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Las mentiras son muy peligrosas, porque a veces, se empieza por pequeños comentarios sin importancia y se termina inmerso en la tendencia de camuflar la realidad con hechos inventados. Hechos inventados que, curiosamente, termina creyendo el propio implicado en la historia. Pero las relaciones interpersonales terminan resentidas al compás de las mentiras porque al final, siempre se termina cazando al estafador emocional que se esconde detrás de alguien que miente.

pinocho

Cuando se miente mucho, es muy difícil tener mucha memoria para recordar lo que se ha dicho en el pasado. Por ello, es positivo aprender a pensar antes de hablar, no jugar con las ilusiones de los demás, y ser sincero con uno mismo y con el otro. Además, no existe ninguna necesidad de contarlo todo, es decir, también tienes tu parcela de intimidad y tu derecho a la privacidad.

Por ello, debes compartir dicha intimidad en mayor o menor medida dependiendo del grado de confianza que tengas con la otra persona. La vida es una aventura positiva que merece la pena por ello, es indispensable ser coherente entre pensamiento y acción, dar las gracias y mostrar los sentimientos de una forma efectiva.

El cuento de Pinocho es ideal para explicar a los niños el efecto que produce una mentira. Lo peor de todo es que mientras que en la infancia un engaño no resulta preocupante, en la edad adulta sí que es un hecho muy doloroso no tener la madurez necesaria para decir la verdad. Existen muchos tipos de engaños y de mentiras, por ejemplo, el de la infidelidad.