Todo lo que debes saber sobre la retinopatía diabética

¿Qué es la retinopatía diabética?

La retinopatía diabética, es una enfermedad ocular que afecta a las personas con diabetes. Esta condición se produce cuando los niveles de azúcar en la sangre están mal controlados y, a largo plazo, pueden causar daño en los vasos sanguíneos de la retina, la parte del ojo responsable de la visión.

La retinopatía diabética es una de las complicaciones más comunes de la diabetes y afecta a aproximadamente uno de cada tres personas con diabetes. Afortunadamente, la mayoría de las personas con retinopatía diabética no experimentan síntomas graves y pueden controlar su enfermedad con un tratamiento adecuado.

¿Qué causa la retinopatía diabética?

La retinopatía diabética se produce cuando los niveles de azúcar en la sangre están mal controlados durante un período prolongado de tiempo. Los altos niveles de azúcar en la sangre pueden dañar los vasos sanguíneos que suministran sangre a la retina. Con el tiempo, estos vasos sanguíneos pueden comenzar a filtrar líquido o sangre, lo que provoca hinchazón en la retina.

Además, la retinopatía diabética también puede causar la formación de nuevos vasos sanguíneos anormales que pueden sangrar y provocar cicatrices en la retina, lo que puede provocar una disminución en la visión o incluso ceguera.

¿Quién tiene riesgo de desarrollar una retinopatía diabética?

Las personas que tienen diabetes, ya sea de tipo 1 o tipo 2, tienen un mayor riesgo de desarrollar retinopatía diabética. Además, cuanto más tiempo se tenga diabetes, mayor será el riesgo de desarrollar la enfermedad. La retinopatía diabética también es más común en personas con niveles de azúcar en la sangre mal controlados.

Otras factores de riesgo para desarrollar retinopatía diabética incluyen la presencia de otras complicaciones de la diabetes, como la enfermedad renal diabética o la neuropatía diabética, y el consumo de tabaco. La hipertensión arterial y los niveles elevados de colesterol también pueden aumentar el riesgo de desarrollar retinopatía diabética.

Es importante destacar que, aunque la retinopatía diabética es más común en personas con diabetes, no todas las personas con diabetes desarrollarán la enfermedad. Sin embargo, es crucial que las personas con diabetes se realicen exámenes oculares regulares para detectar la retinopatía diabética en una etapa temprana, incluso si no experimentan síntomas visuales.

La retinopatía diabética también puede ser un problema para las mujeres diabéticas embarazadas.  Por lo que deben acudir a su oftalmólogo cuanto antes.

¿Cuáles son las fases de la retinopatía diabética?

La retinopatía diabética puede progresar a través de varias fases, que incluyen:

  1. Retinopatía diabética no proliferativa (RDNP): en esta etapa temprana, los vasos sanguíneos de la retina pueden presentar debilidad, engrosamiento o acumulación de lípidos y proteínas. A menudo, la persona no experimenta síntomas visuales en esta etapa, pero puede notar pequeños puntos o manchas oscuras en la visión.

  2. Retinopatía diabética proliferativa (RDP): en esta etapa, los vasos sanguíneos de la retina se dañan gravemente y pueden generar nuevos vasos sanguíneos anormales que crecen hacia la superficie de la retina y la coroides, la capa de tejido que se encuentra debajo de la retina. Estos nuevos vasos sanguíneos son frágiles y pueden filtrar sangre y líquido en el interior del ojo, lo que puede causar visión borrosa o nublada, y en algunos casos, incluso provocar desprendimiento de retina y ceguera.

  3. Edema macular diabético (EMD): en esta fase, la acumulación de líquido en la zona central de la retina, llamada mácula, puede provocar hinchazón y distorsión de la visión. Esta complicación puede ocurrir en cualquier etapa de la retinopatía diabética.

Es importante destacar que la retinopatía diabética puede progresar rápidamente y causar daño irreversible en la visión si no se trata adecuadamente. Por eso es crucial que las personas con diabetes se hagan examenes oculares regulares, incluso si no experimentan síntomas visuales, para detectar la enfermedad en una etapa temprana y prevenir complicaciones graves.

¿Cuáles son los síntomas de una hemorragia intraocular?

En las primeras etapas de la retinopatía diabética, es posible que no experimentes ningún síntoma. A medida que la enfermedad progresa, es posible que notes los siguientes síntomas:

  • Visión borrosa
  • Manchas en la visión
  • Dificultad para ver de noche
  • Cambios en la percepción del color
  • Pérdida de visión

Es importante que si tienes diabetes y comienzas a experimentar algún síntoma visual, debes comunicarte con tu oftalmólogo inmediatamente para un examen ocular completo.

