Cuentos sobre la Familia

Camila y su gatita

Valoración del Usuario:  / 31

Érase una vez una niña llamada Camila que tenía una gatita, Lillly, de la que nunca se separaba. Vivía con su familia en una casa en medio del bosque, y era muy feliz.

Una mañana, la pequeña se despertó, como siempre, y se frotó los ojos. La luz entraba por la ventana y Lilly dormía sobre la alfombra. Camila escucho la voz de su mamá en la cocina. Llena de curiosidad, se acerco a la puerta y se puso a escuchar.

-No puede estar siempre en casa con nosotros; ya es mayor y se tiene que ir...

Leer más...

El Abuelo Y El Nieto

Valoración del Usuario:  / 29

la familia, los abuelos y los nietos

Había una vez un pobre muy viejo que no veía apenas, tenía el oído muy torpe y le temblaban las rodillas. Cuando estaba a la mesa, apenas podía sostener su cuchara, dejaba caer la copa en el mantel, y aún algunas veces escapar la baba. Leer más...

Una Vida De Oso

Valoración del Usuario:  / 1

oso en la naturaleza

Mis hijos siempre me pidieron que les inventara cuentos o que transformara en gracioso, aquellos ya conocidos. Hoy, los que les voy a contar, es una mezcla de fantasía con realidad, hoy les contaré una historia de verdad.

Esta es la historia de una osa con dos pequeños ositos. Vivían en un bosque, verde, donde el canto de los pajaritos, era su diario despertar, donde su desayuno, era la miel, tan dulce como los besos de mamá.

Pero, no todo era bello como el arco iris, porque dos ojos, dos orejas y un hocico, no eran suficientes; el peligro siempre estaba cerca, ya que había un cazador que no soportaba verlos felices.

Mamá osa, trabajaba mucho para buscar comida y dársela a sus ositos, por lo tanto, tenía poco tiempo para jugar con ellos, llegaba cansada; pero jamás dejaba de reír, de mostrarle que siempre estaba feliz de estar junto a ellos. Un día, uno de los ositos, el más grande, preguntó:

¿Por qué el cazador no nos deja ser feliz?, ¿para que nos quiere atrapar?, ¿no tiene amigos con quien jugar?

El más chiquitín, agregó:

Quizás su mamá no le regala juguetes o no tiene un perro para jugar.

¡Bueno, pequeñitos! – dijo mamá osa. Ustedes no se preocupen, mientras mamá esté, nada les pasará. Pero,... creo que tienen razón, al cazador le faltaamigos.

Nosotros podemos ayudar. – dijo el chiquitín. – Eso sí, no pueden pertenecer a la familia de los osos, porque parece que no le caemos bien. ¿Qué animales le gustarán?.

Mientras la familia pensaba en silencio, a lo lejos se escuchó un disparo, -¡¡¡BUUUMMM!!!.

¡Shhhh! – dijo mamá osa – No hagan ruido, creo que el cazador anda cerca.

¡Buuuaaa! Tengo miedo, mamita – llorando decía el pequeñín.

oso

Yo también – repitió su hermano.

Mamá osa los abrazó, los besó y comenzó a acariciarlos, logrando calmar la caída de las lágrimas. El silenció volvió. El calorcito que mamá les brindaba, los fue adormeciendo lentamente. El señor sueño se fue apoderando de sus ojitos hasta cerrarlos completamente.

La calma había vuelto al bosque. Pero en la cabecita del pequeñín un sueñito estaba naciendo... la noche se ponía cada vez más oscura, a lo alto de un árbol, sobre una rama, un búho cantaba; sobre el negro cielo, la luna era un enorme plato blanco; los ojos de los animalitos nocturnos, eran luciérnagas revoloteando; el pequeñín, se encontraba en esa inmensidad oscura, de cosas, sonidos y ruidos desconocidos para él, comenzó a sentir miedo, sus orejas paradas, como todo su pelo, sus ojos se abrieron tratando de ver más allá de esa oscuridad, buscando algo conocido y repitiendo en voz baja, como para que sólo su corazoncito escuchara...”no estoy solo, losanimales son mis amigos , mamá: ¿dónde estas?”. Dejó de caminar, se paró junto a un árbol, de repente... unos pasos se acercaban hacia él, comenzó a temblar, cada vez más, sus dientes comenzaron a rechinar, quería detenerlos, pero no podía, cuando de repente... –

unas manos lo tomaron con gran fuerza, quiso escapar, pero el miedo no le permitía, todo su cuerpito estaba blando.

Giró su cabeza, tratando de mirar de quien eran esas manos tan fuertes que lo estaban lastimando, pero todo era tan oscuro, sólo sintió una respiración caliente.

