Cuidados y Salud del Recién Nacido - Tu hijo
Las primeras semanas con el bebé no son fáciles, todo resulta nuevo y parece que te falta tiempo. Pronto aprenderás cómo reconocer sus necesidades más elementales y a organizarte de modo que todo sea más sencillo.
Con estos consejos intentamos aclarar algunas dudas, pero no olvides que el pediatra y el personal sanitario son quienes mejor pueden ayudarte a resolver tus preocupaciones con respecto a tu hijo/a.
Aspecto general del recién nacido
El recién nacido tras un embarazo de 37 a 42 semanas suele pesar entre 2500 y 4000 gramos, mide unos 48-53 cm.y su perímetro craneal oscila entre 33-35 cm.
Es normal que en la primera semana de vida pierda algo de peso, que recuperará en la siguiente. El aumento de peso mensual durante los 3 primeros meses de vida suele ser de unos 600-900 gr. Esta tasa es indicativa y sirve como referencia, ya que no todos los recién nacidos crecen al mismo ritmo.
El sistema nervioso del bebé es aún inmaduro. Nace con una serie de reflejos innatos, como el de succión (gracias al cual puede mamar desde el primer día), búsqueda y presión (al acercarle un objeto a la cara mueve la cabeza y lo busca con la boca y si se lo ponemos en la mano, lo agarrará fuertemente).
Durante las primeras 24-48 horas de vida del bebé, las deposiciones son de color negro y pastosas (meconio). Después se hacen más líquidas y menos pastosas, de color verdoso-negruzco (de transición) y al finalizar la primera semana de vida aparecen las heces definitivas, de un color amarillo (a veces verdosas) de consistencia parecida a la pomada o semilíquidas, grumosas y en los niños alimentados al pecho, prácticamente sin olor.
El número de deposiciones al día es muy variable. Puede ir desde una con cada toma, hasta una cada dos o tres días. En general, los niños alimentados al pecho hacen más veces al día y más blandas que los alimentados con biberón.
En cuanto a la piel, es normal y frecuente la descamación. Puedes aplicarle un poco de vaselina o de aceite. También es normal la aparición de, milium: Son pequeños quistes de grasa que pueden aparecer solos o agrupados en la frente, mejillas, nariz y mentón. Desaparecen de forma espontánea en el transcurso de unas semanas (entre 4 y 12 semanas).No los aprietes ni manipules. Algunos niños nacen con manchas rojizas en la nariz, párpados o nuca que desaparecen hacia los 6 meses. Los ojos del recién nacido son de color azulado o grisáceo. Hasta los 6 meses no aparece el color definitivo. También es normal la aparición de estrabismo transitorio.
Son normales el hipo y los estornudos en el recién nacido. No requieren ningún tratamiento.
A veces aparece en las niñas flujo blanquecino o una pequeña pérdida de sangre vaginal. Se debe al paso de hormonas maternas durante el embarazo y desaparecerá en unos días sin necesidad de ningún tratamiento.
Puede aparecer abultamiento de las mamas tanto en niñas como en niños. También se debe al paso de hormonas maternas a través de la placenta. A veces pueden segregar unas gotas de leche. No las toques ni las aprietes, pues se pueden infectar. Acude al médico si observas que aumentan de tamaño, hay signos de inflamación (enrojecimiento y calor) o se producen secreciones.
El baño del bebé
Se realizará diariamente, aunque no se haya caído aún el ombligo. Elige el momento del día más tranquilo o cuando al bebé le resulte más relajante el baño.
Ten todo lo que puedas necesitar a mano.
No llenes mucho la bañera, basta con 10-15 cm de agua.
La temperatura del agua debe ser agradable (36-38 ºC), comprueba que no quema con el codo. La temperatura ambiente debe ser también agradable, evitando corrientes de aire.
Usa jabones de avena o neutros. Si tiene la piel muy seca, puedes añadir unas gotas de aceite al agua.
Para meter al bebé en el agua, apoya su cabeza sobre el hueco de tu brazo, y con la misma mano le sujetas por el culito. Empieza a enjabonarle por la cabeza, siguiendo por el cuerpo, brazos y piernas. Después dale la vuelta y mientras le sostienes por el pecho, lávale la espalda. Sácale del agua con cuidado y envuélvele en una toalla seca y templada. Para que te resulte más fácil, puedes ponerte la toalla por el pecho sujetándola con la barbilla.
Tapa al bebé con la toalla y sécale con suavidad, sin restregar, incidiendo en los pliegues y las axilas. Sécale bien la cabeza, sin miedo a la fontanela.
Aplícale alguna crema hidratante.
La uñas se cortan, pero no demasiado, en sentido recto con una tijera limpia de bordes romos o limados.
Los ojos se lavan durante los primeros meses con una gasa estéril, distinta para cada ojo, empapada en agua hervida o suero. Limpia desde la parte interna del ojo hacia la externa.
En cuanto a los oídos limpia sólo la parte externa y visible con una gasa humedecida, distinta para cada oído. No usar bastoncillos ni otros utensilios. La nariz se limpia con una gasa humedecida con suero o agua salada.
El ombligo del bebé
Se lava diariamente con agua y jabón durante el baño. Para favorecer su cicatrización y prevenir infecciones, procura mantenerlo siempre seco y limpio. No lo cubras ni envuelvas con gasas, pues favorecerías la humedad. No uses fajas ni ombligueros: dificultan la respiración y no previenen hernias.
Si tiene mal olor, secreciones o sangra, deberás consultar con el pediatra.
Cuando se caiga (entre los 5 y 15 días aproximadamente), sigue limpiándolo muy bien hasta que esté perfectamente seco.
Cuidados y Salud del Recién Nacido - Tu hijo
Las primeras semanas con el bebé no son fáciles, todo resulta nuevo y parece que te falta tiempo. Pronto aprenderás cómo reconocer sus necesidades más elementales y a organizarte de modo que todo sea más sencillo. Con estos consejos intentamos aclarar algunas dudas, pero no olvides que el pediatra y el personal sanitario son quienes mejor pueden ayudarte a resolver tus preocupaciones con respecto a tu hijo/a.





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