Cuentos sobre la Familia

Cuentos infantiles que tratan sobre la famila, los hermanos, los abuelos, etc.

Camila y su gatita

Érase una vez una niña llamada Camila que tenía una gatita, Lillly, de la que nunca se separaba. Vivía con su familia en una casa en medio del bosque, y era muy feliz.

Una mañana, la pequeña se despertó, como siempre, y se frotó los ojos. La luz entraba por la ventana y Lilly dormía sobre la alfombra. Camila escucho la voz de su mamá en la cocina. Llena de curiosidad, se acerco a la puerta y se puso a escuchar.

-No puede estar siempre en casa con nosotros; ya es mayor y se tiene que ir...

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El Abuelo Y El Nieto

la familia, los abuelos y los nietos

Había una vez un pobre muy viejo que no veía apenas, tenía el oído muy torpe y le temblaban las rodillas. Cuando estaba a la mesa, apenas podía sostener su cuchara, dejaba caer la copa en el mantel, y aún algunas veces escapar la baba. Leer más...

Una Vida De Oso

oso en la naturaleza

Mis hijos siempre me pidieron que les inventara cuentos o que transformara en gracioso, aquellos ya conocidos. Hoy, los que les voy a contar, es una mezcla de fantasía con realidad, hoy les contaré una historia de verdad.

Esta es la historia de una osa con dos pequeños ositos. Vivían en un bosque, verde, donde el canto de los pajaritos, era su diario despertar, donde su desayuno, era la miel, tan dulce como los besos de mamá.

Pero, no todo era bello como el arco iris, porque dos ojos, dos orejas y un hocico, no eran suficientes; el peligro siempre estaba cerca, ya que había un cazador que no soportaba verlos felices.

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Una Familia Grande Para Un Nido Pequeño

nido con huevos y cria

Una preciosa y fría tarde de otoño, una mamá pajarita y un papá pajarito se disponían a dormir a sus dos pichones bajo sus plumas calentitas, cuando todos escucharon a otro pajarito pequeño piando desesperadamente, de hambre y de frío.

El más listo de los pichoncitos se acurrucó con su mamá mientras le decía:

-¿Quién es ese que chilla tanto, mamá? Parece que no tiene nido como nosotros - preguntó el mayor y más fuerte de los hijitos.

- Sí, - dijo el papá - se trata de un pajarito que se cayó del nido y está muy debilito y frío. Yo lo vi esta tarde cuando les traía comida a ustedes.

- ¿Qué podemos hacer por él? - preguntó la mamá a su familia, y agregó: - Le podríamos dar albergue y comida, si pudiéramos subirlo hasta acá.

- No, mamá. ¡Déjalo ahí donde está! - dijo el pajarito más listo y fuerte - que si le das comida va a querer comérsela toda, y lo traes para acá arriba, él va a querer arrimarse a ti para estar más calentito. Entonces, ¿dónde podré ponerme yo? ¿Eh?.

- Sí, mamá; yo quiero que se calle, así es que baja tú y dale algo de comer, pero no lo traigas para acá, que este nido es muy pequeño y no cabe nadie más.

El papá pajarito, que escuchaba estas dos opiniones, de modo muy dulce se dirigió a sus dos hijos y les habló así, de esta forma que voy a contarles:

- Hijitos queridos: ese pajarito perdió a sus padres y tiene hambre. Su nido fue destruido por un señor muy malo que no se dio cuenta que él había quedado vivo. Aquí vosotros estáis bien alimentados y calentitos. Yo puedo ir a buscar al niño bueno que es mi amigo y que vive en aquella casa y puedo también hacerle comprender que tome al pajarito suavemente y lo suba hasta nuestro nido. Así lo podremos alimentar y darle calor.

- Eso mismo pienso yo- dijo la mamá.

- Entonces, si están de acuerdo ustedes dos, que son los que mandan, por ser la mamá y el papá, ¿por qué no lo han traído ya? - dijo el pajarito más listo.

- Porque yo quería que todos estuviéramos convencidos de la decisión que podríamos tomar. Debemos proteger a esa criatura que tiene frío y si viene para acá con nosotros, ¿no se dan cuenta que vamos a estar más apretaditos, y por tanto, tendremos mayor calor?

- ¿Y habrá comida para los tres? ¿para mi hermano, para el otro pajarito y para mí? - preguntó el más pequeño de los hijitos.

- ¡Claro que sí, mis tesoros! Habrá comida y calor para todos y seremos más felices por haber aliviado a una criatura que no tiene a nadie en este mundo.

Y, diciendo esto, la mamá pajarita, llena de ternura, dio sendos besos a sus hijos y otro a su esposo, quien, inmediatamente voló hacia la casa de su niño amigo, dando por hecho que sus hijos estaban convencidos del bien que harían, mientras seguían escuchando los gritos de su futuro huésped, cada vez más débiles.