Luego de que estas manos lo arrastraran un largo camino, llegaron a una casa pequeña, tenebrosa, iluminada por la luz de la luna. Atravesaron la puerta llena de tela de araña, una araña quedó en el hocico deosito, desesperado intentó quitársela, pero al moverse, las manos lo apretaron con más fuerza y una voz resonó:

- Quédate quieto, animal, o te enseñaré a los golpes.

Osito obedeció, tratando de contener las lágrimas, pero esa voz, se le hacía conocida, pero, ¿de donde?, ¿cómo hacer para que vuelva a hablar?, si se movía otra vez, corría el riesgo de que lo golpeara.

Piensa osito, piensa – se decía en voz baja.

- Bueno, por ahora te quedarás aquí, en este rincón, luego te ataré a un árbol, espero que no me des problemas.

Si, ahora sé de donde es esa voz – dijo osito – es el malvado cazador, ¿pero que quiere conmigo?

Mientras el cazador buscaba algo dentro de un viejo baúl, osito lloraba muy bajito, casi en silencio, rogando que su mamá viniera a salvarlo.

De pronto, el cazador se acerca a osito, lo toma de una patita y lo arrastra hacia fuera.

En sus manos, grandes y sucias, estaba lo que tanto buscaba en el baúl; eran cadenas, que las fue amarrando a las patas de osito y otra, como si fuera un collar, se la colocó en el cuello.

Osito no trató de soltarse, sólo quedó parado junto al árbol, tratando de entender ¿qué pretendía éste malvado hombre, hacer con él?. Cuando de golpe,el cazador sacó un látigo y comenzó a dar órdenes a osito, cómo los domadores de los circos,

- Pero... - ¿yo no soy una fiera?, pensaba osito.

- Dale, párate en dos patas, súbete a ése barril, vamos, ¿qué esperas?, CHASSSS!!!! – sonaban los latigazos en el piso.

¿Que otra cosa podía hacer osito?, nada, sólo obedecer y así pasó toda la noche, subiendo y bajando del barril, parándose en dos patas, trepando al árbol y tantas cosas más, ya que los latigazos seguían sonado.

Fue tanto el trabajo que hizo, que de golpe cayó desplomado de cansancio, no había bebido, ni comido nada, pobre osito, entre dientes reclamaba la presencia de su mamá.

Volvió a sonar un latigazo y junto a él, un grito:

- Levántate, haragán, me estás poniendo muy nervioso, la función es mañana y quiero ganar mucha plata. ¡Vamos! Sube, baja, salta

Osito no daba más, creía morirse, cuando sus ojos entreabiertos, descubrieron que el sol se asomaba muy lentamente, pero descubrió que algo había en los árboles y no precisamente eran los rayos del sol; muy despacio comenzó a levantarse, cuandoel cazador lo miró de frente, salieron del bosque, como si fueran abejas nerviosas, todos los animales, hasta el tigre, el león, el lobo, y se abalanzaron contra el cazador, al cuál sus pies no le alcanzaban para correr, llegó a entrar en la casa, pero juró no volver a salir nunca más.

- ¿Estás bien, osito? - preguntaron todos los animales.

- Si, gracias amigos, podré volver con mamá y mi hermanito.

- No fue idea de nosotros, esto lo planeó un oso muy grande, que te quiere mucho a ti, a tu mamá y a tu hermanito, él nos juntó y nos dio la fuerza para enfrentar a éste malvado cazador.

- ¿Dónde está él?, lo quiero abrazar y decirle que yo también lo quiero mucho.

- Te espera junto a tu madre, la cuidó mientras no estabas.

- Bueno amigos –habló el rey de la selva- dejaremos una guardia permanente en la casa de éste malvado, así nunca más molestará a los animales del bosque, yo me encargaré de eso.

Cuando comenzaron a entrar en el bosque, los rayos del sol se hicieron más fuerte, molestaban los ojos de osito y con sus patitas empezó a refregarse, pero una mano acarició su cabeza, cuando abrió sus ojos, vio ante ellos la imagen de mamá osa y aquel oso que él había adoptado como su papá, las sonrisas de ellos calmó aosito.

- ¿Qué pasó mamá, papu?, ¿dónde están todos? ¿y el cazador?, ¿y la casa macabra? ¿las cadenas?

- Tranquilo, osito-dijo mamá.

- Pero si tu me salvaste, papu, junto a los animales del bosque.

- No, osito, sólo fue un mal sueño.

- Entonces, ¿el cazador puede salir de su casa? ¿nos puede atrapar todavía?

- Bueno, la verdad es que tuviste un sueño muy feo, pero tengo que contarte una sorpresa.

- ¿Cuál, dime, cuál?

