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Crecimiento y desarrollo durante el segundo y tercer año de vida

Crecimiento y desarrollo durante el segundo y tercer año de vida

Adquiere habilidades nuevas, como dar patadas a balones, transportar objetos frágiles, construir torres de cubos y empezar a usar el lápiz. Todos los niños caminan con seguridad y corren antes de cumplir los tres años.

Puede comenzar a establecer el uso preferente de una mano. Los intentos de cambiar esta preferencia son inadecuados.

Al final del segundo año de vida el ritmo de crecimiento se aminora por lo que las necesidades nutritivas y el apetito disminuyen.

Alrededor de los tres años tiene la dentición de leche completa.

Desarrollo psicosocial

Entre el año y el año y medio, el niño experimenta, con entusiasmo, sus capacidades para andar solo, se aventura hacia otros espacios y personas. Le cola de satisfacción hacer correr a su madre detrás de él.

Surgen poco a poco las primeras palabras y a veces las primera frases.

El niño creía tener el secreto de la vida y de la libertad al ser capaz de desplazarse, pero se da cuenta progresivamente de que aún no puede manejarse autónomamente y que necesita mucho de su madre. Se convierte entonces en su sombra siguiéndola por la casa.

Casi todo en él, señala la dirección hacia la autonomía. Sólo el recurso de decir "no" y de oponerse a las indicaciones de sus padres le puede facilitar este camino.

Durante esta época suele iniciar el control del "pis" y la "caca".

A Tener en cuenta:

Cuando un niño echa  a andar es aconsejable tener despejado el espacio de objetos de valor o peligrosos, con ello se previenen accidentes y se evitan los continuos "no toques eso".

La etapa del "no" también es una época díficil para los padres. La situación puede complicarse si caen en la tentación, nada afortunada, de echarle pulsos al niño. Por supuesto, habrá que ponerle límites con firmeza pero también con paciencia y comprensión.

Entre el año y medio y los tres años suele ser la época en la que los padres animan al niño a hacer "pis y "caca" en el orinal. Cuando el no lo consiga, no es adecuado reñirle ni hacer una fiesta cuando lo consiga.

Progresivamente el niño adquiere en su interior una representación sólida de las personas emocionalmente significativas de su entorno. La capacidad estable para recordarlas le ayudará a tolerar su ausencia. Esto lo consigue, en cierta medida, hacia los dos años y medio o tres.

Responder con interés a sus preguntas, jugar, conversar, poner palabras a los sentimientos (suyos y de los demás), le ayudará a desarrollar su mundo psicológico y a manejar mejor sus afectos.

La labor educadora de los padres se ejerce a veces poniendo límites. No es adecuado pegarles, gritarles o etiquetarles. Hay que tener en cuenta que loas normas se aceptan mejor si se ponen con afecto, firmeza, a tiempo y explicándolas.

A partir de los tres años está preparado para ampliar su horizonte social y se puede incorporar al colegio. Hasta ese momento tiene suficiente con la relación que mantiene con vecinos, hermanos primos o los niños del parque.

Aseo

Es recomendable que los objetos de higiene sean de uso personal (toalla, peine, cepillo de dientes...), así como mantener la higiene de las manos, tanto del niño como de las personas que le cuidan.

Sueño

Conviene favorecer un ambiente tranquilo y relajado antes de acostarse.

Es muy positivo tener siempre los mismos hábitos con el niño antes de acostarle, incluso cuando son mayores. Los padres valorarán en que momento el niño ha de irse a la cama, teniendo en cuenta sus necesidades de sueño.

Es muy adecuado que los padres permanezacn unos momentos con el niños una vez que se haya acostado en su cama. Según la edad, pueden cantarle una canción, ojear con él las ilustraciones de un libro infantil, contarle un cuento o charlar un poco. Ya con la luz apagada, hablan un poco más y los padres se despiden, con la seguridad de que todo está bien para dormirse y que ellos velan su sueño aún estando en otras ocupaciones por la casa.

Si el niño tiene algún miedo o se despierta con una pesadilla (más frecuente después de los tres años), los padres pueden serernarlo hablándole con calma desde donde se encuentren o acercándose un momento para dar alguna explicación tranquilizadora.

Permitir que el niño duerma con los padres es inadecuado. Se produciría una confusión en el lugar que ocupan los padres como pareja y el lugar que ocupa el niño como hijo.

La siesta del mediodía suele mantenerse incluso en los primeros años de la Escuela Infantil.

Alimentación

En este periodo sigue siendo fundamental el consumo de leche y derivados, siendo necesario tomar de 500 a 600 ml. al día.

Alrededor de los 3 años, como máximo, ya no debe tomar biberones.

