipo de tetina (incluyendo las de los chupetes).
Es importante que recuerdes que la salud y la felicidad de tu bebé dependerán en gran medida de lo que vaya bien para toda la familia. O sea que, si necesitas darle algún biberón suplementario o incluso alimentar al bebé exclusivamente con leche artificial, él estará bien y crecerá sano, sobre todo si eso crea menos tensiones en la familia.

¿cómo debería empezar a introducir la leche artificial?

Dependiendo de la cantidad de leche artificial que te gustaría darle al bebé (sea un biberón al día, uno a la semana o varios al día), Puedes empezar a sustituir algunas de las sesiones de amamantamiento o extracción de leche por tomas con biberones de leche artificial.

Evidentemente, conforme vayas eliminando sesiones de amamantamiento, tu producción de leche irá disminuyendo; es decir, tu cuerpo empezará a adaptarse a la nueva pauta de lactancia produciendo menos cantidad de leche. Para evitar en lo posible la molesta congestión mamaria asociada al hecho de saltarse tomas, es recomendable ir reduciendo las sesiones de amamantamiento de forma gradual.

Es posible que, cuando empieces a darle al bebé leche artificial, este experimente algún cambio en la frecuencia, color y consistencia de las heces. De todos modos, no dudes en comentárselo al pediatra si el bebé tiene problemas para evacuar. Si al principio el bebé rechaza la leche artificial, prueba a mezclársela con un poco de leche materna que se haya extraído previamente para ayudarle a habituarse al nuevo sabor.

¿Es mejor si al principio le da el biberón otra persona?

A ser posible, debería ser otra persona quien le dé los primeros biberones de leche artificial al bebé. ¿Por qué? Porque los bebés reconocen el olor de sus madres y de su leche y están acostumbrados a que estas les ofrezcan el pecho en vez del biberón. Por lo tanto, procura que sea otra persona (un cuidador o tu pareja) quien le dé el primer biberón al bebé
Puedes plantearte la posibilidad de salir de casa o, por lo menos, de la vista del pequeño cuando le den su primer biberón porque probablemente no entenderá por qué motivo no lo estás alimentando como de costumbre. Dependiendo de cómo acepte el bebé el biberón, es posible que tengan que proceder de este modo hasta que el pequeño se acostumbre a esta nueva forma de alimentarse. Si le cuesta mucho adaptarse, ten paciencia y sigue intentándolo.