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Reconozco que La boda de mi mejor amigo es una de mis películas favoritas de Julia Roberts. La novia de América sigue siendo la reina de la comedia romántica. Pues bien, este domingo en La 1 podrás disfrutar de una de sus mejores películas en horario de sobremesa: La boda de mi mejor amigo.

La verdad es que a veces, los creadores de Hollywood se complican muy poco cuando hablamos de originalidad ya que ahora mismo, existe una peli en la gran pantalla cuyo título sólo varía en una letra: La boda de mi mejor amiga. Yo he visto ambas historias y merecen la pena pero, tal vez, la peli de Julia Roberts y Cameron Diaz sea más especial. Entre otras cosas, porque ofrece una visión positiva y excelente de las relaciones humanas. Por una parte, refleja que un hombre casado o en puertas de casarse puede seguir teniendo una relación excelente con una amiga. Y es que a veces, tendemos a encasillar las relaciones. Entre un hombre y una mujer también pueden existir vínculos especiales. Es decir, alguien especial en tu corazón que sea diferente a la mujer con la que te vas a casar. Al menos, así sucede en la trama.

Por otra parte, también refleja que a veces, el ser humano se da cuenta de lo que tiene cuando lo ha perdido. Y es que, el personaje interpretado por Julia Roberts se dispone a conquistar a su ex en un tiempo récord justo en el momento en que él va a casarse con otra chica, guapa y encantadora. Matizo lo de guapa y encantadora, porque a veces, las personas se ven inmersas en relaciones destructivas en las que deben superar mil obstáculos, sencillamente, porque si no hubiese esa emoción, seguramente, nunca, jamás, se hubiesen fijado en esa persona. Por ejemplo, me pregunto si las personas que han cometido el gran error de entablar una relación con una persona casada, se hubiesen fijado en esa misma persona en caso de haber estado libre como una mariposa. Y es que, pienso que aquellos que se conforman con ser el segundo plato de alguien, siguen allí, sencillamente, no por amor a esa persona con la que se tiene una relación, sino por rivalidad con la pareja de esa persona a quien, en cierto modo, se pretende destronar con el objetivo de nutrir la propia autoestima. Un gran error.

El amor es mucho más bonito que eso. Por ello, de forma lógica y natural, debe surgir entre dos personas que están solas y solteras, es decir, debe nacer en una situación de igualdad. No te conformes nunca con ser la segunda opción de nadie porque tú vales mucho más.