La anorexia es una enfermedad que a veces, resulta difícil de entender desde fuera, es decir, para todas aquellas personas que rodean al paciente.

Se trata de una enfermedad que afecta principalmente a chicas aunque también existen casos de chicos diagnosticados.

Lo esencial es poder contar con la ayuda adecuada, es decir, poder pedir ayuda a los profesionales médicos para que la paciente esté en las manos adecuadas, y también, para que la familia pueda tener una pautas de información sobre cómo deben actuar para poder ayudar y, especialmente, para poder entender esta enfermedad que en casos extremos puede llegar a ser mortal.

Mucho se ha dicho sobre las causas de la anorexia. La verdad es que el canon de belleza de la mujer actual que viene impuesto por los medios de comunicación, resulta, a veces, inhumano. Es un peligro real equiparar la belleza con un cuerpo sin formas y una talla 36. O también, es un peligro que en esta sociedad se idealice tanto la juventud porque parece que cumplir 35 años ya es entrar en la decadencia. Ha aumentado la esperanza de vida de forma notable hasta el punto de que muchas personas superan los 80 y los 90 años, pero parece que estamos condenados a buscar de forma perpetua el elixir de la eterna juventud. 

El entorno puede observar cambios importantes en la persona que sufre anorexia. Por ejemplo, pérdida de peso evidente o con frecuencia los enfermos pueden poner excusas para no comer. Sin duda, conviene pensar en positivo gracias a todos los casos de personas que a pesar de haber pasado por esta enfermedad la han superado y hoy día, se encuentran en perfecto estado. Afortunadamente, la capacidad de superación del ser humano es infinita y la motivación es importante a la hora de apostar por la salud.