En cierto modo, vivimos en una sociedad en la que se nos recuerda de forma constante el valor que tiene la pareja.

La necesidad de compañía como si una persona que está sola no pudiese sentirse realizada en todos los ámbitos. Es decir, lo cierto es que el número de chicas solteras más allá de los treinta o de los cuarenta años va en aumento. La verdad es que hoy día, cualquier mujer goza de una independencia económica notable. Es decir, es autónoma gracias a su trabajo.

Por ello, se siente más libre a la hora de optar por un modelo de vida como el de la soltería que es comprendido por unos y poco deseado por aquellos que creen que la soledad es una tragedia. También conviene ser realista, y matizar que muchas de las personas que están solteras no han encontrado a esa persona especial que cambió su vida.

Lo más importante para ser feliz es que elijas ese modelo de vida que más se adapta a los deseos de tu corazón y también a tus necesidades. Piensa que la felicidad no depende de lo que otras personas opinen de ti sino que nace de tu corazón, de aquello con lo que sueñas.

Del mismo modo, no todas las mujeres tienen un instinto maternal desarrollado. Es decir, no sienten la necesidad de ser madres sino que prefieren apostar por su desarrollo profesional al cien por cien. Todas las opciones son igualmente respetables. Por otro lado, aunque se trata de una opción poco popular en nuestros días, también existen casos de personas que descubren su vocación religiosa.

Cada persona tiene su propio camino y su destino. Por ello, nada mejor que aprender a vivir en contacto con esa llamada interior de la mente y del corazón. Elige tu modelo de vida siempre y en cualquier circunstancia.