|

La diabetes se origina por un fallo en las células del páncreas que no producen insulina, ésta es insuficiente o no ejerce la acción de facilitar la entrada de glucosa en las células. Cuando esto ocurre se produce un aumento de glucosa en la sangre: es lo que llamamos hiperglucemia.
Tipos de diabetes mellitus (DM)
La DM tipo 1 es la típica en los niños, adolescentes y personas menores de 30 años, aunque puede darse en cualquier edad de la vida.
Se produce por la destrucción de las células beta, productoras de la hormona insulina.
El páncreas es una glándula con dos funciones principales: segregar hormonas y producir el jugo pancreático, imprescindible para la digestión de los alimentos.
En el páncreas existen unas pequeñas fábricas especializadas en la producción de hormonas; estas fábricas se distribuyen por todo el páncreas en formas de islotes; dentro de los islotes encontramos las células beta que tienen por misión la producción de la preciada hormona insulina.
El cuerpo humano tiene su sistema propio de defensa para defenderse de cualquier agresión externa, se trata del sistema inmunitario, que ataca y destruye a cualquier agresor del organismo. En la DM tipo 1 el sistema inmunitario ataca determinados constituyentes de las células beta del páncreas de manera equivocada, destruyendo así la fuente de insulina.
Al no haber secreción de insulina, el diabético con DM tipo 1 necesita incorporarla en su cuerpo desde el exterior en forma de inyección, puesto que si no lo hace caería en un agravamiento progresivo, en el coma y finalmente en la muerte. La insulina se administra mediante la inyección subcutánea, que puede ser realizada por la misma persona diabética.
Su comienzo suele ser brusco, explosivo, con una sintomatología muy llamativa. En pocas semanas el individuo pierde peso, bebe mucho, orina mucho y se encuentra muy cansado; en el momento del diagnóstico suele haber desnutrición, deshidratación, niveles muy elevados de glucosa en sangre y altas cantidades de glucosa y acetona en la orina. La glucosa en la orina aparece como consecuencia de su no asimilación por las células; y la acetona, como consecuencia de la combustión de grasas por parte de las células al no poder utilizar la glucosa.
La DM tipo 2 es la forma más frecuente de esta enfermedad. Se origina por alteraciones en la secreción de la insulina y un estado de resistencia a la acción de ésta, que es la de permitir la entrada de glucosa en las células. Con frecuencia la aparición de la enfermedad se da sin que aparezcan los síntomas característicos. Se calcula que la mitad de las personas diabéticas no saben que lo son. LA diabetes tipo 2 aparece, generalmente, por encima de los 40 años, siendo su comienzo muy lento, con síntomas poco llamativos, por lo que pasa inadvertido. Otras veces, la enfermedad se detecta por sus síntomas: aumento de sed, gran cantidad de orina, visión borrosa, fatiga, calambres en los pies, etc. Este trastorno se acompaña, generalmente, de sobrepeso u obesidad. Las células beta del páncreas siguen produciendo la hormona insulina, aunque de manera deficitaria pasando el tratamiento por una correcta alimentación, práctica de actividad física cotidiana, y si es necesario, algún medicamento que estimule la producción de insulina o que ayude a que ésta ejerza la acción que le corresponde.
En la diabetes gestacional el páncreas de la mujer embarazada no es capaz de dar respuesta a la mayor demanda de insulina, por lo que aparece la diabetes desencadenada por los cambios producidos en el embarazo. La mujer no era diabética antes sino que la diabetes se ha desencadenado ahora. Sin síntomas ni molestias, aparece de forma silenciosa, diagnosticándose normalmente al hacer un análisis de sangre y verificándose con la curva de glucemia. Si los niveles de glucemia son elevados a pesar de la alimentación sana y el ejercicio físico, será necesario añadir al tratamiento la medicación con insulina, en estos casos el embarazo pasa a ser calificado de alto riesgo.
Generalmente, tras el embarazo la tolerancia a la glucosa se normaliza. Tras el parto, una vez desaparecida la mayor demanda de insulina debida al embarazo, el páncreas puede mantener, por si mismo, una glucemia dentro de los límites normales. Sólo unas pocas mujeres continúan siendo diabéticas.
La mujer que ha padecido diabetes gestacional, aunque esta desaparezca después del parto, continúa teniendo la predisposición a padecerla en el futuro. Por ello, deberá mantener un índice de masa corporal inferior a 26, realizar ejercicio físico regular y no abusar de los azucares refinados.
· Tipos de Diabetes
· Causas que originan la Diabetes
· Síntomas
· Diagnóstico y tratamiento
· Diabetes gestacional
· El embarazo en mujeres Diabeticas
|