¿Cómo se diagnostica el edema macular y la retinopatía diabética?

El edema macular y la retinopatía diabética son afecciones que se pueden detectar mediante un examen ocular completo que incluye la medición de la agudeza visual y la evaluación del fondo de ojo con dilatación de las pupilas. Para evaluar la visión, se utiliza una tabla con letras o números a diferentes distancias. El oftalmólogo utiliza un lente de aumento especial para examinar la retina y el nervio óptico en busca de señales de daño o problemas en la retina. Si se sospecha de un edema macular, el oftalmólogo puede recomendar una angiografía fluoresceínica, en la que se inyecta un colorante especial en el brazo y se toman fotografías mientras el contraste pasa por los vasos sanguíneos de la retina. Esto permite identificar posibles fugas en los vasos sanguíneos y recomendar un tratamiento adecuado. La tomografía óptica de coherencia es otra prueba no invasiva y altamente sensible para detectar el edema macular, evaluar su evolución y la respuesta al tratamiento. Esta prueba utiliza una luz para escanear las diferentes capas de la retina y detectar la presencia de líquido u otras anomalías.

¿Cómo se trata la retinopatía diabética?

El edema macular, una condición que puede causar una acumulación excesiva de líquido en la retina, se puede tratar con un procedimiento conocido como láser localizado. Durante este tratamiento, un oftalmólogo utiliza láser para hacer una serie de pequeñas quemaduras en la parte de la retina que "gotea" alrededor de la mácula, lo que ralentiza el goteo de líquido y reduce el encharcamiento en la retina. Es posible que se necesite más de una sesión de tratamiento para controlar completamente el edema. El objetivo de este tratamiento es estabilizar la visión, y se ha demostrado que reduce el riesgo de pérdida de visión en un 50%. Aunque a veces puede mejorar la visión, en la mayoría de los casos su objetivo es evitar una mayor pérdida.

La retinopatía proliferativa, otra condición relacionada con la diabetes que puede causar hemorragias en la retina, también se puede tratar con láser. Si la hemorragia es grande, puede ser necesario realizar una vitrectomía, una cirugía que implica la eliminación de la sangre del interior del ojo. Esta cirugía se realiza bajo anestesia local y se completa con la aplicación del láser para prevenir futuras hemorragias.

Es importante tener en cuenta que estos tratamientos son más efectivos cuando se realizan antes de que la retinopatía haya causado daño irreversible en la retina. Aunque tienen altas tasas de éxito, no curan la retinopatía diabética. En algunos casos, cuando la pérdida de la visión es significativa, pueden utilizarse ayudas ópticas de baja visión para ayudar a aprovechar al máximo la visión residual. También hay organizaciones que ofrecen información y entrenamiento visual para ayudar a las personas con deterioro visual.

Para prevenir la aparición de la retinopatía diabética es importante el control de la glucemia, vigilar la tensión arterial y los niveles de lípidos, evitar el tabaco, realizar ejercicio físico y seguir una dieta adecuada.

Prevención

La mejor manera de prevenir la retinopatía diabética es mantener los niveles de azúcar en la sangre bajo control. Si tienes diabetes, es importante seguir las recomendaciones de tu médico en cuanto a la dieta, el ejercicio y la medicación para controlar los niveles de azúcar en la sangre. Además, es importante realizarse exámenes oculares regulares para detectar la retinopatía diabética en una etapa temprana.

Además, otras medidas que pueden ayudar a prevenir la retinopatía diabética incluyen:

  • Controlar la presión arterial y los niveles de colesterol
  • Dejar de fumar si eres fumador
  • Realizar actividad física de forma regular
  • Mantener un peso saludable
  • Realizar exámenes oculares regulares, al menos una vez al año, incluso si no se presentan síntomas visuales.

Es importante recordar que la retinopatía diabética puede progresar rápidamente y causar daño irreversible en la visión si no se trata adecuadamente. Por eso es crucial que las personas con diabetes se hagan exámenes oculares regulares, incluso si no experimentan síntomas visuales.

Fuentes del artículo

Guía de práctica clínica sobre diabetes tipo 2. Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. 2016.
Guía de práctica clínica sobre diabetes mellitus tipo 1. Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN). 2014.
Sociedad Española de Diabetes. Retinopatía diabética.
Asociación Americana de Diabetes. Retinopatía diabética.
Laboratorios Thea – Innovación. Barcelona

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