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Recursos Educativos 1º de la ESO - Comprensión Lectora

Recursos educativos - Fichas didácticas

Lee con atención el texto

Xan

Esto ocurrió hace quince años en una isla del océano Atlántico, frente a las costas de Galicia. Allí vivía Xan en compañía de sus padres, sus tres hermanos y unos pocos vecinos que habitaban las cinco casas que salpicaban la colina principal. En los duros inviernos del Norte, la isla quedaba aislada de la tierra firme durante semanas y hasta meses enteros. Sólo el mar bravo y las olas inmensas rodeaban entonces la isla, de la que nadie podía salir y a la que nadie podía llegar.

En uno de esos inviernos, Xan cayó enfermo. Sufría de una fiebre altísima y sudaba tanto que su madre le tenía que cambiar las sábanas tres veces al día. Pero, una mañana, Xan se incorporó en la cama, acomodó la espalda sobre la almohada y abrió sus manos como un libro. Cuando sus padres entraron en la habitación, comprobaron que la fiebre y los sudores habían desaparecido. Sin embargo, su sorpresa fue mayúscula al ver que Xan no se movía, no les hablaba y permanecía sentado en la cama, como una estatua, observando fijamente sus manos abiertas.

Como en la isla no había médico y había que esperar a que el temporal se calmase para navegar hasta el pueblo más cercano, los vecinos y las vecinas de la familia de Xan se acercaron hasta la casa para sugerir remedios a aquel extraño mal.

-Esto se arregla con sopas de burro cansado -sentenció un vecino.

La madre de Xan preparó la sopa: un plato hondo de vino tinto caliente con migas de pan y azúcar. Pero cuando le pusieron la primera cucharada en la boca, a Xan se le encendieron las mejillas y escupió el vino y las migas contra sus manos. La madre de Xan lo limpió todo con mucha paciencia y tiró las sopas de burro cansado en el retrete.

-¿Por qué no le dan un susto? -dijo una vecina.
-Denle vinagre -dijo otro vecino.
-No, mejor que beba un trago de agua de mar.
-Un cubo de agua por la cabeza es la mejor solución.
-Que le toquen la trompeta al oído.

Pero la madre de Xan ya había escarmentado con las sopas de burro cansado y no estaba dispuesta a hacer más experimentos con su hijo. Por suerte para él, ningún isleño sabía tocar la trompeta. De hecho, no había una sola trompeta en la isla.

-Ya volverá en sí -dijo la madre de Xan.
-Pero ¿cuándo? -preguntó el padre.
-Cuando acabe lo que tiene entre manos -respondió la madre.

Pasaron tres días. Xan seguía sin hablar, sentado en la cama, como una estatua, observando fijamente sus manos abiertas. Al cuarto día el mar se calmó y las nubes dejaron salir tímidamente al sol.

Unos pescadores trajeron a la maestra de Xan a la isla. La mujer había oído que su alumno se había puesto muy enfermo y le traía un regalo. Poco después, Xan reía y hablaba por los codos. Cuando toda su familia entró en la habitación preguntando cómo se había curado, Xan y la maestra se miraron y sonrieron. Sólo su madre se dio cuenta que entre las manos abiertas de Xan había un libro.

Alberto Avendaño, "Leerse una naranja" en Un libro cargado de cuentos

Contesta a las siguientes preguntas:

  • ¿Cuándo ocurre la historia?
  • Xan vive en un a isla. ¿Quiénes viven con él?
  • Durante el invierno Xan cayó enfermo. ¿Cuáles eran los síntomas de su enfermedad?
  • Ante la enfermedad de Xan, los vecinos sugieren aplicarle algún remedio para sanarlo. ¿Te acuerdas de alguno de estos remedios? Explícalo.
  • En nuestro entorno familiar suelen existir “remedios caseros” que nuestras madres o abuelas aplican cuando alguien se pone enfermo. Describe brevemente uno de estos remedioscaseros de la madre o abuela.
  • Xan, durante su extraña enfermedad, permanecía sin hablar, como una estatua, mirando fijamente sus manos abiertas. ¿Qué crees que estaba haciendo Xan?
  • Expresa brevemente qué sienten los lectores de libros de aventuras, novelas, cómics, etc.
  • Escribe tu opinión sobre el último libro que has leído: título, tema, opinión, si aconsejaras su lectura, etc.

Enviado por Marta, Maestra

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