- Está bien, ¿sabes?, el rey de la selva, se encargó del cazador, ha dejado una guardia permanente en la casa, creo que no volverá a molestar a ningún animal del bosque nunca más.

- Bien, por fin viviremos felices, ¿y tú, te quedarás con nosotros?

- Claro que sí, seremos la familia perfecta.

La familia oso, junta como una gran familia, son el ejemplo de AMOR en ese inmenso bosque. Así continúo la vida, todos viven aún ahí, tranquilos, en paz y por sobre todas las cosas, muy felices.

Colorín, colorado, la felicidad no es sólo comer pescado.

Autora: Bettina Rolón

Muchísimas gracias Bettina por inventar y enviarnos éste precioso cuento infantil.

Una Familia Grande Para Un Nido Pequeño

Valoración del Usuario:  / 3

nido con huevos y cria

Una preciosa y fría tarde de otoño, una mamá pajarita y un papá pajarito se disponían a dormir a sus dos pichones bajo sus plumas calentitas, cuando todos escucharon a otro pajarito pequeño piando desesperadamente, de hambre y de frío.

El más listo de los pichoncitos se acurrucó con su mamá mientras le decía:

-¿Quién es ese que chilla tanto, mamá? Parece que no tiene nido como nosotros - preguntó el mayor y más fuerte de los hijitos.

- Sí, - dijo el papá - se trata de un pajarito que se cayó del nido y está muy debilito y frío. Yo lo vi esta tarde cuando les traía comida a ustedes.

- ¿Qué podemos hacer por él? - preguntó la mamá a su familia, y agregó: - Le podríamos dar albergue y comida, si pudiéramos subirlo hasta acá.

- No, mamá. ¡Déjalo ahí donde está! - dijo el pajarito más listo y fuerte - que si le das comida va a querer comérsela toda, y lo traes para acá arriba, él va a querer arrimarse a ti para estar más calentito. Entonces, ¿dónde podré ponerme yo? ¿Eh?.

- Sí, mamá; yo quiero que se calle, así es que baja tú y dale algo de comer, pero no lo traigas para acá, que este nido es muy pequeño y no cabe nadie más.

El papá pajarito, que escuchaba estas dos opiniones, de modo muy dulce se dirigió a sus dos hijos y les habló así, de esta forma que voy a contarles:

- Hijitos queridos: ese pajarito perdió a sus padres y tiene hambre. Su nido fue destruido por un señor muy malo que no se dio cuenta que él había quedado vivo. Aquí vosotros estáis bien alimentados y calentitos. Yo puedo ir a buscar al niño bueno que es mi amigo y que vive en aquella casa y puedo también hacerle comprender que tome al pajarito suavemente y lo suba hasta nuestro nido. Así lo podremos alimentar y darle calor.

- Eso mismo pienso yo- dijo la mamá.

- Entonces, si están de acuerdo ustedes dos, que son los que mandan, por ser la mamá y el papá, ¿por qué no lo han traído ya? - dijo el pajarito más listo.

- Porque yo quería que todos estuviéramos convencidos de la decisión que podríamos tomar. Debemos proteger a esa criatura que tiene frío y si viene para acá con nosotros, ¿no se dan cuenta que vamos a estar más apretaditos, y por tanto, tendremos mayor calor?

- ¿Y habrá comida para los tres? ¿para mi hermano, para el otro pajarito y para mí? - preguntó el más pequeño de los hijitos.

- ¡Claro que sí, mis tesoros! Habrá comida y calor para todos y seremos más felices por haber aliviado a una criatura que no tiene a nadie en este mundo.

Y, diciendo esto, la mamá pajarita, llena de ternura, dio sendos besos a sus hijos y otro a su esposo, quien, inmediatamente voló hacia la casa de su niño amigo, dando por hecho que sus hijos estaban convencidos del bien que harían, mientras seguían escuchando los gritos de su futuro huésped, cada vez más débiles.

Y cuentan que al día siguiente amanecieron todos, los tres pequeños pajaritos y sus padres, muy acurrucados en el centro del nido, llenos aún de la cena de la noche anterior y con caras de felicidad. Todavía quedaba espacio en el nido.

Dra. Adania Guanche Martínez

Cuento enviado por Diana N.M. de Madrid

Ricitos De Oro Y Los Tres Ositos

Valoración del Usuario:  / 1

ricitos de oro, cuento sobre la familia

Había una vez tres osos que vivían en el bosque: Papá oso, mamá osa y el pequeño osito.

Un día Ricitos de Oro se perdió en el bosque y descubrió la casa donde vivían los tres osos. Cuando los osos no estaban, Ricitos de Oro entró a la casa.

Ricitos de Oro probó la sopa del plato grande.

-¡Ay! -gritó-. Esta sopa está muy caliente.

Ricitos de Oro probó la sopa del palto mediano.

