Una de las decisiones más importantes de la vida es saber dónde te gustaría vivir, en qué lugar te gustaría fundar tu hogar. Ese lugar de referencia en el que te sientes bien y puedes potenciar tu intimidad.

cambiar ciudad

En muchos casos, la ciudad de residencia está vinculada con las raíces en tanto que puede que prefieras vivir cerca de tus padres y demás familia para poder hacer planes y disfrutar el presente en común. Sin embargo, más allá de las raíces también hay personas que sueñan con volar lejos del nido familiar y vuelven a casa cada Navidad y vacaciones de verano. El trabajo también puede ser un factor determinante a la hora de elegir una ciudad para vivir y es que, algunas profesiones no tienen demasiado éxito dentro de nuestras fronteras. Por ejemplo, muchos investigadores viajan al extranjero para mostrar su talento. 

Por otra parte, también hay elecciones que son temporales. Por ejemplo, existen ciudades mágicas y fascinantes como París que cada año acoge a miles de turistas. Algunos se quedan unos meses, pero otros, en algún momento vuelven a su lugar de origen. A la hora de vivir en una ciudad se debe hacer balance para valorar la calidad de vida del lugar, saber qué te aporta vivir allí, y también, qué pierdes al estar en ese punto. Debes analizar si tienes relaciones sociales fuertes o deberías empezar de nuevo para conocer gente. En ese caso, es esencial elaborar un plan de acción para lograr tu objetivo.

El clima también es un elemento importante porque la verdad es que no tiene nada que ver vivir en una ciudad en la que hace un frío invernal gran parte del año que vivir en una ciudad en la que el sol luce con fuerza. ¿Cuál es para ti la ciudad ideal para vivir?