¿Es posible evitar la tristeza en el día de Todos los Santos cuando se tiene una herida muy reciente? La verdad es que no, sin embargo, sí se puede evitar en la medida de lo posible dicho malestar. Aquí tienes unos sencillos consejos para lograr tal objetivo:

1) Una de las pruebas más difíciles a la hora de superar la muerte de un ser querido es la de ir al cementerio. Pues bien, merece la pena evitar pasar por este trago cuando no vives dicha visita como algo natural sino como algo impuesto por una norma ajena a ti. Puedes ir a misa y rezarle al familiar desaparecido, o tener uno minutos de conversación en tu propia casa. Aquellos que ya no están, te acompañan en cualquier lugar.

2) Puedes pedirle a una tercera persona que te haga el favor de ocuparse de poner las flores en la lápida y que aproveche un poco para limpiarla y quitarle el polvo. Puede ser alguien de la familia pero que no viva con tanta cercanía el dolor de la muerte de ese familiar ausente.

3) Puedes optar por viajar en el día de Todos los Santos para estar lejos de tu ciudad y no recordar. Este recurso es uno de los más utilizados también por todos aquellos que no disfrutan con la Navidad y aprovechan esas fechas para romper la rutina gracias a un nuevo destino.

4) Piensa que lo único que quieren aquellos familiares que ya no están contigo es verte feliz, que disfrutes de la vida y del presente porque tienes muchos motivos para seguir con ilusión y optimismo durante muchos años más.

5) El día de Todos los Santos pasará más rápido de lo que crees a simple vista si haces un esfuerzo por tener tu mente ocupada. Es decir, no te quedes en casa dando vueltas a la cabeza sin hacer nada porque en ese caso sufrirás más de lo necesario.

El martes se celebra el día de Todos los Santos. Un día triste pero también positivo en tanto que sólo se sufre cuando se ha amado de verdad a alguien.