Y cuentan que al día siguiente amanecieron todos, los tres pequeños pajaritos y sus padres, muy acurrucados en el centro del nido, llenos aún de la cena de la noche anterior y con caras de felicidad. Todavía quedaba espacio en el nido.

Dra. Adania Guanche Martínez

Cuento enviado por Diana N.M. de Madrid

Ricitos De Oro Y Los Tres Ositos

ricitos de oro, cuento sobre la familia

Había una vez tres osos que vivían en el bosque: Papá oso, mamá osa y el pequeño osito.

Un día Ricitos de Oro se perdió en el bosque y descubrió la casa donde vivían los tres osos. Cuando los osos no estaban, Ricitos de Oro entró a la casa.

Ricitos de Oro probó la sopa del plato grande.

-¡Ay! -gritó-. Esta sopa está muy caliente.

Ricitos de Oro probó la sopa del palto mediano.

-¡Brrr! Está sopa esta helada.

Ricitos de Oro probó la sopa del plato pequeño.

-¡Mmm! Esta sopa está deliciosa.

Y se la comió toda.

Después de comer, Ricitos de Oro quiso dormir un poco.

Se acostó en la cama grande y dijo:

-¡Está durisima!

Entonces se acostó en la cama mediana y dijo:

-¡Está muy blanda!

Por último, se acostó en la cama pequeña.

Era tan cómoda que se quedó dormida.

Los osos regresaron a su casa.

Papá oso dijo:

-¡Alguien ha probado mi sopa!

Mamá osa dijo:

-¡Alguien ha probado mi sopa también!

El osito dijo:

-¡Alguien se ha comido toda mi sopa!

Los tres osos, tristes y hambrientos, decidieron irse a la cama.

Papá oso dijo: -¡Alguien ha dormido en mi cama!

Mamá osa dijo: -¡Alguien ha dormido

En mi cama también!

El osito gritó: -¡Alguien está durmiendo en mi cama!

Ricitos de Oro despertó. Al ver a los osos saltó de la cama y salió corriendo sin parar.

Fin.

Cuento enviado por Graciela

Los Dos Hermanos

sobre la familia

Esta es la historia de un par de hermanos que vivieron juntos y en armonía por muchos años.

Ellos vivían en granjas separadas pero un día…

Cayeron en un conflicto, este fue el primer problema serio que tenían en 40 años de cultivar juntos hombro a hombro, compartiendo maquinaria e intercambiando cosechas y bienes en forma continua.

Comenzó con un pequeño malentendido y fue creciendo … hasta que explotó en un intercambio de palabras amargas seguido de semanas de silencio.

- Una mañana alguien llamó a la puerta de Luis. Al abrir la puerta, encontró a un hombre con herramientas de carpintero "Estoy buscando trabajo por unos días", dijo el extraño, "quizás usted requiera algunas pequeñas reparaciones aquí en su granja y yo pueda ser de ayuda en eso".

-"Sí", dijo el mayor de los hermanos, "tengo un trabajo para usted.

Mire al otro lado del arroyo, en aquella granja vive mi vecino, bueno, de hecho es mi hermano menor.

La semana pasada había una hermosa pradera entre nosotros pero él desvío el cauce del arroyo para que quedara entre nosotros. Él pudo haber hecho esto para enfurecerme, pero le voy a hacer una mejor.

¿Ve usted aquella pila de desechos de madera junto al granero? Quiero que construya una cerca de dos metros de alto, no quiero verlo nunca más."

El carpintero le dijo: "creo que comprendo la situación".

El hermano mayor le ayudó al carpintero a reunir todos los materiales y dejó la granja por el resto del día para ir por provisiones al pueblo.

Cerca del ocaso, cuando el granjero regresó, el carpintero justo había terminado su trabajo.

El granjero quedó con los ojos completamente abiertos, su quijada cayó.

No había ninguna cerca de dos metros. En su lugar había un puente que unía las dos granjas a través del arroyo.

Era una fina pieza de arte, con todo y pasamanos.

En ese momento, su vecino, su hermano menor, vino desde su granja y abrazando a su hermano mayor le dijo:

-"Eres un gran tipo, mira que construir este hermoso puente después de lo que he hecho y dicho".

Estaban en su reconciliación los dos hermanos, cuando vieron que el carpintero tomaba sus herramientas.

-"No, espera". "Quédate unos cuantos días tengo muchos proyectos para ti", le dijo el hermano mayor al carpintero.

"Me gustaría quedarme", dijo el carpintero, "pero tengo muchos puentes por construir".

Muchas veces dejamos que los malentendidos o enojos nos alejen de la gente que queremos, muchas veces permitimos que el orgullo se anteponga a los sentimientos,

No permitas que un pequeño desliz malogre una gran amistad...

Recuerda que el silencio a veces es la mejor respuesta...

Una casa feliz es lo que más importa. Haz todo lo que esté a tu alcance para crear un ambiente en armonía.

Recuerda que la mejor relación es aquella donde el amor entre dos personas es mayor de que la necesidad que ellas tienen una por la otra.

Anónimo

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