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Linfedema

Linfedema

El linfedema es la secuela más importante del tratamiento de cáncer de mama. Por lo que hay que tomar una serie de precauciones para una calidad de vida del brazo afectado.

Sistema linfático

El sistema linfático es un sistema complejo formado por una serie de órganos y una red de vasos linfáticos. Cada órgano que constituye dicho sistema posee funciones bien definidas y diferenciadas.

Los vasos linfáticos se encargan de llevar la linfa que se origina a nivel de los tejidos hacia el sistema venoso y la reincorpora a la circulación sanguínea.

A lo largo del recorrido de los vasos linfáticos se presentan engrosamientos que corresponden a los ganglios linfáticos, que son una parte fundamental en la defensa del organismo (inmunidad). Estos ganglios se sitúan a lo largo de todo el organismo, siendo especialmente abundantes en cuello, axilas e ingles.

Las funciones del sistema linfático son:

Recoger la linfa que se forma en los tejidos y transportarla al torrente circulatorio.
Papel importante en la inmunidad.
Filtro biológico.

Linfedema

Es el acumulo de linfa en una extremidad. Se produce por una sobrecarga del sistema linfático. En el que el volumen de linfa acumulada excede a la capacidad de drenaje de la misma. Puede ser originado debido a:

Alteraciones congénitas del sistema linfático.
Producido por interrupción o compresión de los vasos linfáticos por procesos tumorales, infecciones o tratamientos como cirugía o radioterapia.

El linfedema es la secuela más importante del tratamiento de cáncer de mama. Por lo que hay que tomar una serie de precauciones para una calidad de vida del brazo afectado.

Los primeros síntomas pueden ser la sensación de pesadez en el brazo o endurecimiento de algunas zonas del mismo. Las más habituales son las que soportan una presión como la cara anterior del brazo y la región del codo. Ante los primeros síntomas no debe automedicarse, ni aplicarse cremas o masajes. Se debe acudir al médico de cabecera o al oncólogo, quien determinará el tratamiento a aplicar.

En una segunda fase se aprecia aumento del diámetro del brazo, dolor y dificultad en la movilización. El médico establecerá tratamientos, hábitos cotidianos, recomendaciones y los ejercicios de fisioterapia.

Una complicación frecuente en las mujeres con linfedema es la infección del mismo (linfagitis). Los síntomas son enrojecimiento de la piel, dolor intenso en el brazo, incremento del Edema y fiebre. Consultar siempre con el médico.

La prevención del linfedema debe comenzar inmediatamente después de la cirugía y requiere una serie de cuidados diarios por parte de la mujer. Así como un seguimiento regular por parte del fisioterapeuta.

Cuidados del brazo y mano con riesgo de linfedema

  • Extremar la higiene de la piel del brazo con jabones neutros.
  • Secar muy bien la piel, sin olvidar pliegues y dedos.
  • Aplicar crema hidratante después del aseo, pero en la cantidad justa para que la piel no que húmeda.
  • No aplicar cremas antiinflamatorias.
  • Evitar ropa apretada en el brazo y hombro afectado.
  • Nunca trabajar contra resistencia.
  • El sujetador debe ser apropiado con tirantes anchos y acolchados para evitar comprimir la zona del hombro.
  • Evitar las extracciones de sangre, vacunas, determinaciones de glucemia capilar, acupuntura o la administración de medicamentos en ese brazo.
  • No tomar la tensión en esa extremidad.
  • Usar guante cuando se empleen sustancias tóxicas (lejía...)
  • Evitar las quemaduras, en el brazo afectado se infectan con facilidad.
  • Usar guantes para actividades domésticas, jardinería, etc. y siempre que se utilicen tijeras o cuchillos.
  • Utilizar dedal para cocer.
  • Evitar las mordeduras y arañazos en el brazo afectado.
  • Ante cualquier herida en la piel del brazo u hombro, lavar con agua y jabón y emplear un antiséptico.
  • Evitar cortar las uñas con tijeras, usar cortauñas.
  • No compartir los utensilios de manicura.
  • No cortar las cutículas.
  • No morderse las uñas ni arrancar padrastros.
  • No lavar ni fregar con agua muy caliente.
  • Usar protección solar.
  • Evitar las saunas.
  • No hacer ejercicios vigorosos y repetitivos.
  • Hacer deporte pero controlando el tiempo del ejercicio.
  • Evitar cargar peso con ese brazo. Y no excederse con el brazo sano.
  • No llevar bolso en el brazo afectado.
  • No se ponga pulseras, reloj ni anillos en dicho brazo.
  • Evite la obesidad.
  • Mantenga una dieta equilibrada rica en frutas, verduras y legumbres.
  • Evitar el exceso de sal.

Posturas para favorecer el flujo linfático

Poner cojines debajo del brazo afectado cuando estés sentada en el sofá. Así evitarás que el brazo esté colgando.
Para dormir colocar cojines debajo del brazo afectado, no dormir sobre el.
Utilizar pelota para ejercitar mano. Pelta de fabricación cacera: llenar un globo de harina y granitos de arroz. Te permitirá hacer ejercicio y evitarás la resistencia de una pelota de goma.

Utilización del guante o manga

Utilizarla siempre para hacer ejercicios de rehabilitación y trabajos domésticos.
Deben cubrir desde la base de los dedos hasta donde acabe.
Evitar dobleces.
Debes tener más de una manga y utilizarla de forma alterna, para que todas tengan la misma presión.

Algunos Ejercicios

Todos los ejercicios se realizarán con movimientos lentos y suaves. No hacer resistencia. En caso de aparición de trombo (morado en la piel) dejar de realizar ejercicio y acudir al médico.

  1. De pie o sentada, brazo extendido hacia arriba.
    Contraer y extender la mano. Con el dedo pulgar tocar la punta de los dedos y los espacios entre falanges.
  2. Sentada en una silla, apoyamos el brazo en una mesa, dejando el codo doblado y la muñeca colgando por fuera de la mesa. Cerrar el puño.
    Subir y bajar la muñeca.
    Mover la muñeca de derecha a izquierda.
    Hacer rotaciones a derecha e izquierda con la muñeca.
  3. Sentada en una silla, apoyamos el brazo en una mesa, dejando el codo doblado y la muñeca colgando por fuera de la mesa. Cerrar el puño.
    Apoyando el codo sobre la mesa girar el antebrazo hacia arriba y hacia abajo (rotación)
    Apoyando el codo sobre la mesa, subir el antebrazo hasta que la mano toque el hombro. Una vez con la palma de la mano hacia fuera y otra hacia adentro. Por tanto, una vez gira la mano hacia la izquierda y otra hacia la derecha.
  4. De pie colocar el brazo pegado al cuerpo y doblado a la altura del codo. La mano queda a la altura del estómago.
    Sin separar el brazo del cuerpo, abrir y cerrar el antebrazo.
  5. De pie con el brazo en posición de descanso pegado al cuerpo.
    Subir el brazo hasta arriba, bajar y tirar hacia atrás suavemente.
    Levantar el brazo hasta que quede en línea con el hombro y subir hasta arriba (por encima de la cabeza).

Artículo enviado por Juani Marcelino, sobre un cursillo sobre Linfedema, impartido en Amate Tenerife (Asociación del cánder de mama de Tenerife)