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Una forma de enfocar el análisis de esta estación es relacionarla con un acontecimiento de interés para los niños, como puede ser el fin de las vacaciones de verano y su ingreso al colegio.

Es conveniente, también, dar una definición del otoño lo más simple y completa posible;

Por ejemplo:

  • El otoño es la estación que llega después del verano.
  • En otoño refresca, a veces llueve y sopla el viento.
  • Hay menos horas de sol.
  • Las hojas de algunos árboles se secan, se ponen amarillas y caen al suelo...

Propuesta de actividades para trabajar el otoño:

Programar un paseo por un parque cercano al colegio donde haya árboles y plantas. Durante el paseo los niños caminarán a su aire, dispuestos a ver y tocar todo lo que les rodea.

Realizar allí las siguientes actividades:

  • Observar y comparar el color de las hojas que están en los árboles y las que están caídas en el suelo.
  • Observar qué tipo de ropa llevan las personas que pasean y la que llevan ellos.
  • Caminar sobre las hojas secas escuchando el sonido que producen al ser pisadas.
  • Coger una hoja seca entre las manos y estrujarla; observar su fragilidad. Comparar al intentar estrujar una hoja verde.
  • Fotografiar a los niños y niñas en el paisaje otoñal.

Al regresar a clase, charlar sobre el paseo realizado, resaltando lo observado y recopilando en un trozo de papel continuo la información obtenida.

Llevar a clase frutos propios del otoño (castañas, nueces, manzanas, uvas…) y repartir los frutos entre los niños y niñas. Dejar que durante unos minutos los cojan y hablen libremente sobre ellos. A continuación nombrar los distintos frutos mientras los niños los van señalando.

Después, orientarles para que expliquen algunas diferencias entre los frutos secos y los frutos carnosos:

  • La cáscara de los frutos secos es dura; la piel de los frutos carnosos es blanda.
  • Los frutos secos no tienen zumo; los carnosos sí.
  • Para comer cualquier fruto seco es necesario quitar la cáscara.
  • No hace falta pelar algunos frutos carnosos, es suficiente con lavarlos bien.

A continuación, pedir a los niños que toquen cada fruto; ayudarles a clasificarlos en dos grupos: frutos secos y frutos carnosos.

Finalmente pelarlos, partirlos en trocitos y colocarlos en dos bandejas. Los niños los irán probando y responderán a preguntas como: ¿Sabéis cómo se llama el fruto que has probado? ¿Estaba jugoso? ¿Te ha gustado? ¿Habéis probado mermelada de algunos de estos frutos?…

Taller de cocina.

Si es posible, preparar en la clase mermelada de manzana. Para ello:

1. Pelar las manzanas y quitarles el corazón.
2. Cortar las manzanas en trozos pequeños y pesar la cantidad de fruta resultante.
3. Poner las manzanas en una olla y añadir sólo el agua suficiente para cubrirlas. Dejarlas que hiervan durante una hora.
4. Añadir el azúcar en la proporción de 800 gramos de azúcar por cada kilo de fruta. Dejar hervir otra hora.
5. Dejar enfriar la mermelada hasta que esté templada y ponerla en botes de cristal previamente hervidos. Cerrar bien los botes.

En el momento que el maestro o la maestra consideren oportuno, organizar una merienda en la que los niños degustarán la mermelada elaborada por ellos mismos.

Taller de plástica.

Recortar entre todos los niños y niñas varias hojas de cartulina blanca de tamaño folio y dos de cartulina de otro color (portada del libro). Decorar la portada y hacer dos agujeros en el lateral de todas las cartulinas; unirlas mediante un lazo de color alegre.
En la primera página pegar la foto realizada a los niños y niñas durante su paseo por el parque. A lo largo de los días, buscar recortes de revistas, postales o fotos referidas al otoño. El libro se completará con dibujos realizados por los propios niños.
El libro permanecerá en el aula durante todo el curso para ir completándolo durante las otras estaciones; de esta forma, se plasmarán las diferencias observadas en cuanto al paisaje, vestuario, hábitos, juegos…

Otras ideas

• Visitar un jardín botánico o en su defecto un parque próximo en distintas estaciones; fijarse en una planta o árbol y observar los cambios a lo largo del año.
• Visitar un mercado para ver en las fruterías los productos típicos de la estación.
• Visitar otras clases del colegio y analizar/observar los trabajos realizados sobre la estación (qué materiales han utilizado, qué trabajos plásticos han hecho, dónde han ido para coger información…).
• Escuchar en silencio El otoño de Vivaldi; expresarse corporalmente según lo que sugiera la música.

Enivado por Eva, Maestra.