Se seguirá adaptando progresivamente a la comida del adulto. Es aconsejable ofrecerle una alimentación variada.

Al niño hay que darle la oprtunidad de sentir hambre y la sensación de saciarse. No es adecuado forzar a los niños a comer. Hay que confiar en su apetito.

Evitar la utilización de la comida como recompensa o como castigo. No es bueno establecer conflictos en torno a la alimentación.

Es conveniente que los padres vayan permitiéndole comer sólo, aunque necesite ayuda. Se le irá enseñando a utilizar los cubiertos sin preocuparse de que el niño toque la comida o la tire.

Deposisiones

El control de esfínteres se adquiere paulatinamente cuando el niño tiene una cierta maduración fisiológica y psíquica que puede variar de un niño a otro.

El niño descubrirá poco a poco la sensación de tener ganas de hacer "pis" o "caca". Entre el año y medio y los tres años es el momento de retirarle los pañales y que comience a utilizar el orinal.

Generalmente controlan antes la "caca" que el "pis", consiguiéndole antes de día que de noche.

Al final de este periodo la mayoría de los niños consiguen el control de esfínteres.

Juego

En torno a los 2 años se inicia el juego simbólico, por ejemplo el niño juega con los muñecos como si fueran personas, y va siendo capaz de organizar escenificaciones de la realidad o de su fantasía a través del juego, el dibujo y el lenguaje.

El niño suele organizar él mismo el tipo de juego que conviene a su desarrollo psíquico utilizando cualquier objeto o juguete para divertirse solo o con los otros.

La disponibilidad y el placer de los padres al jugar y hablar con su hijo constituye un extraordinario estímulo para su desarrollo y salud psíquica.

Exámenes de salud

Se recomiendan visitas concertadas (pediatra o enfermera/o) para el control del niño sano.

La prevención de enfermedades transmisibles se realizará a través de las vacunas según el calendario.

Prevención de accidentes

Es conveniente preparar la casa para la llegada del niño. Ponerse en su lugar facilita localizar donde se encuentran los lugares peligrosos.

Las formas de prevención con niños pequeños irán encaminadas a protegerlos, ya que no perciben el peligro.

Hay que tener en cuenta que los niños aprenden por lo que ven y no sólo por lo que se les dice.

Viajes

Nunca hay que llevar al bebé en brazos dentro del vehículo en marcha; debe viajar en silla de seguridad homologada para su edad, tanto en desplazamientos cortos como largos.

Enseñarle a cruzar la calle. No jugar en zonas de tráfico rodado.

Asfixia

Evitar la ropa muy ajustada, no poner lazos, imperdibles o botones en la parte delantera de la ropa, así como cadenas o colgantes en el cuello y vigilar a los animales domésticos por el peligro de mordeduras y asfixia.

Los juguetes utilizados serán adecuados a la edad del niño.

Hay que evitar que el niño tome frutos secos. Cuidado en las fiestas infantiles con las golosinas, globos, etc.

Evitar estufas de gas o carbón.

Procurar que no lleven objetos en la boca al correr.

No debe usarse almohada antes de los 2 años.

Caídas

Usar barreras de protección en las escaleras.

Colocar protectores en las esquinas y en las mesas.

Poner topes en los cajones, puertas y ventanas.

No colocar sillas, mesas, sofás... debajo de las ventanas.

Las alfombras estarán bien sujetas.

Ponerle al niño calzado adecuado, bien ajustado y con suela antideslizante.

Cerrar con llave la puerta de entrada a la vivienda.

Quemaduras

No tener al niño/a en brazos cuando se fuma o se toman líquidos calientes, así como cuando se cocina.

Evitar la exposición al sol antes de los 6 meses, así como en las horas centrales del día en verano. Usar cremas de alto factor de protección y cubrirle la cabeza con gorras.

Evitar que el niño esté en la cocina y proteger los focos de calor. Colocar las cacerolas y sartenes con el mango hacia adentro.

Evitar que el niño esté cerca de la plancha.

No dejar que juegue con cerillas o mecheros.

Electricidad

Colocar protectores en los enchufes.

Los aparatos eléctricos deben estar fuera del alcandce del niño y deben desenchufarse cuando se dejan de usar.

Evitar cables sueltos y sin aislante.

Intoxicaciones

Evitar dejar medicamentos o productos de limpieza al alcance del niño.

Utilizar envases con cierre de seguridad.

Revisar las fechas de caducidad. No dar medicamentos bajo el engaño de que son golosinas.

Tener a mano el teléfono de información toxicológica y servicios de urgencia.

Ahogamiento

No dejar al niño solo en la bañera. La altura máxima del agua debe ser de 10 cm.

Vigilar especialmente cuando se bañe en piscinas o en el mar.

Fuente: MadridSalud