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Símbolos Naturales de La Palma
El Pino Canario (Pinus canariensis)

Es un árbol excelso que alcanza hasta los 25-30 metros de altura. De tronco cilíndrico y follaje siempre verde brillante, tiene una copa esbelta y circular, con corteza gruesa, escamosa y grisácea. Sus hojas, con forma acicular y verdeclaras, se distribuyen conformando compactos racimos en torno a las gruesas ramas. Destacan sus inflorescencias, especialmente las masculinas, de color amarillo pálido, que en primavera rellenan los pinares de extensos polvillos de color oro. Sus frutos, las piñas, tienen al principio forma piramidal cónica, haciéndose más oblongas en la madurez.

Sus semillas se dispersan por el aire, permitiendo a los pinos crecer en las situaciones más abruptas, como riscos inaccesibles o lugares rocosos sin suelos. Una de las características más notorias del pino canario es su capacidad de rebrotar de cepa después de los incendios, lo que indica su adaptación a estas islas volcánicas. Los pinares canarios conforman extensos bosques muy luminosos y abiertos, situados generalmente en el norte, por encima de los 1200 metros, en climas muy contrastados, llegando en algunos casos, por el sur, hasta los 400-500 metros de altitud. Aunque crecen en las islas centrales y occidentales del archipiélago, son especialmente abundantes y espectaculares en La Palma.
La Graja (Pyrrhocorax pyrrhocorax)

A esta ave solo se la encuentra en la isla de La Palma, en lo que a Canarias se refiere. No es endémica de nuestras islas, existiendo también en Europa, Norte de África y en Asia. Su plumaje es de color negro, sobre el que destaca el rojo del pico y patas. Habita en áreas de pinar y zonas cultivadas, destacando de su comportamiento el gregarismo. Nidifica en cantiles y barrancos. La graja se alimenta de pequeños animales, tanto vertebrados como invertebrados, además de frutos, no desdeñando la carroña y otros restos orgánicos.
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