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Se recomienda cuidar la alimentación y optar por una dieta variada y equilibrada en la que se deben incluir todos los grupos de nutrientes. También es ideal hacer ejercicio de manera regular.
Siguiendo estas pautas será muy fácil controlar el peso:
• Carne, pescado y huevos: moderar el consumo de alimentos que contengan grasas animales (sobre todo embutidos). Priorizar el consumo de pescado y huevos sobre el de carne. El pescado contiene ácidos grasos poliinsaturados que intervienen en la formación de estructuras del sistema nervioso y de la retina fetal.
• Patatas y legumbres: consumir 3 ó 4 veces a la semana.
• Fruta (3 ó 4 piezas al día), verduras y hortalizas (unas 4 ó 5 raciones al día). Aportan vitaminas, minerales, fibra y ácido fólico.
• Pan, cereales (mejor si son integrales), arroz y pasta. Su consumo regular ayuda en el control del peso.
• Leche y derivados (queso, yogur...). Debe consumirse aproximadamente el equivalente a un litro diario.
• Moderar o incluso restringir el consumo de sal, azúcar, bollería y bebidas excitantes (café, refrescos de cola...).
• Evitar tomar las carnes poco hechas y lavar muy bien las verduras, frutas y hortalizas antes de tomarlas. Así evitarás el contacto con algunos agentes patógenos.
• Conviene tomar la comida repartida a lo largo del día: entre 4 y 6 tomas diarias no muy abundantes.
La ganancia de peso total en el embarazo oscila entre 9-12 kilos, dependiendo la constitución y peso previo. El exceso de peso perjudica a la mujer y a su futuro hijo/a. Se debe comer de todo pero con moderación.
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