-¡Brrr! Está sopa esta helada.

Ricitos de Oro probó la sopa del plato pequeño.

-¡Mmm! Esta sopa está deliciosa.

Y se la comió toda.

Después de comer, Ricitos de Oro quiso dormir un poco.

Se acostó en la cama grande y dijo:

-¡Está durisima!

Entonces se acostó en la cama mediana y dijo:

-¡Está muy blanda!

Por último, se acostó en la cama pequeña.

Era tan cómoda que se quedó dormida.

Los osos regresaron a su casa.

Papá oso dijo:

-¡Alguien ha probado mi sopa!

Mamá osa dijo:

-¡Alguien ha probado mi sopa también!

El osito dijo:

-¡Alguien se ha comido toda mi sopa!

Los tres osos, tristes y hambrientos, decidieron irse a la cama.

Papá oso dijo: -¡Alguien ha dormido en mi cama!

Mamá osa dijo: -¡Alguien ha dormido

En mi cama también!

El osito gritó: -¡Alguien está durmiendo en mi cama!

Ricitos de Oro despertó. Al ver a los osos saltó de la cama y salió corriendo sin parar.

Fin.

Cuento enviado por Graciela

Los Dos Hermanos

Valoración del Usuario:  / 5

sobre la familia

Esta es la historia de un par de hermanos que vivieron juntos y en armonía por muchos años.

Ellos vivían en granjas separadas pero un día…

Cayeron en un conflicto, este fue el primer problema serio que tenían en 40 años de cultivar juntos hombro a hombro, compartiendo maquinaria e intercambiando cosechas y bienes en forma continua.

Comenzó con un pequeño malentendido y fue creciendo … hasta que explotó en un intercambio de palabras amargas seguido de semanas de silencio.

- Una mañana alguien llamó a la puerta de Luis. Al abrir la puerta, encontró a un hombre con herramientas de carpintero "Estoy buscando trabajo por unos días", dijo el extraño, "quizás usted requiera algunas pequeñas reparaciones aquí en su granja y yo pueda ser de ayuda en eso".

-"Sí", dijo el mayor de los hermanos, "tengo un trabajo para usted.

Mire al otro lado del arroyo, en aquella granja vive mi vecino, bueno, de hecho es mi hermano menor.

La semana pasada había una hermosa pradera entre nosotros pero él desvío el cauce del arroyo para que quedara entre nosotros. Él pudo haber hecho esto para enfurecerme, pero le voy a hacer una mejor.

¿Ve usted aquella pila de desechos de madera junto al granero? Quiero que construya una cerca de dos metros de alto, no quiero verlo nunca más."

El carpintero le dijo: "creo que comprendo la situación".

El hermano mayor le ayudó al carpintero a reunir todos los materiales y dejó la granja por el resto del día para ir por provisiones al pueblo.

Cerca del ocaso, cuando el granjero regresó, el carpintero justo había terminado su trabajo.

El granjero quedó con los ojos completamente abiertos, su quijada cayó.

No había ninguna cerca de dos metros. En su lugar había un puente que unía las dos granjas a través del arroyo.

Era una fina pieza de arte, con todo y pasamanos.

En ese momento, su vecino, su hermano menor, vino desde su granja y abrazando a su hermano mayor le dijo:

-"Eres un gran tipo, mira que construir este hermoso puente después de lo que he hecho y dicho".

Estaban en su reconciliación los dos hermanos, cuando vieron que el carpintero tomaba sus herramientas.

-"No, espera". "Quédate unos cuantos días tengo muchos proyectos para ti", le dijo el hermano mayor al carpintero.

"Me gustaría quedarme", dijo el carpintero, "pero tengo muchos puentes por construir".

Muchas veces dejamos que los malentendidos o enojos nos alejen de la gente que queremos, muchas veces permitimos que el orgullo se anteponga a los sentimientos,

No permitas que un pequeño desliz malogre una gran amistad...

Recuerda que el silencio a veces es la mejor respuesta...

Una casa feliz es lo que más importa. Haz todo lo que esté a tu alcance para crear un ambiente en armonía.

Recuerda que la mejor relación es aquella donde el amor entre dos personas es mayor de que la necesidad que ellas tienen una por la otra.

Anónimo

Volver

Los artículos expuestos en Menudos Peques son de uso público y pueden ser utilizados en otras webs siempre que se incorpore un enlace hacia la dirección http://www.menudospeques.net.

Navegador recomendado por Menudos Peques, Mozilla Firefox.


Contactar | PublicidadRecomiéndanos | Webmasters | Protección del menor en internet | Aviso Legal

Menudos Peques está inscrito en el Registro General de Protección de Datos 2102181xxx

Copyright © Menudospeques Agosto 2007-2014