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comenzar-lactancia

Si es posible, intenta iniciar la lactancia justo después del nacimiento. Este tiempo se aprovecha de la vigilia de su recién nacido después del nacimiento. Así aprovecharás el estado de alerta incrementada que tienen los recién nacidos después del parto.

Muchos bebés se agarran instintivamente al pecho materno incluso en la primara toma. Después de esa fase de alerta inicial, los recién nacidos pasan gran parte de las próximas 24 horas durmiendo. Por lo tanto, si esperas demasiado para amamantar a tu bebé, es posible que al pequeño le resulte más difícil agarrarse bien al pecho.

Tal vez necesites probarlo varias veces hasta que el bebé se agarre correctamente al pecho, pero es importante que este abra bien la boca y se introduzca la mayor superficie posible de la areola mamaria (la parte oscura del pecho) en la boca (no solo la punta del pezón). Si el bebé se le duerme con el pezón en la boca, intenta despertarlo haciéndole cosquillas en los pies o desvistiéndolo. Hacerle eructar frecuentemente y cambiarle el pañal antes de ofrecerle el segundo pecho también puede ayudar a que se mantenga despierto.

Para que tu y el bebé se vayan acostumbrando a la lactancia materna, procura ofrecerle el pecho cada tres horas, incluso por la noche.

¿Debo dejar que las enfermeras del hospital le den al bebé un biberón o un chupete?

Si estás decidida a alimentar al bebé exclusivamente con leche materna, informa a las enfermeras cuanto antes e indícales que no quieres que le den biberones ni le ofrezcan chupetes. Así el bebé podrá practicar y perfeccionar la lactancia materna sin la interferencia de las tetinas del biberón o el chupete. Algunos expertos consideran que, si se empieza a dar el biberón a un bebé demasiado pronto, antes de que el bebé se haya acostumbrado a mamar, el pequeño podría sufrir la denominada “confusión tetina-pezón” y decidir que el biberón es una forma de alimentarse más rápida y mejor que el pecho materno. Aunque esto les ocurre a algunos bebés, otros no tienen ningún problema en hacer la transición entre el biberón y el pecho.